Generación Y: ¿los jóvenes de hoy son mejores que los de antes?

A pesar de todas las críticas que se puedan verter contra la generación Y o los millennials (como su materialismo y su narcisismo), lo cierto es que hay todo un corpus de investigación que sugiere que esta nueva generación es más cooperadora, empática y más flexible con las opiniones ajenas.

Millennials
iStock

El término generación Y o millennial se utilizó por primera vez en un editorial de agosto de 1993 de la revista estadounidense Advertising Age con el propósito de describir a los adolescentes de aquella época, a quienes definieron como diferentes a los de la generación X, la inmediatamente anterior.

Si bien es cierto es que no hay grandes diferencias entre estas dos generaciones, sí que hay unas pocas reseñables que, a pesar de mitos como que "los jóvenes de hoy son peores que los de antes" o "se están perdiendo los valores", dejan en mejor lugar a la generación Y.

Prejuicios y empatía

Los miembros de la generación Y parecen tener menos prejuicios y son más enérgicos a la hora de defender los derechos legales y sociales de poblaciones anteriormente marginadas, como las mujeres, los gais o las personas de color. No en vano, por ejemplo, desde 2010 a 2016, ocho países han eliminado la homosexualidad de sus códigos penales. También tienden a ser menos xenófobos: el 73 % apoya una política liberal de inmigración en comparación con el 39 a 57 % del resto de la población.

Sin embargo, su empatía, es decir, su capacidad de ponerse en la piel del otro, aún es controvertida. Hay estudios que sugieren que ha disminuido y otros´, que ha aumentado.

En el primer bando encontramos uno de los mayores estudios al respecto, un metaanálisis que combinó los resultados de 72 estudios de universitarios estadounidenses durante treinta años, desde 1979 a 2009, abarcando un total de 14 000 personas. El estudio, realizado por el Intitute Research de la Universidad de Michigan, sugería que los universitarios de hoy mostraban un 40 % menos de empatía que sus homólogos de veinte o treinta años atrás.

Otros análisis, sin embargo, sugieren que la generación Y tiende a sentir más empatía hacia otros miembros de su grupo y ponerse más en su lugar, a diferencia de la generación X. Lo que también explicaría que cada vez seamos menos violentos y el número de homicidios se esté reduciendo en casi todos los países del mundo.

Tal y como señala el profesor de Historia Yuval Noah Harari en el libro Homo Deus: "Mientras que en las sociedades agrícolas antiguas la violencia humana causaba alrededor del 15 % de todas las muertes, durante el siglo XX la violencia causó solo el 5 %, y en el inicio del siglo XXI está siendo responsable del alrededor del 1 % de la mortalidad global".

Materialismo

Tampoco parece que la generación Y sea más materialista. Prefiere una vida que tenga sentido al éxito material, sobre todo si su trabajo sirve para ayudar a otras personas, como sugirió una encuesta realizada a 9 000 estudiantes de secundarias con éxito en los estudios por la National Society of High School Scholars. En la encuesta se mostraba una lista de puestos de trabajo para que los alumnos escogieran sus preferidos. Tras mostrarse más de 200 empresas, 14 de las 25 opciones preferidas estaban relacionadas con la asistencia médica, el trabajo en hospitales y el trabajo en la administración.

Por esa razón, tampoco es extraño que apoyen más la protección del medio ambiente que generaciones anteriores, y que antes se contaminara más, porcentualmente hablando, que ahora.

Inteligencia

Cada vez más parece que diversas áreas de nuestra inteligencia se están agudizando.

Como explica Steven Johson en su libro Cultura basura, cerebros privilegiados, este aumento de la inteligencia parece estar asociada a una dieta mediática más rica, es decir, a un entorno más complejo y exigente a nivel cognitivo: "Los resultados de los exámenes de selectividad han fluctuado de manera errática a lo largo de las últimas décadas. Pero si te fijas exclusivamente en la resolución de problemas no mediatizados por el currículum escolar y en la capacidad para reconocer patrones, la tendencia vuelve a hacerse visible."

Así pues, la generación Y tiene también sus problemas, como los han tenido todas las generaciones. Sin embargo, dados los resultados de diversos estudios, incluso atendiendo a sus contradicciones, resulta de todo punto inexacto y pesimista afirmar que los jóvenes de antes eran mejores que los de ahora.

Continúa leyendo