Mujeres en el ajedrez: la historia de las mejores ajedrecistas del mundo

Si bien se ha escrito que la vida de Beth Harmon, la joven protagonista de la popular serie Gambito de Dama de Netflix, está basada en la del jugador americano Bobby Fischer, hay muchos ejemplos de grandes maestras jugadoras de ajedrez que podemos tomar como inspiración. Repasamos la historia de las mujeres en el ajedrez, un deporte injustamente segregado.

mujeres ajedrez
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A diferencia de los campeonatos de deportes con exigencias de tipo físico, cuya segregación por sexos puede estar justificada por las diferencias anatómicas y hormonales entre hombres y mujeres, la existencia de campeonatos de ajedrez para ellos y para ellas no se sostiene sobre ninguna clase de evidencia científica, si bien es muy antigua. 

La popular serie de Netflix Gambito de Dama muestra a una joven americana que se convierte en una estrella mundial al batir al campeón del mundo. Una licencia de ficción, ¿o no?

 

Historia de las mujeres en el ajedrez

El ajedrez experimentó un crecimiento explosivo en interés durante el siglo XX, cuando los jugadores profesionales y patrocinados por el estado comenzaron a competir por el título de campeón mundial, oficialmente reconocido; así como por los premios en metálico, cada vez más lucrativos. 

Pero el ajedrez no ha sido tradicionalmente una competición en la que prime la igualdad de sexos. Según la Enciclopedia Británica, la separación de hombres y mujeres se remonta aproximadamente al año 1500 con la introducción de la ficha de la reina. El ajedrez se convirtió entonces en un juego mucho más rápido y emocionante, que atrajo a muchos varones. Mientras, a las mujeres comenzó a prohibírseles la entrada a los cafés y tabernas donde se desarrollaban los torneos durante el siglo XIX. Y, así, la competición comenzó a segregarse. 

Los primeros clubes de ajedrez específicos para mujeres se organizaron en los Países Bajos en 1847. Como es natural, jugadoras y jugadores comenzaron a distinguirse por encima de otros por su talento, con lo que comenzó a plantearse la opción de enfrentar a los mejores de cada sexo. 

Primeras ajedrecistas referentes 

Una mujer estadounidense, Ellen Gilbert, derrotó a un gran jugador inglés, George Gossip, dos veces en un partido en 1879, anunciando jaque mate en 21 movimientos. 

Otra de las primeras jugadoras en llamar la atención en la competencia contra los hombres fue Vera Menchik de Gran Bretaña. Ganó el primer Campeonato Mundial Femenino, un torneo organizado por la FIDE en 1927, y los siguientes seis campeonatos femeninos, en 1930-1939. Sus buenos resultados contra hombres en eventos británicos la llevaron a ser invitada a algunos de los torneos más importantes anteriores a la Segunda Guerra Mundial. Entre los fuertes maestros masculinos que perdieron contra ella se encontraban el campeón mundial Max Euwe, Samuel Reshevsky, Sultan Khan, Jacques Mieses, Edgar Colle y Frederick Yates. 

La Unión Soviética, impulsora de los campeonatos femeninos 

En lo que se refiere a la profesionalización del ajedrez, la Union Soviética destaca por encima del resto de países. 11 de las 18 mujeres campeonas del mundo eran rusas o de algún país de la URSS, al igual que 12 de los 20 campeones del mundo. La Unión Soviética impulsó notablemente el ajedrez femenino, especialmente a partir del campeonato de Leningrado de 1924. Cerca de 5000 mujeres participaron en las secciones preliminares del campeonato femenino soviético de 1936. 

Pero, aun así, continuaba segregando sin motivo, a pesar de haberse demostrado que algunos de los mejores jugadores del mundo podían ser, indistintamente, hombres o mujeres.

Tras la muerte de Menchik, la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE) –fundada en París, en 1924– celebró un torneo de 16 jugadores en Moscú durante el invierno de 1949-1950 para cubrir la vacante. Mujeres soviéticas ocuparon los cuatro primeros lugares. 

Las siguientes tres campeonas femeninas fueron Ludmilla Rudenko de Ucrania y Elizaveta Bykova y Olga Rubtsova de Rusia. Pero, con la victoria de Nona Gaprindashvili en 1962, comenzó la era de supremacía de las jugadoras georgianas. Gaprindashvili mantuvo el título durante 16 años, convirtiéndose en la primera mujer en ganar el título de Gran Maestra Internacional. A Gaprindashvili le sucedió otra georgiana, Maya Chiburdanidze, en 1978. 

Las hermanas Pólgar: mujeres prodigio del ajedrez 

La dominación soviética del ajedrez femenino terminó con la derrota de Chiburdanidze por Xie Jun, de China, en 1991 y el ascenso de las tres hermanas Polgár, Susan, Zsófia y Judit. Las Polgárs de Budapest fueron las mujeres prodigio más impresionantes de la historia: cada una de ellas había logrado jugadas de gran nivel antes de cumplir los 16 años. También se distinguieron por tratar de evitar las competiciones solo para mujeres, queriendo enfrentarse en igual de condiciones a los campeones hombres. Finalmente, Susan Polgar derrotó a Xie en el campeonato femenino de 1996. 

Años 90: proliferan los campeonatos sin distinción de sexo 


A medida que se reducía la diferencia en fuerza de juego entre sexos –la diferencia probablemente no procedía de la calidad del juego, sino, probablemente de la falta de referentes femeninos y de oportunidades de éstas para destacar– en la década de 1990 se organizan una serie de eventos sin distinción de sexo. En 1995, un equipo de cinco grandes maestros masculinos, incluidos los ex campeones del mundo Boris Spassky y Vasily Smyslov, fue derrotado 26 1/2 a 23 1/2 en un partido contra cinco mujeres líderes. Entre las mujeres se encontraba Judit Polgár, octava en el mundo en las listas de clasificación internacionales emitidas en julio y octubre de 2005 por la FIDE, el nivel más alto que haya alcanzado alguna mujer. 

La china Zhu Chen ganó el Campeonato Mundial Femenino de la FIDE en 2001. El siguiente torneo –que, por falta de financiación no tuvo lugar hasta 2004–  fue ganado por Antoaneta Stefanova, de Bulgaria, y el campeonato volvió a un ciclo regular de dos años. 

Las siguientes campeonas fueron Xu Yuhua de China (2006-08), Alexandra Kosteniuk de Rusia (2008-10) y Hou Yifan de China (2010-2012), quien a los 16 años se convirtió en la campeona mundial de ajedrez femenina más joven. 

A partir de 2011, la FIDE decidió establecer un nuevo sistema de campeonatos de ajedrez femenino. En los años impares se celebraría un partido de dos jugadores, pero en los años pares el título se determinaría mediante un torneo eliminatorio entre 64 jugadores. Hou defendió su campeonato en 2011, pero el torneo de 2012 lo ganó Anna Ushenina de Ucrania. Hou recuperó el título en 2013. 

Laura Marcos

Laura Marcos

Nunca me ha gustado eso de 'o de ciencias, o de letras'. ¿Por qué elegir? Puedes escribirme a lmarcos@zinetmedia.es

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