Los dinosaurios eran de sangre caliente, según huevos prehistóricos

¿Resuelto el gran misterio sobre los dinosaurios? Una nueva técnica que analiza la química de las cáscaras de huevo de dinosaurio así lo sugiere.

El debate acerca de si los dinosaurios eran animales de sangre fría o caliente lleva décadas entre nosotros. Un descubrimiento que lleva 65 millones de años en desarrollo. Ahora, una nueva investigación liderada por el profesor Haggit Affek del Instituto de Ciencias de la Tierra de la Universidad Hebrea de Jerusalén, sugiere que los gigantes prehistóricos podrían haber tenido la capacidad de regular la temperatura de su cuerpo, a diferencia de las aves actuales, lo que podría cambiar lo que sabemos sobre la evolución aviar.

Los científicos utilizaron una nueva técnica conocida como geoquímica de isótopos agrupados para analizar la química de distintas cáscaras de huevo de dinosaurio, observando específicamente la composición de los átomos de carbono y oxígeno en las mismas. Los expertos explican que al saber el orden de estos átomos es posible calcular la temperatura interna de la madre en el momento en que puso sus huevos.

 

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¿Qué dice la temperatura?

Los investigadores trabajaron con huevos fosilizados de tres especies de dinosaurios (cada uno representando tres grandes grupos de dinosaurios): Troodon formosus, Maiasaura peeblesorum y lo que se cree que es un titanosaurio enano, que vivieron hace 69-75 millones de años a grandes altitudes para asegurarse de que la temperatura corporal fuera el resultado de un proceso interno y no del clima que les rodeaba. Se recolectaron también cáscaras de huevo modernas de invertebrados de sangre fría y especies de aves de sangre caliente de las mismas áreas en Alberta, Canadá y Rumania para determinar una temperatura de referencia para las capas de huevos en su entorno local.

Después de observar los fósiles y compararlos con los actuales, concluyeron que la temperatura corporal estaba entre 35 ° y 40 ° C, cerca de la temperatura del cuerpo humano (36,5 °C - 37,5 °C).


"Los dinosaurios se asientan en un punto evolutivo entre las aves, de sangre caliente, y los reptiles, de sangre fría. Nuestros resultados sugieren que los principales grupos de dinosaurios tenían temperaturas corporales más cálidas que su entorno", dice Robin Dawson, investigador asociado postdoctoral en la Universidad de Massachusetts-Amherst y autor principal del estudio que recoge la revista Science Advances.


"Lo que encontramos indica que la capacidad de elevar metabólicamente sus temperaturas por encima del medio ambiente fue un rasgo temprano y evolucionado para los dinosaurios", aclaran los autores.

 

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Robin Dawson

¿Sangre caliente?

La respuesta a la pregunta tiene enormes implicaciones para la ciencia. Los animales de sangre caliente, también conocidos como endotérmicos, pueden generar calor corporal, lo que hace que consuman más energía, pero también los prepara mejor contra el cambio climático, mientras que los animales de sangre fría, llamados exotérmicos, dependen del sol y requieren menos energía y, por lo tanto, menos comida.

Como parte de su evolución, parece que al menos algunos dinosaurios pasaron de ser de “lagartos terribles” de sangre fría a ser dinosaurios aviares y de sangre caliente. Según los investigadores, la transformación tuvo que ocurrir muy rápido.

Referencia: Eggshell geochemistry reveals ancestral metabolic thermoregulation in Dinosauria. Robin R. Dawson1, Daniel J. Field, Pincelli M. Hull, Darla K. Zelenitsky, François Therrien, Hagit P. Affek. Science Advances 14 Feb 2020:Vol. 6, no. 7, eaax9361 DOI: 10.1126/sciadv.aax9361

Sarah Romero

Sarah Romero

Fagocito ciencia ficción en todas sus formas. Fan incondicional de Daneel Olivaw y, cuando puedo, terraformo el planeta rojo o cazo cylons. Hasta que viva en Marte puedes localizarme por aquí.

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