Clowntífics: ¿qué es la digestión?

En este capítulo, Orilo le explica a Arlequino en qué consiste la digestión, y por qué lo que comemos tiene un aspecto tan distinto de lo que luego acabamos… soltando.

 

‘¡Somos Clowntífics!’ es una serie de ciencia divertida para niñas y niños realizada por Big Van Ciencia, un equipo que realiza actividades de divulgación científica para todo tipo de públicos. Aquí Orilo y Arlequino os explicarán historias científicas desternillantes y experimentos caseros muy científicos, con mucho humor y diversión.

Gracias a la digestión, nuestro organismo absorbe los nutrientes necesarios para que todas nuestras células puedan vivir. Gracias a la digestión tenemos fuerza y podemos pensar.

En este vídeo vamos a ver una simulación del proceso de digestión, que comienza por la boca al masticar. Orilo representa la boca con un recipiente en el que Arlequino va metiendo los alimentos que le apetece comer: manzana, galletas, leche, lechuga, unas lentejas…

El primer proceso de la digestión es mecánico y se produce a través de los dientes, que trituran y machacan los alimentos. Los dientes incisivos cortan y los molares machacan. Además, los alimentos comienzan este proceso de la digestión gracias a la acción química de una sustancia denominada amilasa que se encuentra en la saliva.  

El estómago

Toda la papilla resultante nos la tragamos, pasa por nuestro esófago y llega al estómago, que en este vídeo Arlequino simula con una bolsa de plástico. El estómago es un órgano muy musculoso que también se encarga de seguir machacando los alimentos físicamente. Además, tiene unos ácidos muy fuertes, los jugos gástricos, que continúan rompiendo los alimentos en partes muy pequeñitas mediante la acción química. En el vídeo, Arlequino simula la acción de los jugos gástricos con vinagre.

 

El intestino

La papilla resultante pasa al siguiente órgano de la digestión: el intestino. La primera parte es el intestino delgado, que simulan con una media recortada. El intestino puede medir hasta cinco metros, perfectamente enrollados y ordenados en nuestro cuerpo. El intestino delgado es poroso, y permite que los nutrientes se vayan absorbiendo y pasen al resto del organismo.

¿Y qué pasa con lo que queda? El intestino delgado da paso al intestino grueso, representado con una toalla pues se encarga de secar todos esos alimentos que no hemos podido digerir. Además, el intestino grueso tiene unas bacterias que se encargan de terminar la fermentación de los alimentos para obtener más nutrientes todavía.

El resultado es nada más y nada menos que… nuestra caca. En ella por ejemplo vemos que hay restos de lechuga, esto es porque hay componentes de los alimentos que no somos capaces de digerir, por ejemplo la celulosa de las plantas. Por eso se dice que la fibra es muy buena para el tránsito intestinal, ya que ayuda a arrastrar todos los deshechos.

En definitiva: todo lo que hemos comido acaba llegando al intestino grueso, se seca y se fermenta, y por eso tiene ese aspecto y olor tan distinto a los alimentos.

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