Vida y milagros de nuestro Sol

Nuestro Sol, a pesar de ser la estrella que ilumina nuestros días, es para la mayoría un desconocido. Aquí te presentamos todo lo que tienes que saber sobre el Sol.

 

Sabemos que el Sol es grande: es una esfera de unos 700 000 kilómetros de radio, esto es, cien veces más grande que la Tierra, lo que quiere decir que a un avión 747 le costaría 200 días en dar una vuelta completa a nuestra querida luminaria. También posee mucha masa, del orden de 2 000 billones de billones de toneladas, 300 000 veces más que la Tierra, e irradia luz a un ritmo de 400 billones de billones de vatios, lo que significa que emite 10 billones de veces más energía que la que consume la humanidad entera.

El Sol se sale de todas las escalas humanas concebibles. Para hacer las cosas más accesibles quizá sea bueno ver a nuestro inmenso Sol desde otro punto de vista. Si dividimos su masa por su volumen, o lo que es lo mismo, calculamos su densidad, descubriremos que sólo es una vez y media más denso que el agua líquida. Y si dividimos su luminosidad por su masa encontramos que cada tonelada de material solar produce 0,2 vatios. Es decir, la cantidad de materia solar que puede meterse en el contenedor de un trailer produciría menos de un vatio de potencia. Comparados con los siete vatios de las bombillas de los árboles de Navidad, la verdad es que el Sol es un pobre productor de luz. De hecho, el ser humano emite miles de veces más energía en forma de calor corporal que la misma cantidad de materia solar.

Nació, junto con todo el Sistema Solar, en el interior de una nube de gas y polvo hace 5 000 millones de años. Pero no nació solo sino dentro de lo que se llama un cúmulo abierto, un grupo de estrellas nacidas de aquella misma nube de gas. El cúmulo acabó disgregándose y cada estrella se fue a vivir su vida. Desde entonces el Sol y toda su cohorte de planetas gira alrededor del centro de la Vía Láctea, dando una vuelta completa cada 230 millones de años; la Tierra va a cumplir 22 años galácticos y nuestra historia documentada, que abarca 10 000 años, constituye tan sólo una diezmilésima parte de la trayectoria. En nuestro viaje alrededor del centro galáctico atravesamos regiones vacías y otras densamente pobladas, como los brazos espirales, con los que nos encontramos cada 60 millones de años. Durante todos ese tiempo nuestra estrella ha brillado de manera más o menos constante. Eso sí, cada 11 años sufre algo así como un sarpullido primaveral, llenándose de manchas, y cada año pierde una centésima de billonésima de su masa en forma de viento solar. No parece mucho, pero esa masa corresponde a más de 300 planetas como la Tierra.

 

La vida del Sol

En la actualidad la vida del Sol discurre apacible y tranquila, y seguirá así al menos durante 5 000 millones de años más. Si reducimos su periodo de vida a una escala más humana, por ejemplo un siglo, nos encontramos con que el Sol pasó en su fase inicial de protoestrella tan sólo dos días. Su juventud y madurez discurrirán tranquilamente quemando hidrógeno unos 80 años. Después, en un par de semanas, se convertirá en gigante roja y después le quedarán ocho años de jubilación viviendo de sus ahorros energéticos, hasta que le alcance la muerte como una estrella negra y fría. Hoy el Sol se encuentra en la plenitud de su madurez: esta una inmensa bola de gas hidrógeno y helio en cuyo interior se producen reacciones nucleares de fusión tiene en la actualidad 40 años.

Su vida, como la de cualquier estrella, es una lucha continua contra la gravedad, que tiene a concentrar toda la masa en el centro. Lo que impide el colapso es la energía liberada en la fusión. Sin embargo, y al igual que a los coches se les acaba el combustible, al Sol se le terminará el hidrógeno. ¿Qué ocurrirá entonces? El núcleo se contraerá mientras que el resto, la envoltura, se expandirá lentamente. Y, lentamente, engullirá y volatilizará a Mercurio, y engullirá y volatilizará a Venus. En esta expansión, la superficie solar se irá haciendo cada vez más fría e irá adquiriendo una tonalidad rojiza.

Hasta que un día, dentro de 6 000 millones de años, sobre la Tierra se vivirá un último día perfecto. Después de eso, la temperatura subirá, los océanos hervirán y todo rastro de vida y civilización desaparecerá. El Sol engullirá la Tierra y quizá alcance a nuestro vecino Marte. Entonces su expansión se detendrá.

Para cualquier astrónomo extraterrestre el Sol no será una pequeña estrella amarilla sino una gigante roja. Nuestro Sol habrá entrado en los últimos millones de años de su vida.

Referencia:

R. Cohen (2010) Chasing the Sun, Random House

Miguel Ángel Sabadell

Miguel Ángel Sabadell

Me licencié en astrofísica pero ahora me dedico a contar cuentos. Eso sí, he sustituido los dragones y caballeros por microorganismos, estrellas y científicos de bata blanca.

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