Las conjeturas sobre la lesión de Da Vinci y sus obras inconclusas

Que la Gioconda está sin terminar y otras afirmaciones similares pertenecen al terreno de la hipótesis. Dos expertos en Historia del Arte opinan.

 

Leonardo da Vinci es probablemente el genio más importante del Renacimiento y su figura, como personaje histórico, es una de las más atractivas. Por ello, no es extraño que todavía hoy, en el quinto centenario de su fallecimiento, surjan continuas elucubraciones sobre su obra y su vida. Y puede que muchas sean fruto del mito que se ha generado en torno al artista, más que de una aproximación realista.

Ingeniero, escultor, inventor… Leonardo da Vinci fue también pintor, aunque no el más prolífico (apenas se conservan unas 20 obras pictóricas). Existe una hipótesis muy extendida sobre la razón por la que el enigmático artista no terminó obras como "La Virgen y el Niño con Santa Ana", "La Adoración de los Magos" o su obra maestra "San Jerónimo en el desierto"; y consiste en que sufrió una lesión en su mano derecha, con la que pintaba (a pesar de ser zurdo para todo lo demás) a causa de un derrame cerebral.

Un estudio recién publicado en el Diario de la Royal Society of Medicine ha llegado a una conclusión similar, aunque difiere en la causa. Los autores, el Dr. Davide Lazzeri, especialista en cirugía plástica reconstructiva y estética en la Clínica Villa Salaria en Roma, y ​​el Dr. Carlo Rossi, especialista en neurología en el Hospital de Pontedera, se centraron en un dibujo con tiza roja del anciano Da Vinci del siglo XVI, junto con una biografía y un grabado del artista.

Imagen: Dibujo en tiza de Da Vinci de Giovan Ambrogio Finio /POLO MUSEALE DEL VENETO.


Según sus averiguaciones, Da Vinci se habría lesionado los nervios de la mano derecha a consecuencia de un desmayo, y no por causa de un derrame cerebral, como se creía hasta el momento. Esta deficiencia afectaría a su capacidad para sostener paletas y pinceles y para pintar con su mano derecha, pero pudo continuar enseñando y dibujando con su mano izquierda.

Al parecer, el dibujo es una representación del brazo derecho de Da Vinci en pliegues de ropa como si fueran un vendaje, con su mano derecha suspendida en una posición rígida y contraída. Según el Dr. Lazzeri: “En lugar de representar la típica mano apretada en la espasticidad muscular posterior al accidente cerebrovascular, la imagen sugiere un diagnóstico alternativo, el de la parálisis cubital, comúnmente conocida como mano en garra”. Es decir, si la lesión hubiera estado producida por un derrame cerebral, la mano habría aparecido en puño, y no estirada y en garra, tal como la vemos representada en el dibujo.

Pese a que muchos autores están de acuerdo en que parece que Da Vinci pudo sufrir una lesión en la mano derecha derivada de su trabajo, otros le dan poco crédito, como es el caso del Catedrático de Historia del Arte de la Universidad de Valladolid Miguel Ángel Zalama, quien reconoce en una conversación con Muy Interesante que son muchas las hipótesis alocadas en torno a un personaje tan excéntrico como Da Vinci.

 

Leonardo da Vinci, genio y figura

A raíz de este estudio, algunos medios de comunicación están emitiendo afirmaciones, quizá demasiado atrevidas, acerca de la obra del artista. Una de ellas es que incluso la famosísima Gioconda (1503-1519) quedó sin terminar a consecuencia de esta lesión, que le habría afectado durante los últimos cinco años de su carrera. Pero esto parece ser una elucubración más, como explica Miguel Ángel Zalama: “Afirmar que la Gioconda fue una obra inconclusa es atreverse demasiado y, probablemente, errar”.

Para empezar, es cierto que la conocida como Mona Lisa es un retrato que el autor conservó durante toda su vida. Por ello, al no tratarse de un encargo, es posible que Da Vinci quisiera retocarla y cambiarla. Según la historiadora del Arte y redactora de Muy Historia, Eva Domínguez: “Leonardo trabajaba por capas, es decir, no pintaba todo el cuadro de una vez porque era un maniático de la perfección. Los elaboraba por fases; por eso es normal especular con el hecho de que siempre pudo añadir algo más a sus obras, porque siempre las estaba retocando”.

Pero de ahí a afirmar que la Gioconda es una de sus obras inconclusas, entramos en el terreno de la hipótesis.

 

Por tanto, las razones de su lentitud como pintor, además de la sensación que ha dejado a algunos expertos de haber dejado obras inconclusas, pueden ser múltiples. Debemos recordar que Da Vinci se sentía más cómodo con otras de su facetas, como la de ingeniero o inventor, más que con la de pintor. Como recuerda el profesor Zalama: “Siempre estaba pleiteando por la fecha de entrega de sus obras, prometía dos años y al final eran cuatro… Era un excéntrico que llamaba mucho la atención de los poderosos, se dedicaba a entretener a las damas… un cortesano, que llamaríamos ahora”, explica.

De la misma manera, unos años antes de la Gioconda, Leonardo pintó el fresco de La última cena (1495-1498), su obra maestra, la cual, parece que se deterioró con los años. Esto mismo, de hecho, le ocurrió a la Mona Lisa: “Sus cejas, más que ser inexistentes, se cayeron”, como recuerda el profesor Zalama.

Da Vinci fue un artista muy enigmático y complejo. Más que un hombre, era un personaje. Nunca sabremos las verdaderas razones detrás de su obra. Puede que una lesión le impidiera terminar algunas de sus pinturas, como plantea el estudio de la Royal Society of Medicine; o puede los enigmas que nos planteamos todavía hoy fueran simplemente fruto de su excentricidad.

“Una de las aficiones de Da Vinci era que no entendiésemos nada de lo que hacía, y aún hoy lo consigue”, concluye Zalama.

 

Laura Marcos

Laura Marcos

Nunca me ha gustado eso de 'o de ciencias, o de letras'. ¿Por qué elegir? Puedes escribirme a lmarcos@zinetmedia.es

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