Así son los estereotipos de los dibujos animados

Dos ejemplos claros

Las series Monster High y Shin Chan son dos ejemplos claros de estos estereotipos. En la primera, según los investigadores, sus protagonistas son “absolutamente superficiales que van al instituto en tacones y muy maquilladas, que siempre están hablando de su imagen y cuya mayor preocupación es conquistar a los chicos”. Por su parte, la madre de ‘Shin Chan’,  es una mujer histérica y gritona presentada como una loca de las rebajas. 

 

En el caso de los personajes masculinos, los investigadores de la UGR destacan que por norma general todos tienen un físico saludable, ni obesos ni delgados, y es curioso que lo más frecuente es que no ejerzan ninguna profesión, mientras que las chicas son en su mayoría estudiantes. “Además, siempre que aparece un cargo directivo (alcalde, presidente, etc.) se trata de un hombre, y el padre es el que trabaja. Las madres son siempre amas de casa (con la excepción de la serie ‘Johnny Test’, donde la madre es la que trabaja y el padre se encarga de las tareas del hogar)” apuntan Alonso y Pertíñez.

 

Los investigadores señalan que, en el caso de los personajes humanos (ya que también hay muchos zoomorfos), “es impactante que la inmensa mayoría son de raza blanca, y en contadísimas ocasiones aparece un protagonista negro, chino o sudamericano. Esto significa que existe aún una lejanía no sólo en el tratamiento igualitario entre sexos, sino también entre razas. No se puede ofrecer esta visión del mundo a niños que absorben y aceptan esta realidad como verdadera, ya que les educa en creencias y actitudes equivocadas y obsoletas”, advierten.  

 

Con los datos en la mano los investigadores advierten de la necesidad de controlar las series de animación destinadas a un público joven. “Los dibujos no pueden hacer la vez de cuidadores de nuestros hijos”, concluyen Alonso y Pertíñez.

 

Etiquetas: psicología

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