¿Sabemos cómo fue la primera Navidad?

En esta época del año muchas de nuestras ciudades y hogares se adornan con belenes que evocan el nacimiento del fundador del cristianismo. ¿Pero realmente sucedió así?

Belén

Lo cierto es que nunca vamos a saber la verdadera historia del nacimiento de Jesús. Los únicos dos relatos que hablan de él, los evangelios de Mateo y Lucas, son totalmente contradictorios; si uno es cierto, el otro no puede serlo. Mateo dice que nació en Belén de Judea, en su casa. Nada de cuevas, pesebres o pastores. A partir de ese momento Mateo se esfuerza en justificar porqué María y José acaban viviendo en Nazaret. Para ello los hace viajar por el desierto, huyendo a Egipto por miedo a Herodes: imaginar a dos padres con un niño de menos de dos años cruzando el durísimo desierto del Sinaí supera con mucho a la ficción del Código Da Vinci.

A la muerte de Herodes deciden regresar –un caso casi único entre los judíos de la diáspora- e instalarse en Nazaret. ¿Por qué no lo hacen en Belén? Porque el hijo de Herodes, Arquelao, reinaba en Judea y 'tuvo miedo de ir allá'. Mateo no debía tener por muy inteligente al pobre José porque lo instala en Nazaret, en Galilea, una región gobernada por otro hijo de Herodes al que también debería tenerle miedo: Herodes Antipas, futuro asesino de Juan el Bautista.

Por su parte Lucas no tiene tiempo para el largo periplo descrito por Mateo así que invierte el camino. La familia vive en Nazaret y viaja a Belén a causa de un antinatural e insensato censo romano que obliga a sus pobladores a registrarse en su ciudad de nacimiento y no en la de residencia –uno puede imaginarse a todos los judíos de Roma cruzar todo el Mediterráneo para censarse en su ciudad de origen-. Eso sin tener en cuenta que un censo de César no tenía aplicación en Galilea, territorio gobernado por el tetrarca Herodes Antipas. A pesar de eso, ¿podemos imaginar a un marido obligando a su mujer, casi salida de cuentas, a dejar su casa y familiares y viajar unos 130 km por caminos complicados, sujetos al ataque de ladrones y salteadores, para cumplir con un censo que sólo él debía firmar? Lucas parece tener tan poco aprecio hacia José como Mateo, pues con semejante actitud lo presenta como un hombre sin empatía alguna y absolutamente despreocupado por la vida de su mujer.

Etiquetas: historialeyendas

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A la muerte de Herodes deciden regresar –un caso casi único entre los judíos de la diáspora- e instalarse en Nazaret. ¿Por qué no lo hacen en Belén? Porque el hijo de Herodes, Arquelao, reinaba en Judea y 'tuvo miedo de ir allá'. Mateo no debía tener por muy inteligente al pobre José porque lo instala en Nazaret, en Galilea, una región gobernada por otro hijo de Herodes al que también debería tenerle miedo: Herodes Antipas, futuro asesino de Juan el Bautista.

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