Los selfies que más triunfan según la ciencia

Un estudio identifica el tipo de autorretrato fotográfico que más compartimos en las redes sociales.

Selfie

Teniendo en cuenta que la sociedad tiende a juzgar a las personas por su apariencia, no es de extrañar que precisamente los selfies ligados al aspecto físico –fotos de gente mostrando el maquillaje, la ropa, etc.– se encuentren entre los más subidos a las redes sociales.

Investigadores del Instituto de Tecnología de Georgia, con sede en Atlanta (EE. UU.), han estudiado en torno a 2,5 millones de selfies colgados en Instagram y han determinado que casi el 52% de ellos –en concreto, un 51,75%– caían en esa categoría de la apariencia. Por detrás, otras como los selfies sociales –con la pareja, los  amigos o las mascotas–, que representaban un 14%; las imágenes étnicas –aquellas que versan sobre la raza o el país de origen de una persona–, con un 13%; los viajes, que suponían un 7%; y la salud y el estado físico, con un 5%.

Asimismo, en este estudio, dirigido por la investigadora Julia Deeb-Swihart, se destaca que la mayoría de los selfies eran individuales, muy por encima de aquellos tomados en grupo; y que las mujeres compartían más selfies que los hombres: un 59% frente a un 41%.

También destacan que un 57% de los autorretratos fotográficos fueron publicados por individuos de entre 18 y 35 años –un dato que no es extraño si se tiene en cuenta la edad media de los usuarios de Instagram–, el 30% correspondían a menores de 18 y solo un 13% a mayores de 35, que son los que subían autorretratos con menos asiduidad. Sin embargo, todos estos grupos de edad compartían la temática de la apariencia como la más popular entre ellos.

El deseo de que nos vean como nosotros queremos

"Igual que sucede en otros canales de redes sociales, las personas proyectan una identidad que promueve su riqueza, su salud y su atractivo físico", explica Deeb-Swihart. "Con los selfies, decidimos cómo presentarnos ante la audiencia y la audiencia decide cómo te percibe", añade la autora principal del estudio.

Este trabajo se basa en la teoría desarrollada por el sociólogo y escritor Erving Goffman (1922-1982) en su obra La presentación de la persona en la vida cotidiana (Amorrortu Editores). Desde las vestimentas con las que elegimos cubrirnos hasta los roles sociales que desempeñamos, todo está diseñado para tratar de controlar la versión de nosotros mismos que deseamos que los demás vean.

"Los selfies, en cierto sentido, son la mezcla de nuestros egos online y offline", dice Deeb-Swihart. "Es una manera de probar lo que es verdad en tu vida, o al menos lo que quieres que la gente crea que es verdad", concluye.

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