Los primeros nativos americanos fueron grandes ingenieros

Construyeron impresionantes estructuras de tierra que a día de hoy siguen en pie. Utilizaron una inteligente combinación de diferentes tipos de suelo

Poverty Point
Jennifer R. Trotter / Wikimedia Commons

Poverty Point es uno de los primeros asentamientos conocidos de la civilización estadounidense. Se cree que esta zona, ubicada en el norte de Luisiana, estuvo habitada ya en el 1700 a.C. Ahora, un estudio ha concluido que los que allí vivieron, lejos de ser simples cazadores-recolectores, fueron unos ingenieros brillantes.

Para empezar, estos primeros nativos construyeron unas enormes estructuras de tierra que, a día de hoy, siguen en pie. Como muestra, el montículo que domina el centro del Sitio del Patrimonio Mundial de Poverty Point, de 20 metros de altura. Levantar los montículos requirió seguramente el desplazamiento y apilamiento de millones de metros cúbicos de tierra, en una época en la que no se contaba con maquinaria moderna, entre otros avances. “Una de las cosas más notables es que estos movimientos de tierra se han mantenido durante más de 3.000 años sin fallos ni erosión importante", afirma el arqueólogo y primer autor del estudio Tristram Kidder, de la Universidad de Washington en San Luis (Misuri). "En comparación, los puentes, las carreteras y las presas modernas fallan con una regularidad asombrosa, porque construir cosas de tierra es más complicado de lo que se piensa. Realmente eran ingenieros increíbles con conocimientos técnicos muy sofisticados".

Además de la alta resistencia de las estructuras, los científicos han llegado a la conclusión de que estas se levantaron en muy poco tiempo. Los investigadores utilizaron técnicas como la datación por radiocarbono, las mediciones magnéticas y el análisis microscópico del suelo para confirmar que se construyó en un plazo "excepcionalmente rápido". Así lo demuestra la estratificación del suelo utilizado para la construcción, según revela el nuevo estudio. Apenas hay signos de erosión entre los niveles de los montículos, lo que significa que no se dejaron expuestos a los elementos durante un tiempo significativo.

Y las estructuras no se han derrumbado, a pesar de las constantes lluvias que han llegado desde el Golfo de México durante miles de años. Todo indica que los nativos americanos utilizaron una inteligente combinación de diferentes tipos de suelo (incluyendo arcillas, limos y arena) para edificar estructuras que resistieran el paso del tiempo. "Al igual que el hormigón romano o la tierra apisonada en China, los nativos americanos descubrieron formas sofisticadas de mezclar diferentes tipos de materiales para hacerlos prácticamente indestructibles, a pesar de no estar compactados", dice Kidder. "Hay algo de magia ahí que nuestros ingenieros modernos aún no han podido descubrir".

Kidder y sus colegas creen que para edificar los montículos de Poverty Point se necesitó una gran cantidad de trabajadores y que unas cuantas personas lideraron las obras. En la época no existían herramientas modernas ni animales domésticos o carros con ruedas que ayudaran en el transporte de la materia prima desde la excavación al lugar de construcción.

Se piensa que el yacimiento pudo ser una importante parada de peregrinaciones religiosas que fue abandonada hace entre 3000 y 3200 años debido probablemente al cambio climático y a las inundaciones.

"Nosotros, como comunidad investigadora -y la población en su conjunto-, hemos infravalorado a los nativos y su capacidad para hacer este trabajo y hacerlo rápidamente de la forma en que lo hicieron", dice Kidder.

 

Fuente: Tristram R. Kidder, Su Kai, Edward R. Henry, Seth B. Grooms & Kelly Ervin (2021) Multi-method geoarchaeological analyses demonstrates exceptionally rapid construction of Ridge West 3 at Poverty Point, Southeastern Archaeology, DOI: 10.1080/0734578X.2021.1958445

Continúa leyendo