El Pentágono publica tres vídeos de ‘fenómenos aéreos no identificados’

Tras su filtración a la prensa, el Departamento de Defensa de EE UU ha publicado de manera oficial varias grabaciones de objetos aéreos inexplicados. Te los enseñamos

En 2007 y 2017 se produjo una filtración de una serie de vídeos clasificados del Pentágono que mostraban grabaciones de los denominados ‘fenómenos aéreos no identificados’. La difusión de los vídeos produjo un gran revuelo, y mucha gente dudaba de su autenticidad. En un primer momento, el Departamento de Defensa admitió públicamente que las grabaciones pertenecían al Pentágono, y hace pocos días los ha publicado oficialmente. En la nota de prensa se explica que, después de su revisión exhaustiva, se ha llegado a la conclusión de que su difusión oficial no compromete ninguna investigación relativa a las incursiones en el espacio aéreo militar de fenómenos aéreos no identificados.

 

¿Qué contienen los vídeos?

Se trata de tres grabaciones de la Marina estadounidense, una tomada en noviembre de 2004 y otras dos en enero de 2015, pero que como ya hemos dicho ya estaban circulando después de su filtración a la prensa.

En los vídeos se ven los fenómenos aéreos no identificados moviéndose rápidamente que fueron captados con cámaras infrarrojas. En dos de las grabaciones, además, se escuchan las voces de miembros del servicio que reaccionan con asombro ante la rapidez con la que se mueven los objetos. Una voz especula que podría tratarse de un dron.

En ese momento, algunos pilotos de la Marina hablaron de objetos que parecían desafiar las leyes de la física, y surgieron rumores sobre un misterioso programa desarrollado por el Pentágono entre los años 2007 y 2012. Dicho programa se interrumpió debido a que el Departamento de Defensa consideraba que había otras prioridades.

Ovnis, una denominación caduca

En el Pentágono ya no se habla de objetos voladores no identificados (ovnis, o UFO en inglés) sino de fenómenos aéreos no identificados (UAP). Se trata de un cambio de denominación que responde a un intento de apartarse del estigma de los ovnis, que inmediatamente se asocian con invasiones extraterrestres. Los fenómenos aéreos no identificados no tienen por qué proceder del espacio exterior, y al final los rumores y las elucubraciones nos hacen sino entorpecer las investigaciones oficiales, explicaban los portavoces de la Armada estadounidense.  

En el imaginario colectivo, un ovni casi siempre se relaciona con algún tipo de nave espacial pilotada por alienígenas, y además conecta con todo tipo de teorías de la conspiración, que adquieren más fuerza con el gobierno estadounidense de por medio. A fin de cuentas, nunca dejaremos de sentir fascinación por lo desconocido.

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