Ciencia en la Calle

Semillas para el futuro

En este capítulo de Ciencia en la Calle hablamos de la importancia que tiene la conservación de la biodiversidad para proteger nuestro futuro.

 

El óxido nítrico es una molécula implicada en muchos procesos fisiológicos de los vegetales. Quizá, su función más conocida es la que tiene que ver con activación de respuestas frente al estrés, pero hay muchas más. Los investigadores del Grupo de Fisiología y Señalización Hormonal en Plantas del Instituto Hispanoluso de Investigaciones Agrarias (CIALE) de la Universidad de Salamanca llevan varios años estudiando el papel del óxido nítrico en la germinación de las semillas, un proceso clave para la regeneración vegetal.

En este nuevo vídeo de Ciencia en la Calle, entrevistamos a María Inmaculada Sánchez Vicente, investigadora de este grupo, y hablamos de su día a día como científica, de lo que más le entusiasma de su trabajo y también de la importancia de la biodiversidad para proteger el planeta y a nosotros mismos.

Cuidar la biodiversidad para cuidarnos a nosotros mismos

No somos un único organismo, somos una red, y como cualquier otra esta red se mantiene gracias a la existencia de diferentes nodos de conexión. En el caso de la biodiversidad esto es fundamental porque un ecosistema formado por un grupo muy pequeño de organismos es poco duradero. Cuanta más diversidad, más resiliencia”, nos explica.

La investigadora también comparte la tesis de que el deterioro de la biodiversidad es uno de los factores que ha propiciado la explosión de la pandemia. “Este virus pasó de animales a seres humanos. La invasión de espacios de la fauna silvestre facilita las zoonosis y la pérdida de biodiversidad”.

Llevado al campo de las semillas y los cultivos, la experta nos recuerda que cuando se fomenta el cultivo de una sola especie sin variabilidad genética, la vulnerabilidad frente a las plagas es mayor. “Si, en cambio, tenemos parcelas con distintas especies y fomentamos que parte de las plantas silvestres se mantengan allí, tendremos ecosistemas más resilientes que permitirán controlar mejor las plagas”.

Además, podemos considerar a las semillas como cápsulas de biodiversidad. “La semilla ocupa menos espacio, se puede mantener durante más tiempo y requiere de menos recursos a la hora de conservarse”.

La importancia de ampliar el foco en la ciencia

“Una de las cosas que más me gusta de la investigación es que nunca se hace lo mismo, sino que son muchas técnicas, muchas actividades distintas, y conforme vas dando pequeños pasos y vas teniendo información sobre procesos muy concretos, eso te abre nuevas ventanas a otros procesos que pueden estar relacionados…”, nos explica la investigadora. “Por ejemplo, el óxido nítrico no regula una única proteína, regula muchas, y el análisis de su función específica en una proteína te puede llevar a interrogarte y a investigar sobre cómo funcionan otros procesos, si funcionan de la misma forma, si la regulación es antagónica… es una ciencia básica que no saldría si buscásemos una aplicación inmediata”, reflexiona.

“Muchas veces nos focalizamos en encontrar una aplicación inmediata, un beneficio económico, pensamos siempre en cómo nos va a repercutir, pero realmente la ciencia es mucho más que eso, es tratar de conocer cómo funcionan todos los procesos, de encajar todas las piezas. Si tratas de restringirlo a un único proceso que te interesa por una aplicación en concreto al final pierdes todo lo que tienes alrededor”.

 

Ciencia en la Calle es un proyecto realizado en colaboración con la Unidad de Cultura Científica de la Universidad de Salamanca. Nuestro objetivo es sacar a los científicos del laboratorio y llevárnoslos al mundo exterior para que nos cuenten a qué se dedican. Estaremos con ellos en el bar, en el gimnasio, en la piscina… ¡incluso en un aeropuerto!

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