Vídeo de la semana

¿Puede un perro detectar el SARS-CoV-2 en menos de un segundo?

Un trabajo aún no revisado por pares revela que, con el adecuado entrenamiento, los perros podrían identificar casos leves o asintomáticos de COVID-19 con hasta un 94 % de precisión. ¿Es un estudio fiable?

perros
istockphoto

Un nuevo trabajo que aún se encuentra en fase de ‘preprint’ – es decir, aún no ha pasado la revisión por pares para ser publicado en una revista científica- sugiere que es posible entrenar a perros para que puedan detectar casos positivos de COVID-19 mucho más rápido que una PCR. Según sus autores, las personas infectadas con el SARS-CoV-2 tienen un olor distintivo que los animales podrían detectar.

Estudios anteriores muestran que los compuestos orgánicos volátiles (COV) liberados en el olor corporal cambian durante las infecciones respiratorias. En este trabajo, el análisis químico de los COV asociados con la infección por COVID-19 mostró una clara distinción entre individuos infectados y no infectados, lo que sugiere que tiene un olor fuerte y distintivo. Estos hallazgos podrían usarse para desarrollar un pseudo-olor para el adiestramiento canino estandarizado.

 

Ensayo doble ciego

Para demostrar que, con el adecuado entrenamiento, los perros pueden distinguir entre el olor de las personas infectadas con el SARS-CoV-2 y el de los que no están infectados, los investigadores diseñaron un ensayo aleatorizado doble ciego. Los perros fueron entrenados durante varias semanas con las muestras de olor de individuos que habían dado positivo por COVID-19, así como muestras de control de personas que habían dado negativo. Las muestras se presentaron a los perros en un sistema de soporte y los perros fueron recompensados ​​por indicar correctamente una muestra positiva o por ignorar correctamente una muestra negativa.

Luego, seis perros fueron llevados a la prueba "doble ciego" en la que tanto el perro, el técnico como el adiestrador ignoraban qué muestras eran positivas o negativas. Esto elimina cualquier riesgo de sesgo inadvertido o señal de comportamiento que el perro pueda captar para indicar la respuesta correcta. La prueba se realizó con doscientas muestras positivas y doscientas muestras negativas.

Los perros de mayor rendimiento en el ensayo detectaron el olor del virus en las muestras con hasta un 94,3% de sensibilidad (lo que significa un bajo riesgo de resultados falsos negativos) y hasta un 92% de especificidad (lo que significa un bajo riesgo de resultados falsos positivos).

Los investigadores, de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres (LSHTM), utilizaron más de 3.500 muestras de olores y combinaron el análisis de los mismos con el ensayo con perros y el desarrollo de un modelo matemático que destaca el potencial que puede tener el uso de perros para hacer cribados rápidos, por ejemplo, en aeropuertos y otros lugares de flujo de viajeros. El modelo sugiere que dos perros entrenados podrían examinar a 300 pasajeros de un avión en una media hora. De esta forma se haría una pre-selección de personas identificadas por los canes que serían las que requerirían una prueba PCR de confirmación.

Los investigadores esperan pasar a la siguiente fase de la prueba, en la que los perros detectarán COVID-19 en personas reales en entornos del mundo real. Los investigadores también creen que estos perros podrían servir como disuasores visuales para reducir la cantidad de pasajeros que viajan con certificados negativos COVID-19 falsificados, un hecho que ya se ha observado de manera anecdótica con perros detectores de explosivos y drogas en eventos públicos. “Pensar que podemos aprovechar el asombroso poder de la nariz de un perro para detectar COVID-19 de forma rápida y no invasiva nos da la esperanza de volver a una forma de vida más normal a través de viajes más seguros y acceso a lugares públicos, de modo que podamos volver a socializar con familiares y amigos”, explica Claire Guest, directora científica de Medical Detection Dogs.

Limitaciones al trabajo

Este no es el primer trabajo que sugiere el potencial de uso de perros rastreadores para detectar infecciones asintomáticas o leves de COVID-19: hace pocas semanas la revista PLOS ONE publicaba otro estudio, en el que participaban investigadores de la Facultad de Medicina Veterinaria de la Universidad de Pensilvania, que mostraba como los canes adiestrados podían detectar positivos con un 96 % de precisión, pero con una sensibilidad – capacidad para evitar falsos negativos- más baja.

En cuanto al trabajo del LSHTM, es necesario recordar que aún no ha sido validado por la revisión por pares. Algunos expertos consultados por Science Media Centre al respecto, si bien reconocen que el diseño está bien planteado, muestran sus dudas con respecto a la fiabilidad de los resultados: “Mi preocupación sería el número relativamente pequeño de personas examinadas. Los resultados son buenos en la muestra de pacientes que utilizan, pero las firmas de aliento varían mucho en el rango de género, edad, etnia y, lo que es más importante, con otras enfermedades. Su sensibilidad y especificidad se ven bien con su conjunto de pruebas de pacientes, pero no sé hasta qué punto se podrá extrapolar a grandes poblaciones en entornos menos controlados”, indica Mick Bailey, profesor de inmunología comparada en la Escuela de Veterinaria de la Universidad de Bristol. “Podría suceder, por ejemplo, que la firma que estén detectando los perros sea una general asociada con virus respiratorios como la gripe o un resfriado, en lugar de una específica asociada con el SARS-CoV-2”.

El experto también plantea las dudas éticas en torno al uso de perros para este fin: “Los métodos empleados (entrenamiento abierto seguido de pruebas a doble ciego con mascarillas y calcetines) son apropiados para un estudio de validación de laboratorio, pero puede ser preocupante exponer a los trabajadores del laboratorio y los perros al aliento y la ropa de personas que se sabe que están infectadas con SARS-CoV-2. El estudio fue aprobado por los comités de Ética y Bienestar Animal de LSHTM, pero no pude encontrar ninguna descripción de los métodos para inactivar el virus en las muestras. Se ha informado de la infección de perros con SARS-CoV-2, tanto asintomática como asociada con niveles variables de enfermedad como en los humanos, por lo que usar perros deliberadamente para olfatear el aliento y la ropa de personas potencialmente infectadas puede ponerles en riesgo”, reflexiona.

El virólogo y profesor de oncología molecular de Escuela de Medicina de la Universidad de Warwick, Lawrence Young, se muestra más optimista: “El estudio es muy prometedor. Se sabe desde hace mucho tiempo que los perros son capaces de detectar a través del olfato enfermedades que van desde el cáncer hasta la enfermedad de Parkinson y la gripe, a veces incluso sin que los humanos se den cuenta de ello. Este estudio de prueba de concepto sugiere que los perros detectores entrenados podrían usarse en lugares como aeropuertos, estadios deportivos y salas de conciertos para identificar rápidamente a las personas positivas que luego tomarían una prueba de PCR confirmatoria. Es un estudio cuidadosamente realizado con una gran cantidad de muestras que incorporan un estudio doble ciego y modelos matemáticos”.

“La gran pregunta es, ¿funcionará este enfoque en el mundo real en personas en lugar de en muestras de calcetines y camisas? Si bien los números dados para la sensibilidad y la especificidad de la detección del SARS-CoV-2 parecen ser más altos que los de los dispositivos de flujo lateral, existe una variación de un perro a otro, particularmente en la especificidad, lo que podría resultar en un mayor número de falsos positivos. Los datos sugieren que los perros detectores pueden identificar individuos asintomáticos con niveles muy bajos de virus en sus muestras de hisopos. Es necesario un análisis más exhaustivo de la sensibilidad del cribado canino”, concluye.

 

Continúa leyendo