Titanosaurio: así eran las crías del dinosaurio más grande conocido

Nacían con las proporciones de un adulto, pero en miniatura, listos para enfrentarse al mundo.

Los saurópodos fueron los dinosaurios más grandes del planeta. Estos cuadrúpedos de cuello largo cuentan con varias especies muy famosas en la cultura popular gracias a novelas y películas como “Parque Jurásico”. Brontosaurus, Brachiosaurus o algunas especies de titanosaurios como Patagotitan mayorum, el animal terrestre más grande de la historia, son algunos ejemplos de saurópodos bastante conocidos entre el gran público. Precisamente, entre los saurópodos se encuentra la familia de los titanosaurios, los vertebrados terrestres más grandes conocidos. Y por esta espectacular característica, una de las preguntas más frecuentes acerca de estos dinosaurios es ¿cómo crecieron tanto? Necesitaremos años de investigación para responder de manera certera, pero el fósil de un pequeño titanosaurio ha ayudado a comprender el proceso de crecimiento de estos gigantes. 

Un gigante en miniatura

Hace más de diez años se descubrió un fósil en Madagascar. Los restos quedaron en el olvido porque ningún especialista supo identificar exactamente qué especie tenían delante. Con apenas el tamaño de un perrito, fue depositado en los almacenes de la Universidad de Stony Brook, en Nueva York. Allí permaneció a la espera de que algún investigador volviera a atreverse a resolver su puzle. La ocasión llegó en 2012, cuando la paleontóloga Kristina Curry Rogers rescató del olvido al misterioso fósil. Rogers, del Departamento de Biología y Geología de Macalester College, en el estado de Minnesota, es experta en titanosaurios y cuando observó el fósil, veía un esqueleto de titanosaurio pero en miniatura. Fue entonces cuando descubrieron que el fósil pertenecía a una cría de Rapetosaurus krausei

La importancia del fósil está en que, a pesar de su corta edad, guarda las mismas proporciones que los esqueletos de sus parientes adultos solo que en tamaño mini. A partir de esta evidencia, el equipo de investigación liderado por Kristina Rogers determinó que los bebés de estos dinosaurios gigantes nacían con la capacidad de andar y, seguramente, de comer por sí solos

“Este patrón difiere del observado en muchos grupos de dinosaurios contemporáneos, como los terópodos y los ornitisquios, para los cuales las evidencias sugieren que el cuidado de los padres era importante”.

Rapetosaurus fosil dinosaurio

Fósil de Rapetosaurus krausei en el Museo Field de Chicago | Wikimedia.

Murió de inanición

Rapetosaurus krausei vivió en la actual Madagascar durante el Cretácico Superior, desde hace unos 70 millones de años, hasta la extinción masiva que acabó con los dinosaurios hace unos 66 millones de años. El fósil muestra que la cría murió con apenas un mes o dos de vida. Los paleontólogos estiman que nació con unos 3,4 kilos, pero en el poco tiempo que vivió alcanzó los 35 centímetros de altura hasta la cadera y unos 40 kilos. Este ritmo de crecimiento resulta impactante pero lógico, pues de haber sobrevivido hasta la edad adulta, la cría de Rapetosaurus podría haber alcanzado los 15 metros de longitud y más de 10 toneladas de peso

Según la región y la cronología en la que vivió, la muerte de la cría se atribuye a la inanición por la falta de recursos tras una devastadora sequía en su ecosistema. Una idea que se ve reforzada por los delgados cartílagos que presenta el fósil, síntoma habitual de los animales que han pasado hambre durante su etapa de crecimiento.

Pequeños pero independientes

Pero esta circunstancia fue provocada por factores climáticos, en lo que se refiere al modo de vida de estos dinosaurios, los investigadores apuntan a que estas crías tenían un alto grado de autosuficiencia nada más nacer. Estos pequeños precoces no necesitaron un cuidado especial de sus padres, como suele ser habitual en otras especies, y se les presupone una vida activa e independiente. Así que, según estas premisas científicas, no iban desencaminadas las aventuras de Piecito en la película “En busca del Valle Encantado”. 

El equipo de investigación publicó el estudio sobre este fósil en la revista “Science” en abril de 2016. Apuntaron que es posible que otros titanosaurios siguieran el mismo patrón de crecimiento con un esqueleto de las mismas proporciones que los adultos, pero no existen evidencias suficientes para asegurar que todos los dinosaurios gigantes de cuello largo nacieran tan autosuficientes. Solo el hallazgo de nuevos fósiles y la continua investigación podrán despejarnos algunas de estas dudas. 

Referencias: 

De Jorge, J. 2016. El bebé dinosaurio, pequeño pero precoz. abc.es.

Rogers, K. et al. 2016. Precocity in a tiny titanosaur from the Cretaceous of Madagascar. Science 352, 6284, 450-453. DOI: 10.1126/science.aaf150.

Rosen, M. 2016. Baby titanosaur was parents’ Mini-Me. sciencenews.org.

Fran Navarro

Fran Navarro

Historiador y escritor (esto último solo lo digo yo). El destino me reservaba una carrera de ensueño en el mundo académico, pero yo soy más de divulgar, hacer vídeos y contenidos culturales para que mi madre se entere bien de lo que hablo. De entre las cosas menos importantes de la vida, los libros son lo más importante para mí. Y como no hay nada mejor que conocer bien un asunto para disfrutarlo al máximo, hice el máster de Documentos y Libros, Archivos y Bibliotecas. Para esto y todo lo demás tengo Twitter: @FNavarroBenitez.

Continúa leyendo