¿Qué le sucedió al Vuelo 370 de Malaysia Airlines?

El 8 de marzo de 2014 el Boeing 777 de Malaysia Airlines con destino Pekín despegaba de Kuala Lumpur para no volver a ser visto jamás. A día de hoy son muchas las incógnitas que siguen sin resolverse de este misterioso accidente.

 

Pasada la medianoche del 8 de marzo de 2014, exactamente a las 0:41 hora local, despegaba del aeropuerto internacional de Kuala Lumpur el vuelo 370 de la Malaysia Airlines con destino Pekín. En el Boeing 777 viajaban los 12 miembros de la tripulación y 227 pasajeros. El vuelo inició su viaje con total normalidad pero cuarenta minutos después del despegue, en el espacio aéreo de Vietnam, el avión despareció de los radares y no volvió a dar señales de vida.

Una hora después del momento en que debería haber aterrizado, Malaysia Airlines hacía publica la desaparición de la aeronave con todas las personas a bordo. El último contacto por radar con el avión había tenido lugar a 300 km al sur de las Islas Thổ Chu, en el Golfo de Tailandia. Rolls-Royce, fabricante de los motores del avión, confirmó que había seguido recibiendo, cada treinta minutos y durante cinco horas, comunicación ACARS (un sistema de comunicación y de vigilancia por radio que permite el control automático del estado del avión en vuelo). Eso quería decir que el aparato siguió volando durante unas cuatro horas después de desaparecer del radar. De hecho, la compañía británica Inmarsat, con satélites en la zona del Océano Indico, confirmó que la antena del avión siguió enviando señales cada hora, al menos, durante seis horas después de que el transpondedor dejara de emitir.

En busca del vuelo desaparecido

En aquel momento se inició una multimillonaria operación internacional de búsqueda y salvamento que duraría cuatro años. Durante los primeros días una docena de países, entre ellos China y Estados Unidos, desplegaron sus buques en la zona donde se había perdido el contacto con intención de hallar algún resto del avión; no se encontró nada. Un año después, el primer Ministro de Malasia presentó el informe de la investigación. Efectivamente, el avión desactivó todos los sistemas de comunicación, dio la vuelta en dirección al estrecho de Malaca y siguió volando durante varias horas hacia el sur antes de desaparecer.

La búsqueda no cesó y se utilizaron todo tipo de medios humanos y tecnológicos: ecosondas marinas, barcos de detección acústica submarina, robots submarinos, satélites... Otra vez, nada. Algo más de un año después, en la isla de Reunión apareció lo que parecía ser el flaperon (que combina las funciones de los flaps y los alerones) de un Boing 777. Era del vuelo 370. Con los años, se han seguido hallando algunos otros restos: un turista encontró una pieza de gran tamaño en una playa de Mozambique; en la Isla de Pemba (Tanzania) apareció un estabilizador trasero, y también se descubrieron restos en isla Mauricio. En julio de 2018 Malasia presentó un informe en el que se enumeraban todos los restos encontrados en las costas de Sudáfrica, Mozambique, Tanzania, Madagascar, Isla Reunión y Mauricio, todos en la zona occidental del Océano Índico.

Flaperón del avión
Flaperón del avión

El misterio continúa

¿Qué pasó realmente? ¿Fue un accidente? ¿Un atentado terrorista? Muchas han sido las hipótesis y más las teorías conspiranoicas que se han barajado a lo largo de todo este tiempo. Entre las más razonables están las que apuntan a que hubiera algún tipo problema técnico: los mensajes ACARS revelaron anomalías que podían haber provocado grietas en el fuselaje; o un incendio en la bodega a causa de una carga de más de dos toneladas de baterías, que contenía 221 kg de litio; un cortocircuito en el sistema de oxigeno del avión o una caída repentina de los niveles de oxígeno que dejó inconscientes a pasajeros y tripulación... Pero ninguna de ellas da cuenta de que el avión cambiara de rumbo. Por eso se ha barajado la posibilidad de un secuestro o de un atentado terrorista (se encontró que algunos pasajeros habían usado pasaportes robados), o como publicó la revista The Atlantic tras su propia investigación, un asesinato-suicidio cometido por el comandante del avión. William Langewiesche, periodista especializado en aviación, aseguró que tenía información relevante sobre el oscuro momento personal que estaba pasando el comandante del avión, y sobre un sospechoso simulador de vuelo que tenía en su casa. Según Langewiesche, el piloto pudo ascender hasta los 12 000 metros para despresurizar la cabina, los pasajeros se desmayaron tras acabarse el oxígeno de las mascarillas, cambió el rumbo y voló hasta que el avión cayó en un punto indeterminado del océano tras consumir el combustible. Claro que esta hipótesis no explica muy bien cómo se deshizo de su copiloto.

Explicaciones más floridas son las que abogan por la existencia de un segundo triángulo de las Bermudas o que fue un plan de la inteligencia israelí que salió mal, pues planeaban estrellar el avión contra un edificio y echarle la culpar a Irán. Y lo más curioso es que según una encuesta realizadas por la revista Reason el 5% de los estadounidenses cree que el avión fue secuestrado por extraterrestres.

En cualquier caso, a día de hoy y a pesar de todos los esfuerzos, se sigue sin saber lo que sucedió. Tan grande es la desesperación por conseguir respuestas que el 3 de marzo de 2019 el entonces ministro de transporte de Malasia, Anthony Loke Siew Fook, dijo que su gobierno estaba abierto a nuevas propuestas de cualquier empresa que quisiera reactivar las búsqueda del vuelo 370 de Malaysia Airlines.

Referencia:

AAVV (2016) SAFETY INVESTIGATION REPORT: Malaysia Airlines Boeing B777-200ER (9M-MRO) por The Malaysian ICAO Annex 13 Safety Investigation Team for MH370

Miguel Ángel Sabadell

Miguel Ángel Sabadell

Me licencié en astrofísica pero ahora me dedico a contar cuentos. Eso sí, he sustituido los dragones y caballeros por microorganismos, estrellas y científicos de bata blanca.

Continúa leyendo