Descubren un planeta en el que nieva ‘protector solar’

En Kepler-13Ab, un mundo extrasolar situado a 1.730 años luz, cae del cielo dióxido de titanio, uno de los compuestos que integran las cremas solares.

Un planeta en el que nieva protector solar

Un equipo de investigadores de distintas instituciones del Reino Unido y EE. UU. coordinados por expertos de la Universidad Estatal de Pensilvania ha descubierto un planeta extrasolar en el que nieva dióxido de titanio, uno de los compuestos principales de los protectores solares. Los datos aportados por el telescopio espacial  Hubble han permitido determinar que estas precipitaciones solo tienen lugar en una región de este objeto en la que es permanentemente de noche, pero no se dan en la zona iluminada.

Este mundo extrasolar, denominado Kepler-13Ab, se encuentra a 1.730 años luz, y es un gigante de gas de una variedad conocida como Júpiter caliente. Estos astros orbitan mucho más cerca de su estrella que Mercurio del Sol; Kepler-13Ab, que es entre cinco y ocho veces más masivo que el mayor de los planetas de nuestro Sistema Solar, da una vuelta completa a su alrededor en menos de dos días.

En su caso, además, el tirón gravitacional de la estrella hace que una parte permanezca siempre orientada hacia ella. En esta se alcanzan temperaturas de 2.760 grados, lo que lo convierte en uno de los exoplanetas más calientes conocidos. En la otra, por el contrario, siempre reina la oscuridad.

Según indican sus descubridores en un comunicado, se trata de la primera detección de un proceso de este tipo en un mundo extrasolar, y supone una muestra más de la complejidad de los procesos atmosféricos que podemos encontrar en los exoplanetas.

Además, esperan que su trabajo pueda resultar útil en el estudio de la habitabilidad de otros cuerpos más parecidos a la Tierra.

Así, Thomas G. Beatty, profesor de Astronomía en la citada institución estadounidense, que ha coordinado esta iniciativa, señala que los estudios con este tipo de mundos gaseosos pueden sentar las bases para investigaciones centradas en otros planetas de tipo terrestre. "Cuanto más sepamos de sus atmósferas y su comportamiento, más avanzaremos en nuestro conocimiento de los planetas más pequeños y con capas de gases más complejas", asegura.

Un mundo exótico

En un ensayo publicado en la revista The Astronomical Journal, Beatty y sus colaboradores indican que, en principio, su objetivo no era buscar concretamente el mencionado dióxido de titanio, sino averiguar por qué la atmósfera de Kepler-13Ab se vuelve más fría a mayor altitud, un fenómeno completamente distinto a lo que ocurre en otros Júpiter calientes. En ellos, los óxidos de titanio absorben la radiación luminosa y la vuelven a irradiar en forma de calor.

De hecho, la atmósfera de los  gigantes de gas del sistema solar, que son mucho más fríos, se vuelve más templada a mayores altitudes.

El grupo de Beatty llegó a la conclusión de que estos óxidos habían desaparecido de la atmósfera de la zona diurna del planeta, probablemente arrastrados por unos intensos vientos que los conducen hacia el lado nocturno. Allí se condensan formando copos y nubes, y precipitan como si fuera nieve. No obstante, la intensa gravedad superficial del planeta la extrae de las capas altas de la atmósfera y la conduce a las inferiores, donde queda atrapada.

"El clima en otros mundos es un complejo rompecabezas, y el hecho de poder observar este proceso nos proporciona una pieza muy importante", indica el astrónomo Jason Wright, de la Universidad Estatal de Pensilvania, que también ha participado en esta iniciativa.

"Las observaciones nos aportan pistas sobre la formación de nubes en este tipo de planetas y el papel que juega la gravedad en la composición de su atmósfera", añade Beatty.

"Probablemente, este mismo tipo de precipitaciones se da en la mayoría de los Júpiter calientes, pero la gravedad superficial de los que se han estudiado hasta el momento es inferior a la de Kepler-13Ab. En ellos, los óxidos de titanio no caen tan lejos; lo hacen en las zonas más cálidas, donde vuelven a evaporarse y recuperan su forma gaseosa", concluye.

Referencia: 'Evidence for Atmospheric Cold-trap Processes in the Noninverted Emission Spectrum of Kepler-13Ab Using HST/WFC3'. Thomas G. Beatty et al. The Astronomical Journal. Volume 154, Number 4. http://dx.doi.org/10.3847/1538-3881/aa899b

Imagen: NASA / ESA / G. Bacon (STScI)

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