Esta escultura de pene romana podría ser la más grande jamás encontrada

La escultura mide unos 46 centímetros de largo y se ha encontrado en El Higuerón, un antiguo yacimiento cercano a la localidad de Nueva Carteya, en Córdoba. Los arqueólogos creen que podría ser la más grande jamás encontrada.

Casi medio metro mide el relieve fálico de la época romana que se encuentra en al yacimiento de El Higuerón, en Córdoba. Los arqueólogos del Museo Histórico Local de Nueva Carteya, responsables de la excavación, hicieron público el descubrimiento el pasado 19 de agosto en la cuenta de Facebook de la entidad. Tal y como apuntan en la publicación que acompaña a la fotografía, la escultura apareció en uno de los sillares que forman la esquina noreste de la torre romana.

Escultura de pene
Facebook Museo Histórico Local de Nueva Carteya

El pene, realizado a golpe de cincel, podría haberse usado como amuleto para alejar la mala suerte. No en vano, los falos fueron motivos muy representados por los romanos, tanto para espantar el mal de ojo como para ayudar a mejorar la virilidad. Es, por tanto, habitual encontrar tallas de penes en los antiguos yacimientos romanos. Lo que se ha salido de la normalidad es el tamaño: unos nada desdeñables 46 centímetros de largo, que hacen creer a los arqueólogos que se trata de la escultura romana fálica más grande de las que se han encontrado hasta el momento.

El yacimiento de El Higuerón, cercano a la localidad cordobesa de Nueva Carteya, data del siglo IV a. C. y antes de ser tomado por los romanos fue un asentamiento íbero. Los romanos conquistaron la región en el 206 a.C.

Los investigadores piensan que el falo se talló en una piedra que en su día se exhibía con un orgullo en la base de una torre romana.

Los penes en el Imperio romano

Como hemos comentado, los falos eran importantes para los romanos por su supuesta capacidad para alejar la mala suerte. Por ese motivo era común que se esculpiesen en las fachadas de los edificios, alrededor de las puertas y de las ventanas. También estaban presentes en los lugares públicos de reunión.

También era frecuente llevar colgantes de pene. El motivo era mejorar la fertilidad y la virilidad y de paso protegerse de las desgracias. Solían estar fabricados con una aleación de cobre, aunque el pasado mes de junio, una mujer en Reino Unido encontró con su detector de metales uno que estaba hecho con plata. Como no es común que los amuletos fálicos sean de plata, los expertos creen que o bien la persona que lo mandó fabricar era acaudalada o bien la elección de un metal más noble aumentaría los supuestos poderes del colgante.

Los romanos no solo representaron los genitales masculinos con la idea de protección o de fertilidad. El pasado mayo, un equipo de arqueólogos que estaban trabajando en las ruinas del fuerte romano de Vindolanda, en Reino Unido, se topó con una piedra de 40 centímetros de ancho y 15 de alto en la que aparece un pene tallado y un insulto. “Secundinus cacor”, que es una abreviatura de “Secundinus cacator” y que se traduce como "Secundino, el cagón". Uno de los soldados destinados en el fuerte parece que le tenía mucha inquina a su compañero Secundino. De hecho, la profundidad de las líneas grabadas en la roca indica que se afanó en la tarea. La piedra estaba en un lugar bien visible, por lo que el insulto quedaría a la vista de todos y supondría la vergüenza de Secundino.

Mar Aguilar

Mar Aguilar

Me hubiera gustado ser médica pero le tengo terror a la sangre. Con más de 11 años de experiencia en el ámbito periodístico, aprendo cada día un poco más acerca del apasionante mundo que es la ciencia. Puedes escribirme a maguilar@zinetmedia.es

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