Ciencia para niños

Clowntífics: ¿por qué se caen las hojas de los árboles?

Si alguna vez te has preguntado por qué algunos árboles pierden sus hojas en invierno, en este vídeo vas a conocer la respuesta.

¡Somos Clowntífics!’ es una serie de ciencia divertida para niñas y niños realizada por Big Van Ciencia, un equipo que realiza actividades de divulgación científica para todo tipo de públicos. Aquí Orilo y Arlequino os explicarán historias científicas desternillantes y experimentos caseros muy científicos, con mucho humor y diversión.

En este capítulo, Arlequino le plantea a Orilo esta pregunta: ¿por qué cuando llega el otoño se caen las hojas de los árboles? Para entenderlo, es fundamental saber un poco más del funcionamiento de los árboles. Para poder desempeñar las actividades cotidianas, todos nosotros necesitamos energía, y esa energía la obtenemos de los alimentos.

Las plantas no tienen boca, y su forma de alimentarse es un poco diferente a las de los animales. Podría decirse que los árboles “comen por las hojas” mediante un proceso llamado fotosíntesis, que es el mecanismo que usan las plantas para captar dióxido de carbono de la atmósfera, agua del suelo, juntar todo, y gracias a la energía del sol obtener sus propios azúcares. Y así es como los árboles se alimentan.

Gracias a la fotosíntesis, que se hace en las hojas, los árboles se alimentan, pero ¿qué pasa cuando llega el invierno? Las hojas de los árboles se podrían congelar, y además hay mucha menos luz del sol, lo que significa que los árboles ya no pueden hacer tanta fotosíntesis y por eso algunos de estos árboles, los llamados caducifolios, prefieren perder las hojas.

¿Qué pasa en los árboles durante el invierno?

Arlequino tiene una nueva duda: si los árboles pierden las hojas, entonces están dejando de comer. ¿Cómo se las arreglan entonces durante ese periodo? Nosotros no podríamos dejar de comer entre otoño y primavera… los árboles lo que hacen es hibernar: durante el invierno acumulan dentro de sus troncos toda la energía que pueden, y además se produce un descenso en casi toda la actividad. Para acumular energía, en otoño, antes de perder las hojas, los árboles chupan todos los nutrientes que había acumulados en ellas, incluida la clorofila, responsable del color verde, y por eso también se vuelven de color marrón. Estas hojas sin nutrientes se acaban desprendiendo de las ramas.

Cuando llega la primavera, en los árboles vuelven a crecer las hojas, y entonces toda la actividad habitual comienza de nuevo. En ese momento hay mucha más luz para que la fotosíntesis funcione a pleno rendimiento. ¡Qué listos son los árboles!

 

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