¿Qué sucede cuando chocan las galaxias?

Hoy hablamos de una danza trágica gestada durante cientos de millones de años.

Dos galaxias se unen por fuerzas que no pueden ver, pero que pueden sentir. Es una atracción gravitacional mutua. Es inevitable: centímetro a centímetro, año luz por año luz, a medida que el reloj cósmico avanza a través de los eones, las galaxias se vuelven más cercanas.

No pueden evitarlo; su movimiento fue provocado por pequeñas inestabilidades hace miles de millones de años. Y, a medida que se acercan, las galaxias comienzan a darse un abrazo de gas y estrellas que se extienden a través del tenue medio que los separa. Entonces, chocan.

 

Estas dos estructuras masivas albergan cientos de miles de millones de estrellas. Durante la fusión, colisionan, se mezclan y aparecen los fuegos artificiales cósmicos.

¿Y qué queda después? Una galaxia rota, oscura y moribunda: una que nunca brillará tanto o tan intensamente como pudo en la época anterior al gran desastre.

 

La historia

 

Este fantástico proceso físico lleva cientos de millones de años, por lo que teniendo en cuenta que llevamos pocas décadas observándolo, aún no es suficiente para ver el desarrollo del drama en tiempo real.

Las simulaciones finalmente desentrañaron el misterio de las galaxias más extrañas:
se fusionan, chocan y se mezclan.

La fuerza de la gravedad es suficiente para distorsionar las formas de las galaxias cuando se produce un encuentro. Pero las galaxias en sí mismas son en su mayoría  espacio vacío. Las estrellas son solo pequeños puntos comparados con los enormes volúmenes de espacio dentro de una galaxia.
Cuando piensas en estas bestias colisionando, lo más parecido no sería un accidente automovilístico, sino en algo así como dos enjambres de abejas mezclándose.

A pesar de esto, las galaxias contienen innumerables toneladas de gas y polvo que están flotando, sin causar daños, viviendo sin complicaciones como nebulosas.

 

 

Esas nebulosas pueden persistir durante siglos, pero si se les administra un buen impulso, por ejemplo, de una onda de choque de supernova cercana o, en un ejemplo más relevante, las interacciones gravitacionales complejas como dos galaxias, pueden comenzar a colapsarse sobre sí mismas. fragmentándose y condensándose para formar un nuevo lote de estrellas.

Cuando dos galaxias se fusionan,
la tasa de formación de estrellas aumenta hasta 10 veces su velocidad normal. En un flash cósmico, nacen billones de nuevas estrellas. Por un breve momento, astronómicamente hablando, la galaxia fusionada será más brillante que nunca.

Pero todo ese deslumbramiento tiene un coste, pues el caos de la colisión obliga a consumir sus valiosos suministros demasiado rápido.
Miles de millones de nuevas estrellas nacen, sí, pero la mayoría morirá poco después de la fusión.

Las galaxias irregulares, llenas de estrellas oscuras y rojas, son los restos de estas grandes colisiones cósmicas. Es el precio que han de pagar por un momento de gloria intergaláctica.

 

Cuando las galaxias colisionan, el tamaño sí que importa

El futuro de nuestra galaxia

 

Nuestra Vía Láctea y la galaxia de Andrómeda, dos galaxias gigantes en nuestra zona local del universo, se dirigen hacia una colisión inmensa entre sí en solo unos pocos miles de millones de años. ¿Quién dominará en esta pelea intergaláctica?


Al igual que la doctrina de la Guerra Fría de
Destrucción Mutua Asegurada,no habrá ganador en este choque cósmico, pero al menos la Vía Láctea estará en igualdad de condiciones con su rival cósmico.

 

Crédito imagen: NASA, ESA, SAO, CXC, JPL-Caltech, and STScI

 

Sarah Romero

Sarah Romero

Fagocito ciencia ficción en todas sus formas. Fan incondicional de Daneel Olivaw y, cuando puedo, terraformo el planeta rojo o cazo cylons. Hasta que viva en Marte puedes localizarme por aquí.