La tecnología aplicada al arte en ‘Intangibles’

La exposición muestra 9 obras de la Colección Telefónica a través de versiones digitales interactivas y de formas nunca vistas.

Imagen: Fundación Telefónica.

¿Puede hacerse una exposición de arte sin las obras que se quieren exponer? ¿Emociona lo mismo un cuadro si no está delante de nosotros? Hace mucho que los museos, galerías y espacios culturales dejaron atrás la simple distribución de las piezas sobre peanas o paredes en un recorrido que, si bien eficaz, se queda un poco escueto y simple.

A través de espacios abiertos como parques que se convierten en salas de exposición, métodos para interactuar con el visitante y la aplicación de las nuevas tecnologías se puede hacer que el arte cobre vida de formas imaginativas y casi sin límites. Precisamente son estas innovaciones de la era digital las que hacen única a Intangibles, la última exposición de Fundación Telefónica que podrá disfrutarse desde el 11 de octubre de 2019 al 23 de febrero de 2020.

 

Una nueva dimensión del arte

El proyecto parte de una idea, un intento por cambiar la concepción y las limitaciones de una exposición entendida en su sentido tradicional. En lugar de exponer las obras en el espacio elegido para ese fin, los organizadores optaron por llevar a cabo una interpretación de estas a través de las últimas técnicas creativas en el campo de la tecnología y mostrarlas en su versión digital pero de formas que el visitante solo descubrirá una vez esté ante ellas. Al eliminar las obras físicas de la ecuación se soluciona una de las mayores limitaciones que tiene el arte: si una pieza está expuesta en un lugar no puede estarlo en otro al mismo tiempo, pero el uso de las versiones digitales permite que la misma exposición sea contemplada en ocho lugares del mundo de forma simultánea y conectadas en tiempo real.

La Belle Société de René Magritte en la exposición. Imagen: Fundación Telefónica.

 

Intangibles está compuesta por 9 experiencias distintas diseñadas a partir de 11 obras de la Colección Telefónica, cuadros y esculturas, con estilos muy distintos (cubismo, surrealismo e informalismo) y elementos característicos que permiten que los diseños sean sorprendentes a la par que identificativos con cada una de ellas. Los autores de las obras elegidas son Eduardo Chillida, Paul Delvaux, Juan Gris, Joaquín Torres García, René Magritte, María Blanchard, Roberto Matta o Antoni Tàpies. Esta nueva aproximación, experimental y sin precedentes, a la obra de cada uno de estos artistas podrá disfrutarse en Ciudad de México, Lima, Bogotá, Quito, Santiago de Chile, Mar del Plata, Montevideo y Madrid. Además, los visitantes de la exposición podrán compartir e intercambiar sus impresiones en tiempo real a través de un MapaMundi creado ad hoc para la ocasión.

 

Interacción e innovación

Incluso antes de acceder a la exposición, el público ya ha sido protagonista de forma directa o indirecta en la construcción de Intangibles. Aplicando la metodología y las herramientas del Design Thinking, un método surgido en la Universidad de Stanford (EE UU) en los años 70 que incrementa la eficacia a la hora comprender al usuario y satisfacer sus deseos haciéndolo partícipe del propio proceso creativo. En este caso, se ha realizado una serie de entrevistas y talleres a visitantes, personajes selectos del mundo del arte, periodistas, arquitectos y artistas que han participado en el proceso creativo y de diseño de la exposición.

Imagen: Fundación Telefónica.

 

Intangibles se disfruta a través de tecnologías como el arte generativo (parcialmente creado con el uso de un sistema autónomo), la impresión 3D, sensores de movimiento Kinect, el mapping (proyección de animaciones e imágenes sobre superficies reales con fines artísticos) o realidad virtual. Las nueve experiencias de la muestra se han diseñado empleando estas técnicas con el fin de sumergir al visitante en la obra y en la mente de los artistas de formas que no habrían imaginado. El viaje se completa con actividades como un taller de iniciación al videomapping en el que poner a prueba la transformación de los espacios a través del uso de luz y vídeo.

Con esta exposición se pretende, además, mostrar al público las muchas formas en las que las nuevas tecnologías se pueden aplicar al mundo de la cultura y el arte y cómo enriquecen las sensaciones que las obras provocan llevando el contacto con las obras a un nuevo nivel.

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