Cuando dormimos, seguimos estando despiertos

Un nuevo estudio concluye que mientras dormimos seguimos percibiendo el entorno y clasificamos los sonidos por su relevancia.

Nuestro cerebro, aunque esté dormido e inventando nuevos mundos en nuestros sueños que no guardan relación con la tranquilidad de nuestra habitación y nuestra cama, sigue registrando todo lo que acontece a su alrededor, según las conclusiones de un equipo de investigadores del Laboratorio de Ciencias Cognitivas y Psicolingüísticas de Francia y que recoge la revista Current Biology.

Para comprender mejor cómo se protege el cerebro de las influencias externas, los investigadores invitaron a 18 participantes a una siesta matutina en el laboratorio (que es prolífica en sueños). Recordemos que los sueños se producen principalmente durante lo que se conoce como fase REM, ya que el cerebro está de alguna manera en estado de vigilia durante esta fase del sueño, mostrando una actividad cerebral similar a la de una persona despierta. El cuerpo, por otro lado, está paralizado, aunque no del todo. Durante ciertas fases del sueño REM, los ojos continúan moviéndose. La investigación ha demostrado que tales movimientos están relacionados con los sueños.

El sueño se divide en dos fases distintas: el sueño de movimiento ocular no rápido (NREM), en el que el cerebro se ralentiza y donde los sueños son más infrecuentes y menos complejos y el sueño de movimiento ocular rápido, en el que los durmientes parecen estar profundamente dormidos, pero su actividad cerebral se asemeja a la actividad de vigilia y sus globos oculares pueden moverse frenéticamente detrás de sus párpados cerrados, como si los durmientes estuvieran explorando un mundo interior.


Para estudiar cómo interactúa el cerebro que sueña con los sonidos externos, los científicos consiguieron dormir a este grupo de voluntarios mientras escuchaban historias en francés mezcladas con un lenguaje sin sentido. Al combinar el electroencefalograma con una técnica de aprendizaje automático, confirmaron que, incluso cuando el cerebro estaba dormido, continuaba registrando todo lo que sucedía a su alrededor. También mostraron que, durante el sueño ligero, el cerebro priorizaba el discurso significativo, tal como lo hace cuando está en estado de vigilia. Sin embargo, este se filtra activamente durante las fases de movimiento ocular en el sueño REM. En otras palabras, nuestro cerebro dormido puede seleccionar información del mundo exterior y amplificarla o suprimirla de manera flexible, dependiendo de si está o no inmerso en un sueño.

El estudio comprobó, por tanto, que los durmientes suprimen activamente información importante cada vez que los ojos se mueven durante la fase de movimiento ocular rápido (REM), como el sonido de una conversación, durante la fase vinculada al sueño. Así, esta capacidad de priorizar información relevante y significativa se detuvo e invirtió cada vez que se registraron los movimientos oculares. Esta inversión sugiere un cambio crítico en la forma en que procesamos nuestro entorno cuando soñamos a favor de un aislamiento más completo del mundo exterior.

¿Por qué es esto relevante? Porque los movimientos oculares en el sueño REM generalmente marcan la ocurrencia de sueños, aclara Thomas Andrillon, investigador y experto en sueño del Instituto Turner para la Salud Mental y Cerebral de la Universidad de Monash y coautor del trabajo.

Y el equipo cree que este mecanismo permite al cerebro proteger la fase de sueño, que es necesaria para el equilibrio emocional y la consolidación del aprendizaje del día. Aunque los sueños son predominantes durante los períodos de movimiento ocular, también pueden ocurrir durante otras fases del sueño.

"Aislarnos de nuestro entorno podría tener importantes ventajas en términos de consolidación de la memoria, equilibrio emocional y asegurarnos de que nos despertamos cada mañana frescos y listos para enfrentar un mundo desafiante, y uno muy real", concluyen los autores.

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Referencia: Matthieu Koroma, Célia Lacaux, Thomas Andrillon, Guillaume Legendre, Damien Léger, Sid Kouider. Sleepers Selectively Suppress Informative Inputs during Rapid Eye Movements. Current Biology, 2020; DOI: 10.1016/j.cub.2020.04.047

Sarah Romero

Sarah Romero

Fagocito ciencia ficción en todas sus formas. Fan incondicional de Daneel Olivaw y, cuando puedo, terraformo el planeta rojo o cazo cylons. Hasta que viva en Marte puedes localizarme por aquí.

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