Varias tormentas geomagnéticas golpean la Tierra esta semana

Estos eventos empujan partículas cargadas a través del sistema solar y hacia la Tierra y pueden causar interrupciones en los satélites y las redes eléctricas.

 

La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) monitorea el clima espacial, incluidas las tormentas solares y las eyecciones de masa coronal y ha avisado de que esta semana nuestro planeta iba a ser golpeado por varias tormentas geomagnéticas “leves y moderadas” que es poco probable que causen algún daño aquí en la Tierra. Eso sí, una de las llamativas consecuencias de estas llamaradas energéticas es que aparecen auroras más al sur de lo habitual (generalmente son visibles alrededor de los polos).

Cuando las partículas cargadas del Sol golpean la atmósfera de la Tierra, se canalizan a lo largo de las líneas del campo magnético de la Tierra hacia los polos, donde llueven hacia la atmósfera superior e interactúan con las moléculas que se encuentran allí. Este encuentro ioniza las moléculas y las hace brillar: es lo que conocemos como aurora.

 


El Sol sigue con su 'ruidoso' comportamiento


Según la NOAA, el estallido solar de la semana pasada resultó en una tormenta geométrica moderada, y se espera que esta perturbación en las condiciones continúen un poco más.


Las eyecciones de masa coronal son grandes descargas de plasma y campos magnéticos provenientes de la corona solar y pueden emitirse en cualquier dirección por lo que, en ocasiones, golpean directamente en planeta de origen.


Eso no significa que tengamos por qué preocuparnos; de hecho, ya hemos sido golpeados por tormentas geomagnéticas leves y moderadas en los últimos días, registrando G1 y G2 en la escala de tormenta solar de cinco niveles (G5 es el nivel más extremo). Si bien sí que provocan cierta degradación en las señales de radio de alta frecuencia en latitudes altas y puede haber fluctuaciones en la red eléctrica, las consecuencias no pasarán de aquí. Sí que es posible que, si las condiciones son adecuadas, los satélites acaben cayendo del cielo, pero no una probabilidad contemplada para las tormentas geomagnéticas de estos días.

¿Son muy comunes?

La Tierra experimenta más de 2 000 tormentas solares de categoría G1 y G2 cada década, según la NOAA, y actualmente se encuentra en medio de una racha de tormentas solares leves; la última tormenta G2 rozó la Tierra el domingo (13 de marzo), pasando temprano en la mañana sin muchos problemas. Y se produjeron varias tormentas geomagnéticas leves el lunes y martes (14 y 15 de marzo) después del estallido de una llamarada solar leve hace varios días.

Si bien las tormentas geomagnéticas extremas son raras (el Centro de Predicción del Clima Espacial de la NOAA dice que esperamos cuatro por ciclo solar de 11 años), las tormentas geomagnéticas menores y moderadas son mucho más comunes.


“Hay muchos tipos de erupciones en el sol. Tanto las erupciones solares como las eyecciones de masa coronal implican gigantescas explosiones de energía, pero por lo demás son bastante diferentes. A veces, los dos fenómenos ocurren al mismo tiempo, de hecho, las llamaradas más fuertes casi siempre se correlacionan con las eyecciones de masa coronal, pero emiten cosas diferentes, se ven y viajan de manera diferente, y tienen efectos diferentes cerca de los planetas”, explica la NASA.


Hasta ahora, en lo que llevamos de 2022, hemos visto una buena cantidad de estallidos de nuestra estrella, y aunque la vida aquí en la Tierra no se ha visto afectada en gran medida, las condiciones en órbita han sido algo caóticas. Por ejemplo, durante el mes de febrero, docenas de satélites Starlink de la compañía de Elon Musk, fueron golpeados por una tormenta geométrica poco después del lanzamiento, desviándolos y provocando que acabaran ardiendo en la atmósfera terrestre.

Nos quedan tres años para el próximo máximo solar, por lo que se esperan más eventos como estos en el futuro cercano, aunque se desconoce si ascenderán en peligrosidad más allá de un evento G2. El mínimo solar se produce cuando el campo magnético del Sol está en su punto más débil y tiene lugar cuando los polos magnéticos del Sol cambian de lugar (el más reciente fue en diciembre de 2019). El máximo solar tendrá lugar, en principio, en julio de 2025, el momento en que las tormentas solares y las CME (eyecciones de masa coronal) son más activas, por lo que los operadores de satélites, las empresas de servicios públicos de energía y otros proveedores deben empezar a hacer preparativos para aumentar el blindaje alrededor de equipos delicados o incluso mover los satélites.

Referencia: NOAA / NASA

Sarah Romero

Sarah Romero

Fagocito ciencia ficción en todas sus formas. Fan incondicional de Daneel Olivaw y, cuando puedo, terraformo el planeta rojo o cazo cylons. Hasta que viva en Marte puedes localizarme en Twitter: sarahromero_ y en ladymoon@gmail.com

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