Steve, la aurora boreal púrpura

En 2015, un grupo de aficionados descubrieron un nuevo tipo de aurora boreal en tonos púrpura. Elizabeth MacDonald, física del Centro Espacial Goddard de la NASA, declaró que se trataba de un tipo de aurora boreal del que casi no existían referencias bibliográficas en la literatura científica.

Steve, la nueva aurora boreal.
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En el año 2015, un grupo de aficionados a observar auroras boreales descubrieron una diferente, púrpura, con forma de rayo que atraviesa de este a oeste los cielos cuando se deja ver. Elizabeth MacDonald, física del Centro Espacial Goddard de la NASA, sorprendió a todos los amantes de este fenómeno al declarar que se trata de un tipo de aurora boreal del que casi no existían referencias bibliográficas en la literatura científica: STEVE.

STEVE es el acrónimo de Strong Thermal Emission Velocity Enhancement y es producido por un arco de protones.

 

La revista Science Advances constató que no estamos ante una aurora boreal común, pues es diferente en forma y colores. Las auroras boreales suelen manifestarse en tonos verdes, azules o rojizos, pero no morados, y su forma suele ser ovalada, no como la de un rayo que se curva, explican desde la NASA. En ocasiones, la aurora boreal (o subboreal) STEVE puede presentar alguna pequeña región verde es uno de sus extremos.

Hace 20 años, cuando comenzaron a observarse y estudiarse mejor las auroras boreales, no hubiera sido posible obtener imágenes nítidas de la aurora boreal STEVE. Al parecer, cuando esta hace acto de presencia suele prolongar su visita entre 20 minutos y una hora y aparece en latitudes más al sur de lo previsto (a la altura de Canadá, por ejemplo). Aunque STEVE también puede verse en las típicas regiones boreales, lo que demuestra que existe una conexión entre ambas zonas a determinar.

Como sucede con las demás auroras boreales, STEVE se crea como consecuencia de la interacción de partículas solares cargadas con las líneas del campo magnético terrestre. Pero el descubrimiento de esta aurora boreal es la prueba de que quedan procesos físicos desconocidos que pueden manifestarse con emisión de luz del espectro visible, por ejemplo púrpura.

Y, como dato anecdótico, tras conocer la existencia de STEVE y ver que se trataba de una aurora boreal muy diferente, la NASA pidió la colaboración ciudadana para obtener la mayor cantidad de imágenes del fenómeno posible. La respuesta no se hizo esperar y STEVE ya forma parte de la colección de imágenes de auroras boreales conocida como Aurorasaurus, creada por la NASA y la National Science Foundation.

STEVE es un fenómeno descubierto casi por casualidad que plantea nuevos interrogantes y puede ser de vital importancia en el estudio de las interacciones de los campos magnéticos de la Tierra con algunas partículas cósmicas.

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