SpaceX lanzará su cápsula diseñada para llevar a los humanos al espacio

La cápsula Crew Dragon verá el espacio por primera vez. Despegará el 2 de marzo rumbo a la ISS y regresará el día 2.

En las primeras horas de la mañana del sábado, el cohete Falcon 9 de SpaceX está programado para viajar a los cielos de Florida, impulsando una nave espacial con destino la Estación Espacial Internacional. La carga útil del cohete es la nueva cápsula Crew Dragon de SpaceX, el primer vehículo de la compañía diseñado para transportar personas al espacio.

 

Aunque la cápsula es para pasajeros, nadie estará a bordo en este viaje. ¿Por qué motivo? Porque este vuelo es, en el fondo, una prueba. La misión, llamada Demonstration-1 o DM-1, tiene el propósito de mostrar a la NASA que Crew Dragon es digno de espacio y es seguro para los futuros miembros de la tripulación humana.

 

Preocupación lógica de la NASA


La NASA está especialmente preocupada en este último aspecto, porque las primeras personas que volarán en la Crew Dragon serán los astronautas de la NASA. Crew Dragon es una parte crítica del Programa de tripulación comercial de la agencia espacial, que gira en torno al uso de naves espaciales de fabricación privada para transportar astronautas de la NASA hacia y desde la Estación Espacial Internacional. Tanto SpaceX como la compañía aeroespacial Boeing han estado elaborando cápsulas para este propósito, y tras cinco años de desarrollo, SpaceX podría ser la primera en poner su vehículo en el espacio. Si todo va bien, la próxima vez que vaya a la órbita, Crew Dragon podría ir ya con personas dentro.

 

¿Qué hay que esperar de esta prueba y qué viene después de que finalice el lanzamiento?



Cuando el Transbordador espacial Discovery de la NASA dejó de volar en 2011 tras 26 años de servicio, la agencia espacial perdió su principal método de enviar a sus astronautas a la Estación Espacial Internacional. Desde entonces, la NASA ha estado comprando asientos a bordo de la nave espacial Soyuz de Rusia para que los astronautas de los EE. UU. y sus socios internacionales accedan a la ISS. Es un acuerdo costoso, pues la NASA debe pagar 81 millones de dólares por astronauta. También es la única opción de la NASA en este momento. Si la Soyuz dejara de operar por un período prolongado de tiempo, la NASA no tendría manera de llevar a su gente al espacio. Es un problema que había que solucionar.

 

SpaceX y Boeing



Es por eso que, durante la última década, la NASA ha estado trabajando en la forma de hacer que sus  astronautas vuelvan a los vehículos de fabricación estadounidense. A través del programa de tripulación comercial, la NASA otorgó contratos tanto a SpaceX como a Boeing, valorados en 2.6000 millones de dólares y 4.200 millones respectivamente, para financiar parcialmente el desarrollo de nuevos vehículos que podrían transportar astronautas hacia y desde la ISS. Desde entonces, Boeing ha estado trabajando en su vehículo, el CST-100 Starliner, mientras que SpaceX ha estado desarrollando el Crew Dragon.

 

Ambos vehículos están programados para volar este año, con Boeing apuntando a su primer vuelo de prueba en abril. Sin embargo, ha sido un camino largo y lleno de baches para llegar a este punto. Cuando la NASA otorgó por primera vez a SpaceX y a Boeing sus contratos en 2014, el objetivo era hacer volar a los primeros astronautas en 2017; pero numerosos retrasos y obstáculos técnicos han retrasado ese objetivo. Los asesores de seguridad de la NASA expresaron su preocupación por ciertos aspectos de los diseños de los vehículos, mientras que otros expertos cuestionaron los planes de SpaceX para alimentar sus cohetes con personas a bordo.

 

Ahora, ¿qué viene después?



Una vez que Crew Dragon supere con éxito la prueba, tanto la NASA como SpaceX pasarán tiempo evaluando el vuelo. Y en aproximadamente un mes, será el momento del próximo gran lanzamiento de SpaceX, uno que probará el sistema de escape de emergencia de la compañía.

Conocidos como "abortos para vuelo", e integrados en la estructura de la cápsula de Crew Dragon hay ocho propulsores, llamados Super Dracos, que pueden encenderse durante el lanzamiento y alejar el vehículo de un cohete que no funcione correctamente.

 

Una vez que la NASA esté satisfecha con los procedimientos de seguridad de la nave espacial, la cápsula de SpaceX se pondrá en órbita con astronautas a bordo, posiblemente a partir de julio. El primer equipo de prueba de SpaceX incluye a dos personas, Bob Behnken y Doug Hurley, que son veteranos en la NASA. Durante ese viaje, los dos se acoplarán a la ISS y pasarán un par de semanas en órbita haciendo pruebas en el vehículo Crew Dragon. Luego partirán y se lanzarán al Atlántico, donde se encontrarán con uno de los barcos de SpaceX diseñados para recuperar la cápsula.

Si esa misión va bien, entonces la NASA tomará la decisión final sobre si certificar al Crew Dragon de SpaceX para misiones tripuladas regulares a la Estación Espacial Internacional. Todavía hay mucho por hacer, pero el vuelo de este fin de semana será un gran paso.

 

Crédito imagen: SpaceX

 

Sarah Romero

Sarah Romero

Fagocito ciencia ficción en todas sus formas. Fan incondicional de Daneel Olivaw y, cuando puedo, terraformo el planeta rojo o cazo cylons. Hasta que viva en Marte puedes localizarme por aquí.

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