Un colmillo de mastodonte revela la primera migración de un animal extinto

Los investigadores creen que este mastodonte de ocho toneladas de peso llamado Buesching, se desplazaba hasta 160 kilómetros para aparearse.

 

Un estudio de la Universidad de Michigan ha utilizado un nuevo tipo de tecnología para ayudar a determinar los patrones de migración de los mastodontes. Al analizar los isótopos del colmillo de un mastodonte de la Edad de Hielo, los investigadores determinaron que murió en el noreste de Indiana, a casi 160 kilómetros al norte de su territorio natal de la estación fría.

“El resultado único de este estudio es que, por primera vez, hemos podido documentar la migración terrestre anual de un individuo de una especie extinta”, explica Joshua Miller, paleoecólogo de la Universidad de Cincinnati y líder del trabajo que publica la revista Proceedings of the National Academy of Sciences.

 


Batalla de apareamiento

Para explorar los patrones de migración del mastodonte, los investigadores emplearon una nueva tecnología de isótopos y un nuevo modelo desarrollado por Miller y sus colegas, para analizar los anillos de crecimiento del preciado colmillo del mastodonte. Las capas de crecimiento en un colmillo se asemejan a una pila invertida de conos de helado, con la hora de nacimiento y muerte registrada en la punta y la base, respectivamente. (Son similares a los anillos anuales de un árbol).

El colmillo en forma de plátano de Buesching, el mastodonte, de poco menos de 3 metros, fue tallado con una sierra de cinta para descubrir las pistas que los llevarían a las actividades de migración anual de este animal. Pudieron extrapolar dónde estuvo el animal durante la adolescencia y los últimos años de su vida adulta antes de su muerte a los 34 años gracias a utilizar específicamente isótopos de estroncio y oxígeno en capas de crecimiento de colmillos para recrear las aventuras y entornos de este mastodonte.

"El campo de la geoquímica de isótopos de estroncio es una herramienta realmente prometedora para la paleontología, la arqueología, la ecología histórica e incluso la biología forense. Está floreciendo", dijo Miller. "Pero, en realidad, solo hemos arañado la superficie de lo que esta información puede decirnos".

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Eric Bronson, Michigan Photography.

Según los expertos, el animal extinto murió a 160 km de su hogar en una sangrienta batalla de temporada de apareamiento hace 13 200 años en lo que actualmente es el noreste de Indiana (Estados Unidos). Al parecer, quedó mortalmente herido después de que la punta del colmillo de otro mastodonte perforara el lado derecho de su cráneo. Miles de años después de su muerte, este mastodonte aún tenía una historia que contar.

"Tienes toda una vida extendida ante ti en ese colmillo", expuso Daniel Fisher, coautor del trabajo, quien ha estudiado mastodontes y mamuts durante más de 40 años y ayudó a excavar varias docenas de los elefantes parientes extintos. "El crecimiento y desarrollo del animal, así como su historia de cambios en el uso de la tierra y el cambio de comportamiento, toda esa historia se captura y registra en la estructura y composición del colmillo".

 


Buscando pareja

Utilizaron un modelo informático espacial para estimar la distancia a la que se movía el animal e identificar las ubicaciones probables. El fragmento del colmillo reveló que, al igual que los elefantes de hoy en día, el entorno de Buesching era prácticamente el mismo hasta que llegó a la adolescencia, momento en el que probablemente fue expulsado de su manada dirigida por hembras y exhortado a buscar su propia familia.


Después de un tiempo deambulando solo (de media, hacía 30 kilómetros al mes en su etapa de adulto solitario), los análisis indican que el mastodonte comenzó a hacer viajes anuales al noreste de Indiana, al menos tres veces antes de morir. Su uso del paisaje también variaba estacionalmente con una espectacular expansión hacia el norte en verano que incluía las zonas de apareamiento.


El siguiente paso es analizar los colmillos de un individuo diferente, ya sea otro macho o una hembra.

El esqueleto de fibra de vidrio de tamaño completo de este mastodonte de la Edad de Hielo se exhibe en el Museo de Historia Natural de la Universidad de Michigan en Ann Arbor.

Referencia: Joshua H. Miller, Daniel C. Fisher, Brooke E. Crowley, Ross Secord, Bledar A. Konomi. Male mastodon landscape use changed with maturation (late Pleistocene, North America). PNAS, 2022 DOI: 10.1073/pnas.2118329119

Sarah Romero

Sarah Romero

Fagocito ciencia ficción en todas sus formas. Fan incondicional de Daneel Olivaw y, cuando puedo, terraformo el planeta rojo o cazo cylons. Hasta que viva en Marte puedes localizarme en ladymoon@gmail.com

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