Por favor, no tiréis las mascarillas desechables por el WC

Las depuradoras y alcantarillas de todo el mundo están experimentando atascos debido a las mascarillas, guantes y toallitas que no se desechan adecuadamente.

WC
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No es un problema nuevo: los colectores encargados de recoger las aguas residuales experimentan, cada vez con mayor frecuencia, atascos debido a las toallitas higiénicas que muchas personas tiran, de forma incorrecta, por el WC. Este tipo de producto se ha generalizado en los últimos años, y los gestores de las aguas residuales exigen, por un lado, campañas de concienciación para un uso más responsable de las toallitas y, por otro, el desarrollo por parte de los fabricantes de productos con materiales biodegradables o menos perjudiciales para los sistemas de saneamiento urbanos.

Los costes económicos de eliminar las toallitas húmedas de los sistemas de evacuación y depuración alcanzan, solo en Europa, los 1 000 millones de euros anuales. Además, muchas veces las toallitas acaban en el mar convertidas en microplásticos, causando graves impactos en los ecosistemas.

En los últimos meses, este problema se ha multiplicado: según un informe de Greenpeace, la compra de toallitas húmedas aumentó un 49 % en marzo en España, debido seguramente a la mayor preocupación de los ciudadanos por la higiene personal y la desinfección. Además de las toallitas, bastoncillos e incluso preservativos que muchas veces acaban en el inodoro, a consecuencia de la pandemia también han aumentado los atascos de los colectores debido a la presencia de guantes y mascarillas.  

Este es un problema que ya han reportado ayuntamientos y empresas de gestión de aguas de muchos municipios en España, pero que es común en países de todo el mundo. En Estados Unidos, por ejemplo, los operadores de plantas de aguas residuales han informado de un importante aumento de obstrucciones de tuberías y diferentes daños a los equipos en los últimos meses. En Houston los desbordamientos del alcantarillado sanitario aumentaron un 33 % solo entre febrero y marzo debido a atascos por toallitas y pañuelos, según informaron a AP news los responsables del Departamento de Obras Públicas de dicha ciudad.

Muchos de estos residuos acabarán en el mar

Todos hemos visto estos días imágenes de mascarillas o guantes tirados en mitad de la calle o en el campo. Como ya os recordábamos en este tema sobre el reciclaje de las mascarillas, estos productos desechables no se tiran en el contenedor amarillo, pues no son envases, sino que van al de fracción resto (gris o verde según el municipio). Además, si convives con una persona enferma de COVID-19 o con síntomas, debes desecharlas en una bolsa cerrada aparte.

Además de ser un acto incívico, tirar la mascarilla al suelo puede poner en peligro a otras personas. Por otro lado, como ya hemos comentado, a través de las alcantarillas o de la escorrentía, estos residuos pueden acabar en el mar, y allí tardan en torno a 100 años en degradarse.

El uso de estos materiales que no se pueden reutilizar ni reciclar es inevitable para protegernos del contagio, pero debemos hacerlo con responsabilidad y evitar tirarlos en la vía pública y en el WC.

 

Cómo quitarte la mascarilla correctamente

Además de informarte sobre la posibilidad de usar mascarillas reutilizables (que deben cumplir la norma UNE 0065), un buen consejo es quitarse la mascarilla siempre en casa, donde es más fácil poder seguir las recomendaciones de seguridad emitidas por la Organización Mundial de la Salud y desecharlas correctamente.

Si tienes que quitarte la mascarilla en la calle, una buena idea es usar una de esas bolsitas que se dispensan en muchos puntos de las ciudades para meter las cacas de los perros. Así la podrás tirar en un contenedor con seguridad (si depositas tu mascarilla directamente en una papelera de la calle es más fácil que acabe en el suelo si hay viento, por ejemplo), evitando por otro lado poner en riesgo a otras personas que entren en contacto con ella.

Victoria González

Victoria González

Bióloga de bota. Tengo los pies en la tierra y la cabeza llena de pájaros. De mayor quiero ser periodista.

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