¿Cuál es el origen del bikini?

El provocativo traje de baño surgió en los años 40 y supuso una gran liberación para las mujeres de la época

Bikini

El 2 de junio de 1946, cuando se preparaba el terreno para la Guerra Fría, Estados Unidos llevaba a cabo unas pruebas nucleares con bombas de Hidrógeno en el atolón polinesio de Bikini, una formación coralina en pleno océano Pacífico. El terreno sufrió la potencia megatónica del artefacto y la vegetación del islote quedó destruida, completamente desnuda.

Por estas fechas, en París, el diseñador Louis Réard daba a conocer su nueva prenda de baño para mujeres que se alejaba de todo lo existente hasta entonces y desafiaba las estrictas leyes morales y de conducta que tanto caracterizaban a la sociedad de postguerra. El escueto conjunto de dos piezas fue lucido por la bailarina de cabaret Micheline Bernardi, ya que Réard no encontró a ninguna modelo que quisiera llevarlo, en la piscina Molitor de París el 3 de julio de 1946. El diseñador decidió llamar ‘bikini’ a su nueva creación, en honor a la desnudez del atolón, y lo decoró con un estampado similar a las páginas de los periódicos debido a ‘los ríos de tinta que se escribirían sobre ello’.

 

Aunque su uso no se normalizó hasta los 60, el bikini se utilizó desde su primera aparición en 1946

Aunque el traje de baño supuso una revolución, ya existían antecedentes similares en la sociedad. En un mosaico siciliano del 1600 A.C. se pueden observar a varias mujeres vistiendo un traje similar al bikini. Y desde mediados de los años 20, el uso de bañadores de dos piezas era muy común tanto en Europa como en América del Norte. La diferencia entre estos diseños y el bikini era que los primeros mantenían el empeño de ocultar el cuerpo y la figura femenina bajo volantes y adornos que escondían la naturalidad del cuerpo de la mujer con capas de mojigatería.

La tentación de las rodillas

Este rechazo a la prenda de baño continuó durante algunos años y fue gracias a la normalización que actrices, cantantes, modelos y los propios medios de comunicación dieron a su uso por lo que el bikini consiguió superar los férreos principios morales de la sociedad y abrirse paso. Personalidades como Lucía Bosé, que se alzó como Miss Italia 1947 vistiendo un bikini o los posados de la gran Marilyn Monroe en la playa, incluso la canción Itsy Bitsy Teenie Weenie Yellow Polka Dot Bikini de Brian Hyland, normalizaron el uso del traje de baño francés y lo convirtieron en el objeto de deseo de las mujeres de todo el mundo.

Puede que el caso más recordado llegase en 1962. Una explosiva Ursula Andress surgía del mar cual sirena luciendo un bikini blanco con cuchillo de caza y cinturón incluidos para dejar boquiabiertos a un joven Sean Connery y a todos los espectadores de ‘Agente 007 contra el Doctor No’. Una de las escenas más icónicas del cine que confirmaba los deseos de la sociedad de poder vestir como prefirieran.

Desde ese lejano primer modelo que provocó tantas protestas y manos en la cabeza, el bikini ha ido evolucionando según los estilismos de cada época y ha llegado a nuestros días como uno de los indispensables de cada verano.

La tentación de las rodillas
Este rechazo a la prenda de baño continuó durante algunos años y fue gracias a la normalización que actrices, cantantes, modelos y los propios medios de comunicación dieron a su uso por lo que el bikini consiguió superar los férreos principios morales de la sociedad y abrirse paso. Personalidades como Lucía Bosé, que se alzó como Miss Italia 1947 vistiendo un bikini o los posados de la gran Marilyn Monroe en la playa, incluso la canción Itsy Bitsy Teenie Weenie Yellow Polka Dot Bikini de Brian Hyland, normalizaron el uso del traje de baño francés y lo convirtieron en el objeto de deseo de las mujeres de todo el mundo.
Puede que el caso más recordado llegase en 1962. Una explosiva Ursula Andress surgía del mar cual sirena luciendo un bikini blanco con cuchillo de caza y cinturón incluidos para dejar boquiabiertos a un joven Sean Connery y a todos los espectadores de ‘Agente 007 contra el Doctor No’. Una de las escenas más icónicas del cine que confirmaba los deseos de la sociedad de poder vestir como prefirieran.
Desde ese primer modelo que provocó tantas protestas y manos en la cabeza, el bikini ha ido evolucionando según los estilismos de cada época y ha llegado a nuestros días como uno de los indispensables de cada verano.

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