¿Una explosión atómica de hace 5 000 años?

Mohenjo Daro, una de las ciudades más antiguas conocidas y erigida por la misteriosa Cultura del Valle del Indo, dicen que fue destruida por una bomba nuclear. ¿Hay algo de verdad en eso?

 

Si le preguntan a cualquiera de los entusiastas de los llamados antiguos astronautas cual fue la primera ciudad que fue destruida por una explosión atómica, le dirán sin que les tiemble el labio que no fue Hiroshima sino Mohenjo Daro, una de las capitales de la misteriosa civilización del Valle del Indo. Seguramente se les quedará cara de haba, y más aún cuando les señalen, todo ufanos, que eso sucedió hace más de 5 000 años. Para convencerle de ello le pondrán ante sus ojos varias pruebas. La primera, unas frases extraídas del texto sagrado hindú Mahabharata: “Una columna de humo incandescente y llama tan brillante como miles de soles en todo su esplendor, una explosión perpendicular generando una enorme columna de humo que generaba círculos concéntricos de ondas que se extendían como parasoles gigantes”. La segunda, que se encontraron restos de arena vitrificada similares a los encontrados en el desierto de Nuevo México, donde se hizo explotar por primera vez una bomba atómica. Tercero, que se descubrieron cuerpos diseminados por toda la ciudad con un alto nivel de radiación, como si hubieran muerto por un ataque nuclear. Quod erat demostrandum.

¿Dónde están las pruebas?

El problema, como siempre sucede en estas cosas, son las fuentes. Primero, nadie ha sido capaz de localizar en el Mahabharata ese texto que repiten una y otra vez los aficionados a la historia alternativa. Se ha volatilizado como cualquier resto de la pretendida explosión nuclear. Segundo, ¿dónde están los artículos originales de los científicos que afirman semejantes cosas como arena vitrificada o esqueletos radiactivos? En ningún lado. Justamente, tenemos todo lo contrario. Las verdaderas investigaciones arqueológicas demuestran que los restos humanos corresponden a las diferentes épocas por las que pasó la ciudad, que fueron enterrados: no hay resto alguno de radiación.

Pero lo más llamativo de todo este desmelene histórico es que, si fuera cierto, deberíamos construir nuestras casas con el mismo mortero y ladrillo de Mohenjo Daro. Porque para ser una ciudad arrasada por una bomba que -dicen- fue 50 veces más potente que la de Hiroshima, la verdad es que está perfectamente conservada....

Pero todo esto no hace que Mohenjo Daro no sea un verdadero misterio, al igual que todo lo relacionado con la Cultura del Valle del Indo.

Mohenjo Daro
Mohenjo Daro

El verdadero misterio: la Cultura del Valle del Indo

Floreció entre el 3300 y el 1300 antes de nuestra era. Podemos situarla a lo largo del río que lleva su nombre y del desaparecido río Sarasvati, entre la India y Pakistán. Para que veamos cómo son las cosas: del Sarasvati no sabríamos nada si no fuera porque aparece mencionado en numerosas ocasiones en el Rig Veda, el texto hindú más antiguo conocido, compuesto por 1028 himnos dedicados a los dioses de la religión veda -añadamos más misterio a la hoguera: de esta religión nos han quedado sus textos sagrados pero no sabemos dónde surgió-. Como algunos de los himnos que aparecen en el Rig Veda se siguen recitando hoy en día en los samskaras del hinduismo, budismo y jainismo -ritos de paso que celebran ciertos momentos significativos en la vida de sus fieles-, lo convierten en el texto religioso más antiguo todavía en uso.

La cultura del Valle del Indo forma, junto con Egipto, Mesopotamia y la peruana Caral (la cultura más antigua de América), el cuatriunvirato de las primeras grandes civilizaciones del mundo antiguo. Fue la más extensa -ocupó un área dos veces y media la superficie de España- y en el momento de su máximo esplendor la componían 5 millones de seres.

Supimos de su existencia a mediados del siglo XIX, mientras se construía una línea férrea entre Karachi y Lahore, pero no llamó la atención de los arqueólogos hasta bien entrado el siglo XX. Fue entonces cuando una serie de excavaciones descubrieron esta civilización perdida en las brumas de la historia. Desde entonces se conocen más de un millar de sus ciudades, entre las que relucen con luz propia Harappa y Mohenjo Daro (que significa montaña de la muerte).

Con las excavaciones que se han realizado hasta ahora hemos ido conociendo parte de la vida de sus habitantes, pero seguimos sin saber muchas cosas, y muy importantes. Desconocemos qué lengua hablaban, ni por supuesto cómo sonaba, y tampoco hemos sido capaces de descifrar su escritura. La mayoría de las inscripciones son tan cortas (la más larga posee 17 signos) que los expertos ni tan siquiera se ponen de acuerdo en si se trata de un verdadero lenguaje escrito.

Pero nada es para siempre y la civilización del Indo desapareció: comenzó su declive en el 1800 antes de nuestra era y para 1700 los pobladores abandonaron las ciudades. ¿Por qué desapareció tan abruptamente esta floreciente cultura? ¿Por qué duró tan poco? Y lo más interesante, ¿qué dicen sus escritos?

Referencia:

Colavito, J. (2005) The cult of alien Gods, Prometheus Books

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Miguel Ángel Sabadell

Miguel Ángel Sabadell

Me licencié en astrofísica pero ahora me dedico a contar cuentos. Eso sí, he sustituido los dragones y caballeros por microorganismos, estrellas y científicos de bata blanca.

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