Toledo, ciudad natal de Solo Loewe: armonía de los extremos

Toledo, una ciudad que nos transporta a un mundo de contrastes y aromas que ha inspirado a artistas de todas las épocas. Una ciudad en una búsqueda constante del equilibrio que descubrimos a través del perfume SOLO LOEWE Cedro.

Si tenemos que pensar en un lugar, en una ciudad española que represente a la perfección la mezcla de culturas en el pasado, esa es, sin duda, Toledo. Cristiana, judía y musulmana, la ciudad muestra una perfecta armonía de los extremos: un contraste de aromas y sensaciones que tras siglos de pacífica convivencia dejaron judíos, cristianos y musulmanes en sus calles.

La Puerta del Cristo de la Luz nos conduce a la iglesia que lleva su nombre, anteriormente conocida como mezquita de Bab al-Mardum, que representa hoy la imagen más completa del Toledo musulmán. La Catedral de Toledo y la iglesia de los Jesuitas son algunos de los muchos exponentes del mundo cristiano, mientras que el Museo Sefardí o las sinagogas de Santa María la Blanca y del Tránsito nos hablan de la comunidad judía que habitó las calles de la ciudad.

Pero, sin lugar a dudas, lo mejor de Toledo es recorrer sus callejuelas, subir sus empinadas cuestas, refugiarse en uno de sus patios llenos de aromas y, en definitiva, perderse y dejarse asombrar por todos y cada uno de los rincones. Esta mezcla armoniosa de sensaciones y de contrastes en equilibrio fue la que inspiró a los creadores de SOLO Loewe Cedro, la nueva fragancia de Loewe. Una esencia creada para hombres que, al igual que Toledo, están llenos de contrastes en perfecta armonía.

 

Y es que Toledo ha inspirado a los artistas desde siempre. El mayor exponente es Doménikos Theotokópoulos, El Greco, quien pasó buena parte de su vida en la ciudad y donde compuso algunas de sus obras maestras, como “El entierro del conde de Orgaz”. Un hombre cuyo trabajo siempre reflejó su mezcla de orígenes, influido tanto por la cultura bizantina como por el Renacimiento y más tarde el manierismo. Un artista que, al igual que Toledo, nos transporta a un mundo lleno de contrastes, pero siempre en armonía.  Y es que así es la imagen de comunicación de la campaña de SOLO LOEWE, inspirada originalmente en la obra “El caballero de la mano en el pecho” (El Greco) y actualizada para su último lanzamiento en un hombre de época a lomo de una majestuosa moto de autor.

Una instantánea que ha conseguido permanecer en nuestra memoria para siempre.

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