Saturno podría haber ayudado a la formación de las lunas de Júpiter

Los científicos se plantean si lunas de fuera del Sistema Solar podrían albergar vida.

Un equipo internacional compuesto por investigadores de Francia y de Estados Unidos ha creado una nueva simulación por ordenador sobre cómo se formó el Sistema Solar, y esta vez han puesto el foco en Júpiter y en cómo se originaron sus lunas. Según sus resultados, Saturno podría haber desempeñado un papel importante en el nacimiento de los satélites de Júpiter.

 

Este, que es el planeta más grande de nuestro sistema solar –su masa es 317 veces la de la Tierra–, cuenta con un total de sesenta y nueve lunas (que se sepa), y la comunidad científica coincide en que la mayoría de las más pequeñas, si no todas, se formaron en otros lugares del Sistema Solar, mientras que las más grandes –Ganímedes, Io, Calisto y Europa, conocidas como satélites galileanos porque fueron descubiertas en 1610 por Galileo Galilei–, se habrían originado cerca del propio planeta.

 

Sin embargo, según los autores de este reciente estudio, habría un problema con esta teoría. Y surge al hacerse la siguiente pregunta: ¿cómo pudieron originarse estas lunas a partir de material cercano si Júpiter, cuando este se formó, dejó una órbita vacía a su paso en su trayectoria alrededor del Sol al atraer todo aquello que encontró a su paso? La explicación según esta nueva simulación por ordenador es que las cuatro lunas galileanas probablemente se formaron a partir del material acumulado en el borde exterior de la órbita de Júpiter –y que en un primer momento estaba fuera de su alcance– y que ocurrió gracias a que Saturno se encargó de echar una mano a su vecino. ¿Cómo? Al moverse lo suficientemente cerca de Júpiter, Saturno influyó en la órbita de ese material de rocas y polvo provocando que parte de él entrara en el espacio inicialmente despejado. Allí ese material se fusionó y formó las cuatro lunas que conocemos hoy.

 

Un hallazgo "emocionante" 

 

Los investigadores sugieren que si un estudio posterior respalda el resultado de esta última simulación por ordenador, sus hallazgos podrían extrapolarse y tener un impacto significativo en el estudio de otros sistemas solares, que podrían haber pasado por un proceso similar. “Descubrir el papel fundamental de Saturno a la hora de proporcionar los componentes básicos de los satélites galileanos ha sido muy emocionante”, explicó a Space.com el autor principal de este estudio, Thomas Ronnet, astrofísico de la universidad francesa de Aix-Marseille. Asimismo, señaló que este descubrimiento apunta a que es más probable que los sistemas de lunas gigantes se formen preferentemente alrededor de planetas gigantes en sistemas multiplanetarios.

 

Todos estos estudios responden a que, dado que trabajos anteriores han sugerido que es posible que Ganímedes y Calisto contengan bajo su superficie helada océanos de agua, los científicos desean observar más de cerca exoplanetas gigantes con el objetivo de averiguar si tienen lunas también grandes y potencialmente habitables.

 

Imagen: NASA

Raquel de la Morena

Raquel de la Morena

Periodista. También escritora de romances históricos y novela juvenil. Sin terraplanistas ni escépticos de la llegada del hombre a la Luna entre mi gente más cercana –que yo sepa–.

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