Malta, un destino único que aúna cultura, arte y ocio inteligente

Malta cuenta con tres lugares declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco: Valletta, su capital, el hipogeo de Hal Saflieni y los templos megalíticos repartidos por las islas de Malta y Gozo.

No hay muchos lugares donde se haya dado una confluencia tan afortunada entre la historia, la cultura y el arte como Malta, un archipiélago ubicado en un enclave privilegiado, en el mismísimo corazón del Mediterráneo. Probablemente por ello, en sus más de 7000 años de historia han dejado su impronta en esta tierra muy distintas civilizaciones, desde el enigmático pueblo de constructores prehistóricos que alzaron los complejos megalíticos que aún pueden verse en algunas de sus islas, hasta los fenicios y los romanos, muchos siglos más tarde.

Asimismo, en Malta también ha quedado la huella de los caballeros de San Juan, de Napoléon y del Imperio británico, lo que, en suma, ha dado origen a un crisol de sensibilidades artísticas y una pasión por la tradición que sus habitantes lucen con orgullo.

Para todos los gustos

Malta es su historia, pero también mucho más que ella, y ofrece al visitante tantas propuestas como pueda imaginar, siempre desde el máximo respeto por la ecología: contemplar desde el mar Valletta, su capital, hacer senderismo por su campiña, disfrutar de las sobrecogedoras vistas desde sus acantilados, perderse en las calles medievales de sus ciudades, pasear por el Gran Puerto, sus iglesias y palacios –como el del Gran Maestre o la Concatedral de San Juan, ambos en Valletta–, hacer paseos a caballo, en bici o quad, deleitarse con su gastronomía...

En las inmediaciones de las ciudades de Mdina y Rabat se halla el pueblo de Ta‘ Qali, auténtico centro neurálgico de la artesanía maltesa, hoy salpicado de tiendas y talleres de todo tipo, donde destacan sus célebres sopladores de vidrio.

A sus innegables bondades como destino turístico, se suma su clima, templado y agradable. Esto es especialmente perceptible en otoño, un momento del año en el que el cálido verano maltés ha quedado atrás, pero las temperaturas aún superan con facilidad los 20 ºC. Reserva tu viaje a Malta en viajar-malta.es

Una tierra de santuarios milenarios

Mucho antes de que los antiguos egipcios soñaran con proyectar las grandes pirámides, entre los años 5000 y 2800 a. C., una civilización desconocida erigió unas fascinantes estructuras megalíticas en la islas de Malta y Gozo. Los templos de Ħaġar Qim, Mnajdra y Tarxien, en la primera, así como los de Ggantija, en la segunda, son obras
maestras de la arquitectura y dan cuenta de la pericia de sus constructores, que las alzaron con grandes sillares.

El porqué sigue siendo un misterio, pero algunos expertos sostienen que en ellos se observa el rastro de un antiquísimo culto a las diosas de la fertilidad, algo que también se aprecia en otras zonas del Mediterráneo. Además, en la isla de Malta también se encuentra el hipogeo de Hal Saflieni, un templo subterráneo único en el mundo cuyos niveles más antiguos datan de 3600 a.C.