¿Sabes cuándo apareció el primer diccionario?

El diccionario bilingüe fue el primer tipo de diccionario que apareció en la historia y está fechado en el año 2300 a.C.. Desde entonces han ido apareciendo diccionarios de todo tipo.

 

El 8 de noviembre de 1519 Hernán Cortés junto con 300 hombres se encontraba por primera vez con el gobernante de los mexicas, Moctezuma, en la capital del imperio, Tenochtitlan. Tras un intercambio de regalos y cenar pavo, fruta y tamales de maíz, comenzaron la conversación. Moctezuma habló en Náhuatl, y Cortés escuchó la traducción de boca de sus intérpretes: Malintzin, más conocida como la Malinche, una noble mexica que traducía al Maya Yucateca y Gerónimo de Aguilar, que por haber estado prisionero de los mayas durante 8 años, traducía del maya al español.

Cortés tuvo suerte, pues sin el concurso de Gerónimo le hubiera sido imposible entenderse con los mexicas. Es más, el primer diccionario maya-español apareció en 1577 y fue compilado por misioneros franciscanos durante el proceso de evangelización: es el diccionario de Motul, llamado así porque su anónimo autor (o autores) residieron en esa ciudad del Yucatán.

Los primeros diccionarios

El diccionario bilingüe fue el primer tipo de diccionario que ha existido. El más antiguo son unas tablillas cuneiformes del imperio acadio con listas bilingües sumerias-acadias, fechadas en el año 2 300 a.C. y descubiertas en Ebla. El glosario Urra=hubullu consiste en 24 tablillas donde las palabras están ordenadas por temas. Por ejemplo, la tablilla 4 contiene términos navales y la 17, plantas. Tendríamos que esperar al siglo IV a.C. para ver el primer diccionario dedicado a definir palabras: lo redactó Filetas de Cos. Estudioso de la lengua de Homero, su diccionario -hoy desaparecido- era una miscelánea hecha sin orden ni concierto que explicaba el significado de expresiones dialectales raras, términos técnicos y arcaísmos empleados en la Iliada y la Odisea, y que ya entonces eran en su mayoría ininteligibles. El diccionario homérico mas antiguo que nos ha llegado lo redactó Apolonio el Sofista hacia el siglo I titulado, a la sazón, Léxico Homérico.

En Asia, a partir del siglo IV empezaron a aparecer distintos diccionarios: el de sánscrito, Amarakośa, fue compilado por el poeta y lexicógrafo Amarasimha, y está escrito en verso -para que sea fácil de memorizar- y consta de alrededor de 10.000 palabras. En Japón, el diccionario de caracteres chinos más antiguo es Tenrei Banshō Meigi de 830. Para hacerlo su autor, el monje budista Kūkai, utilizó el diccionario chino Yupian del año 543. El Yupian es uno de los trabajos más significativos de la historia del chino escrito pues fue el primero en aparecer después de que cinco siglos atrás apareciera el Shouwen Jiezi, que marcó una revolución en la lexicografía. No sólo fue el primero en analizar la estructura de los caracteres chinos y explicar su origen, sino que lo organizaron por radicales, esto es, cada uno de los 214 elementos en los que se puede descomponer los caracteres chinos. A su vez los radicales se pueden clasificar y ordenar según su número de trazos.

De Oriente Medio han sobrevivido varios ejemplares del siglo XV y una página del siglo IX del Frahang-ī Pahlavīg (diccionario Pahlavi), un diccionario anónimo de fecha de composición desconocida, que contiene logogramas arameos junto con su traducción al persa medio y la transcripción fonética en alfabeto pazend.

Los primeros diccionarios árabes se editaron entre los siglos VIII y XIV, organizando las palabras ya fuera por la última sílaba (en orden de rima), por orden alfabético de los radicales, o de acuerdo con el orden alfabético de la primera letra, que es el sistema que utilizamos en los diccionarios de idiomas europeos modernos.

En la Europa medieval es normal que los primeros diccionarios bilingües que encontramos son los glosarios de equivalencias del latín con las lenguas vernáculas de cada sitio. Quien hizo más sencilla esa tarea fue el dominico italiano Johannes Balbus que escribió la Summa Grammaticalis o el Catholicon en 1287, una gran obra gramatical del latín que contenía, entre otros, tratados de ortografía, etimología y gramática, así como un diccionario de 670.000 voces; todo ello destinado para comprender mejor la Biblia. Su importacia era tal que fue uno de los primeros libros en imprimirse con el nuevo invento de Gutenberg. Esta obra sirvió de base para varios diccionarios bilingües. Más tarde apareció otro Catholicon, de Jehan Lagadeuc, sacerdote bretón de la diócesis de Tréguier en el siglo XV. Esta obra con 6.000 entradas es el primer diccionario bretón, el primer diccionario francés y el primer diccionario trilingüe (bretón-francés-latín) de Europa. Por otro lado, el primer diccionario monolingüe escrito en Europa fue el de Sebastián de Covarrubias, Tesoro de la lengua castellana o española, publicado en 1611 en Madrid.

Miguel Ángel Sabadell

Miguel Ángel Sabadell

Me licencié en astrofísica pero ahora me dedico a contar cuentos. Eso sí, he sustituido los dragones y caballeros por microorganismos, estrellas y científicos de bata blanca.

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