El agujero de ozono del Polo Sur es más grande de lo habitual

Como cada año, el programa Copernicus ha informado del estado del agujero de la capa de ozono. Este año ya ha alcanzado una superficie mayor que la de la Antártida

 

El Servicio de Monitoreo de la Atmósfera de Copernicus (CAMS) lleva a cabo un seguimiento de la evolución del ozono en la atmósfera, así como de la radiación ultravioleta que atraviesa la capa de ozono para llegar a la superficie de la Tierra. El Servicio registra tendencias pasadas, brinda una instantánea de la situación actual y pronostica las concentraciones de ozono que se pueden esperar durante los próximos días.

El Protocolo de Montreal se firmó en 1987 con el objetivo de reducir las emisiones de sustancias que atacan la capa de ozono, con especial atención a los clorofluorocarbonados (CFC). Gracias a la ratificación de este protocolo se redujo considerablemente el uso y emisión de estos compuestos, si bien algunos de ellos persisten en la atmósfera durante varias décadas, y sus concentraciones siguen siendo lo suficientemente altas como para causar una destrucción severa del ozono.

El adelgazamiento en la capa de ozono es habitual en estas fechas

Cada año es frecuente observar, debido a la destrucción del ozono por parte de estos compuestos químicos, un adelgazamiento en la capa de ozono sobre el Polo Sur. Este año, según informa el CAMS en un comunicado, dicho agujero ha alcanzado una extensión mayor que la Antártida. Después de un comienzo bastante estándar, el agujero de ozono de 2021 ha crecido considerablemente en las últimas dos semanas y ahora es más grande que el 75 % de los agujeros de ozono en esa etapa de la temporada desde 1979.

“Este año, el agujero de ozono se desarrolló como se esperaba al comienzo de la temporada. Parece bastante similar al del año pasado, que tampoco fue realmente excepcional hasta principios de septiembre, pero después se acabó convirtiendo en uno de los agujeros de ozono más grandes y duraderos en nuestro registro de datos”, ha explicado Vincent-Henri Peuch, Director del Servicio de Monitoreo de la Atmósfera de Copernicus. “En la actualidad, nuestras mediciones muestran que el agujero de este año se ha convertido es mayor de lo habitual. El vórtice es bastante estable y las temperaturas estratosféricas son, incluso, más bajas que el año pasado, por lo que podría seguir creciendo ligeramente durante las próximas dos o tres semanas".

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