Los hermanos Wright no son los padres de la aviación

La historia ha premiado a los hermanos Wright como los verdaderos artífices de largo sueño de la humanidad de surcar los cielos. Pero en realidad el primero fue un brasileño.

 

La última década del siglo XIX fue una verdadera carrera por ver quién era el primero en volar, empezando por el ingeniero francés Clément Ader que en 1890 terminó de construir un avión a vapor, Éole: despegó pero no pudo controlarlo y cayó tras volar 50 metros.

Dos eran los problemas principales que debían resolverse: la potencia del motor y la estabilidad en vuelo. La mayoría de los inventores empezaron por el segundo, entender la aerodinámica del vuelo, usando planeadores, como hizo en 1884 el alemán Otto Lilienthal, conocido como el 'Rey Planeador', o el astrónomo norteamericano Samuel Pierpont Langley en 1896, que gracias a ello recibió 50.000 dólares del gobierno para construir un planeador de reconocimiento. Su siguiente paso fue acoplarle un motor; después de varios años, construyó un motor capaz de 52 caballos-vapor de potencia. Diciembre de 1903 fue un mes de infarto. El día 8 Langley intentó hacer volar por segunda vez su Aerodrome A. La financiación se le estaba acabando y no había conseguido más. Lanzado desde una catapulta, el avión acabó cayendo en el Potomak. Ocho días más tarde los hermanos Wright hacían volar su Flyer. Sin embargo, sobre eso hito no hay ninguna prueba salvo el testimonio de los propios hermanos.

Wilbur y Orville Wright habían hecho de todo en la vida: regentado una imprenta, luego una editorial, un periódico, y una tienda de venta y reparación de bicicletas.

La muerte de Lilienthal en 1896 en un accidente con su avión les motivó para lanzarse en serio al mundo de la aviación. Al igual que sus predecesores, primero estudiaron la forma de controlar el avión en vuelo construyendo planeadores. Después de dos fracasos y 200 diseños ensayados en el túnel de viento que construyeron, el tercer planeador fue todo un éxito.

Pero lo complicado estaba por venir: la construcción de un motor con la potencia suficiente pero no muy pesado. Apostaron por uno de gasolina pero ningún fabricante era capaz de construirlo. Entonces hablaron con Charlie Taylor, el mecánico de su tienda de bicicletas: en seis semanas construyó un motor de 12 caballos de vapor en un metal de lo menos habitual, el aluminio, que lo hacía más ligero. Ya tenían su Flyer: les había costado menos de mil dólares, 50 veces menos que lo que había recibido Langley por desarrollar un planeador para el gobierno. Con un peso de 274 kg estaba dispuesto para pasar a la historia. ¿Quién de los dos hermanos volaría? Una moneda al aire lo decidió: Orville. Solo unos pocos afortunados fueron testigos del vuelo, pues a los Wright no les interesaba hacerlo público.

Los hermanos Wright
Los hermanos Wright

No obstante, hay una dos nubes oscuras que empañan este hito.

La primera se llama Gustave Weißkopf, un alemán emigrado a EE UU que se cambió el apellido por Whitehead. Empezó a realizar sus propios diseños de aviones en 1897 y después de cuatro años, el 14 de agosto de 1901, afirmó haber hecho un vuelo controlado y propulsado con su monoplano Número 21 en Fairfield, Connecticut. De ello informó un periódico local, Bridgeport Sunday Herald, el 18 de agosto. De este aeroplano solo nos queda su descripción y algunas fotos publicadas en la revista Scientific American en junio de 1901, donde se comentaba que ya estaba terminado y “está listo para las pruebas preliminares”. El problema es la falta de información: no existe ninguna prueba gráfica del vuelo ni sabemos cómo se realizó.

La otra nube que oscurece el horizonte de los Wright es el brasileño Alberto Santos Dumont. El 23 de octubre de 1906 voló con su 14-bis 60 metros junto al Sena, en el parque de Bagatelle en París, ante cientos de testigos. Su aparato, con estructura de bambú y madera con juntas de aluminio forrada con seda japonesa, tenía dos ruedas de bicicleta como tren de aterrizaje y un cesto de mimbre como cabina del piloto. Y para el vuelo, un motor de 50 caballos. Para la mayoría de los expertos en aviación, esta fue la primera vez que voló un avión de verdad: el 14-bis despegó sin ayuda de catapultas ni con la necesidad de esperar una corriente de viento apropiada, como sucedió en el caso de los Wright. Este es el detalle que hace que muchos se planteen de que realmente se pudiera llamar avión al aparato de los Wright.

Así que, en puridad, el padre de la aviación es este brasileño nacido en Palmyra, ciudad que en 1932 mudó su nombre por el de Santos Dumont. A pesar de esto, la Federación Aeronáutica Internacional reconoce el vuelo de los hermanos Wright del 17 de diciembre de 1903 en Kill Devil Hills, Carolina del Norte como el primero tripulado, sostenido, controlado y hecho en un aparato más pesado que el aire.

 

 

Miguel Ángel Sabadell

Miguel Ángel Sabadell

Me licencié en astrofísica pero ahora me dedico a contar cuentos. Eso sí, he sustituido los dragones y caballeros por microorganismos, estrellas y científicos de bata blanca.

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