Ciencia con Lau

Europa: la luna de Júpiter que podría albergar vida

Hoy vamos a hablar de uno de los mejores candidatos para albergar vida extraterrestre en nuestro propio sistema solar: la luna Europa.


Si te pido que busques vida fuera de la Tierra, ¿por dónde empezarías?

Tal vez tu primer impulso sea buscar una estrella similar a nuestro Sol, con un planeta terrestre orbitando en la zona habitable, allí donde el agua puede mantenerse en estado líquido. Ni muy frío, ni muy caliente.

Pero, ¿y si te dijera que no hace falta salir del sistema solar para encontrar vida extraterrestre? Hoy vamos a hablar de uno de los mejores candidatos para albergar vida extraterrestre: este es Europa. 

Europa es una de las 79 lunas de Júpiter, el planeta más masivo y antiguo del Sistema Solar. Europa es una bola de hielo que orbita al gigante gaseoso Júpiter a 800 millones de kilómetros del Sol, y unos 650 millones de kilómetros de la Tierra.

Fue descubierta por Galileo en el año 1610, hoy creemos que, al igual que nuestro planeta, tiene un núcleo de hierro, un manto rocoso y un océano de agua salada. Tiene un diámetro de unos tres mil kilómetros, una órbita equivalente a 3 días y medio de la Tierra, y una masa de aproximadamente el 65 % de nuestra Luna.

A tantísima distancia del Sol, los científicos normalmente no esperarían hallar vida, porque Europa está fuera de la zona habitable, donde el agua se mantiene en estado líquido de forma natural. En cambio, Europa se encuentra en un lugar donde hace demasiado frío para que esto suceda. Al menos, en su superficie.

Europa es una gran bola helada que esconde un secreto: un océano de agua líquida. Los científicos calculan que bajo el manto helado de entre 20 y 50 metros de espesor hay un océano de agua templada, más profunda que los océanos de la Tierra.

Todavía no hemos podido enviar instrumentos para perforar Europa y encontrar este océano. Entonces, ¿cómo sabemos que está allí?

Gracias a imágenes proporcionadas por misiones como la sonda espacial Juno, sabemos que la superficie de Europa es muy similar al paisaje del Ártico: presenta franjas, fracturas en el hielo, provocadas por el agua, que sube a su superficie y, una vez allí, vuelve a congelarse, dejando estos característicos surcos. Si sobrevoláramos el Ártico, que es un continente que flota sobre un océano líquido, encontraríamos los mismos patrones en el hielo.

Y, claro, en la Tierra hay océanos líquidos, y por tanto vida, porque estamos en la zona habitable de nuestra estrella, el Sol. Pero Europa está demasiado lejos, ¿cómo es posible que haya un inmenso océano líquido bajo el hielo?

La respuesta reside en el gigante gaseoso que lo custodia: Júpiter. La enorme gravedad de Júpiter crea unas fuerzas estrenaras que moldean a Europa, y la mantienen templada; impiden que esté completamente congelada. A su vez, provoca mareas, similares a las que la Luna causa en la Tierra.

En los últimos años, los científicos han observado también la presencia de géiseres en Europa, es decir, agua expulsada a presión al espacio. Esto es una prueba de la actividad interna de Europa. Además, en noviembre de 2019 un equipo de investigación internacional dirigido por el Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA ha detectado vapor de agua por primera vez sobre la superficie de Europa.

Los científicos ya habían calculado que el agua líquida a veces irrumpía en la superficie de Europa a través de los géiseres, pero es la primera vez que este agua se detecta de manera directa.

Pues bien, si tenemos agua líquida, calor y actividad internos, solo faltan los elementos químicos para que Europa pueda ser el hogar de vida extraterrestre, solo que aún no hayamos dado con ella.

El agua es el hogar primitivo de la vida. Todo lo que sabemos de la vida es que, casi siempre que hay agua, la encontramos, (y a veces incluso en ausencia de ella). Los extremófilos son organismos que pueden sobrevivir en las condiciones más extremas de la Tierra, bajo frío o calor extremos.

Pero el agua es el caldo primitivo de la vida, y con las pruebas que tenemos no hay razones para creer que Europa no pueda ser una auténtica guardería de organismos extraterrestres. Sin ir más lejos, en la Tierra, una de las mayores explosiones de vida de su historia se produjo justo después del periodo Tierra bola de nieve, momento en que la Tierra estaba, prácticamente congelada.

Hace unos 540 millones de años, en los océanos de la Tierra, se produjo la explosión de vida conocida como explosión cámbrica. El registro fósil revela que en este momento de la historia de nuestro planeta surgió una gran variedad de organismos invertebrados, como las esponjas, o los trilobites, y también los primeros artrópodos, los antepasados de los insectos; incluso, unos organismos que podrían ser los primeros antecedentes de nuestra espina dorsal, las picaias.

¿Quién nos dice que en Europa no pueda haber un rico ecosistema de vida extraterrestre similar bajo el hielo? No podemos saberlo. Tal vez las condiciones para la vida no sean lo bastante idóneas en Europa. O puede que encontremos vida en forma de microorganismos simples.

En cualquier caso, no lo sabremos con certeza hasta que vayamos a comprobarlo. Entre el 2023 y el 2025 se lanzará la misión Europa Clipper de la NASA, para determinar si Europa posee los ingredientes necesarios para albergar vida tal como la conocemos.

Continúa leyendo