Un mínimo cambio en la órbita de Neptuno podría poner patas arriba todo el sistema solar

Todo nuestro sistema solar podría colapsar en el hipotético caso de que una estrella alterara un 0,1% la órbita de Neptuno. Te lo explicamos.

 

¿Crees que nuestro sistema solar es estable? Si lo comparamos con la historia de la humanidad, podríamos decir que sí, que nuestro sistema solar es bastante estable. Sin embargo, cualquier pequeña influencia gravitatoria podría provocar un efecto dramático en él debido a la naturaleza caótica y compleja de las fuerzas involucradas.

Ahora, un equipo de investigadores (Garett Brown y Hanno Rein de la Universidad de Toronto, Canadá) se ha propuesto determinar con qué facilidad podría quebrarse esta aparente normalidad. Sus resultados indican que para que todo el sistema solar se pusiera patas arriba, solo sería necesario que la distancia promedio entre Neptuno y el Sol se modificara en un 0,1 por ciento.

 


Un pequeño paso para el sistema solar pero...


Si una estrella vecina pasara demasiado cerca de nuestro sistema solar, ¿qué pasaría? Los científicos observaron los efectos potencialmente devastadores de cambios menores en las órbitas de los planetas del sistema solar, provocados por una estrella que se acercara demasiado: algunos miles de millones de kilómetros de distancia.

Realizaron casi 3 000 simulaciones informáticas con diversos grados de perturbación causadas por un posible sobrevuelo estelar, examinando los efectos posteriores hasta 4 800 millones de años después.

 


¿Los resultados?

Los resultados son bastante impactantes. Los efectos de la interrupción del 0,1 por ciento, equivalente a 7,25 millones de kilómetros en el eje gigante de Neptuno, se extendieron por la Tierra y Marte en solo 20 millones de años. Una interrupción del 10 por ciento podría significar un desastre para nosotros y para Marte.

El equipo realizó 2 880 y 960 simulaciones con muy poca interferencia. Sin embargo, en cuatro de ellas, Mercurio golpeó a Venus. En 26 de las simulaciones que acababan en caos, se daban muchas colisiones entre Mercurio y Venus, una colisión con la Tierra y Marte, y otra en la que se eliminaban Urano, Neptuno o Mercurio.

El perihelio, el punto más cercano en la órbita de un planeta alrededor del Sol, de Mercurio se mueve aproximadamente 1,5 grados cada 1000 años, una tasa muy cercana a la de Júpiter. Si los dos cayeran en sincronía (resonancia), hay un uno por ciento de posibilidades de que Mercurio sea sacado de la órbita y expulsado del sistema solar o en curso de colisión con Venus, el Sol o incluso la Tierra durante los próximos tres a cuatro mil millones de años.

Si bien un colapso completo del sistema solar suena como un evento bastante catastrófico, ese tipo de desaparición podría extenderse durante miles de millones de años.

Podemos estar tranquilos porque, tal y como aclaran los autores, este tipo de eventos solo suceden en nuestro rincón del universo una vez cada 100 000 millones de años aproximadamente, y los efectos tardan millones de años en aparecer. No hay nada de lo que preocuparse a no ser que quepa la posibilidad de vivir para siempre.

El trabajo está aprobado para su publicación en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society y se puede leer en el documento de archivo arXiv.

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Referencia: Journal Article Brown, Garett Rein, Hanno

On the long-term stability of the Solar System in the presence of weak perturbations from stellar flybys. Monthly Notices of the Royal Astronomical Society

YR 2022 10.1093/mnras/stac1763 OP stac1763 DOI: https://doi.org/10.1093/mnras/stac1763

Sarah Romero

Sarah Romero

Fagocito ciencia ficción en todas sus formas. Fan incondicional de Daneel Olivaw y, cuando puedo, terraformo el planeta rojo o cazo cylons. Hasta que viva en Marte puedes localizarme en Twitter: sarahromero_ y en ladymoon@gmail.com

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