¿Por qué duran tanto las pompas de jabón?

Hay mucha química en juego; tiene que ver con los compuestos de los que está formado el jabón, y su reacción con el agua (H2O).

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En primer lugar, debemos entender qué es una burbuja y cómo se forma.

Una burbuja se forma en el cuerpo de un líquido cuando se evaporan moléculas del líquido en una cavidad, entendiendo esta cavidad como cualquier espacio dentro de él desocupado por moléculas del propio líquido, ya sea vacío u ocupado por vapor. Estas cavidades se forman bajo la influencia de fluctuaciones térmicas localizadas y es necesario un foco de calor que provoque la evaporación molecular para que se produzcan.

El proceso de formación de burbujas puede ocurrir a presiones normales cuando la temperatura de cocción de un determinado líquido se excede; es entonces cuando vemos las características burbujas que indican que, por ejemplo, el agua está hirviendo.

 

Las burbujas también se forman a presiones extremas, por ejemplo, cuando el fluido pasa a gran velocidad por un lugar estrecho, como cuando soplamos en un líquido a través de una pajita. Este proceso también da como resultado la cavitación (el efecto hidrodinámico anteriormente descrito, por el que se produce cuando se forman cavidades de gas en el interior de un líquido), y normalmente viene acompañado de ruido y vibraciones.

 

 

¿Cómo se forman las pompas de jabón?

En el caso concreto de las pompas de jabón hay mucha química en juego; tiene que ver con los compuestos de los que está formado el jabón, y su reacción con el agua (H2O).

Los jabones suelen estar hechos mediante la reacción química (llamada saponificación) de una base alcalina, como el hidróxido de sodio o de potasio, junto con un lípido, que puede ser de origen animal o vegetal. Las moléculas del resultado de esta reacción (el jabón) tienen dos extremos, tal como explica en su blog Stephanie Chasteen, física, divulgadora e investigadora en la Universidad de Boulder, en Colorado. “A uno de los extremos de las moléculas ‘le gusta’ adherirse al agua; mientras que el otro, repele el agua”.

Así, como explica Chasteen: “La superficie de una burbuja de jabón es en realidad una capa delgada de agua intercalada entre moléculas de jabón”.

Cuando se forma una burbuja de jabón, las moléculas “rodean” el agua: unas apuntan hacia ella, y otras, lejos de ella. ¿Y por qué en forma de círculo? Por una propiedad  física por la cual cuando se encierra algo de volumen de agua en un espacio, éste tendrá la forma con menor superficie posible; es decir, que más energía ahorre.

 

 

 

El efecto Marangoni

En condiciones normales, las moléculas de agua se atraen entre sí en todas las direcciones, pero cuando están en una superficie, su relación cambia: las que se hallan en contacto con el aire se unen con más energía, como si formaran una malla. Lo que ocurre es que se trata de una asociación frágil, y cualquier desequilibrio en la consistencia de la pared molecular acaba pinchando esa burbuja.

La larga vida que les insufla el jabón se debe a que este incorpora sustancias tensoactivas: sus moléculas crean una película por encima y debajo de la capa de agua y reducen su tensión superficial gracias a un fenómeno físico que se conoce como efecto Marangoni. Así, las pompas se estabilizan y duran más.

 

Si quieres hacerlas enormes puedes utilizar otros ingredientes, como el detergente para lavar platos y la glicerina, que le aportan una consistencia extra.

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