Proponen enviar tardígrados al espacio para estudiar los efectos del viaje interestelar

Estas criaturas tan fascinantes viajarían en pequeñas sondas que llegarían a Próxima Centauri en menos de un cuarto de siglo.

¿Enviar tardígrados a los sistemas estelares vecinos? Los tardígrados son capaces de sobrevivir a toda clase de ambientes extremos. Sus “superpoderes” les permiten sobrevivir a presiones enormes, temperaturas tan frías como -200 ºC o tan ardientes como unos 150 ºC. El fondo del océano, a muchísima altitud... nada parece afectarles, ya que son capaces de sobrevivir en una amplia gama de temperaturas y entornos. Hasta aguantan el vacío del espacio. Eso sí, para resistir estas condiciones, los tardígrados recurren a la criptobiosis, que es como se conoce a la capacidad de los seres vivos de permanecer en un estado cuasivivo.

 


Ahora, un estudio plantea que podríamos enviar a estas criaturas tan especiales en naves espaciales de 1 gramo de peso aceleradas por potentes láseres que les permitirían, por ejemplo, alcanzar la estrella más cercana al Sol, Próxima Centauri, en menos de un cuarto de siglo. Enviar tardígrados a viajar por el espacio podría servir para estudiar los efectos de los viajes interestelares rápidos en las formas de vida.

 


El mayor desafío para los viajes interestelares a escala humana es la enorme distancia entre la Tierra y las estrellas más cercanas. Si enviáramos una nave espacial a la estrella más cercana, tardaríamos más de 80.000 años en alcanzarla.

 


Pero habría una forma de experimentar con la exploración espacial.

 


Lógicamente este tipo de misión solo podrían realizarla organismos tolerantes a la radiación y que puedan entrar en estasis, como los tardígrados y C. elegans, un tipo de gusano que se utiliza a menudo en la investigación científica.

 


"Podemos examinar su metabolismo, fisiología, función neurológica, reproducción y envejecimiento", comenta Joel Rothman, de UC Santa Bárbara y coautor del trabajo. "La mayoría de los experimentos que se pueden realizar con estos animales en un laboratorio se pueden realizar a bordo de los StarChips mientras viajan por el cosmos. Podríamos empezar a pensar en el diseño de transportadores interestelares, sean los que sean, de una manera que pueda mejorar los problemas que se detectan en estos diminutos animales".

 


El proyecto básico para desarrollar una hoja de ruta para lograr un vuelo como este a través de la propulsión de energía dirigida cuenta con el apoyo de la NASA y fundaciones privadas como el programa Starlight y por Breakthrough Initiatives como el programa Starshot.

 


¿Deberíamos enviar deliberadamente vida terrestre al cosmos para extenderse a otros mundos?

¿Qué pasa con el bienestar de los propios tardígrados? Son preguntas que surgen a tenor de este planteamiento que pondría sobre la mesa lo que se denomina como panspermia dirigida.

Referencia: “Interstellar space biology via Project Starlight” by Stephen Lantin, Sophie Mendell, Ghassan Akkad, Alexander N. Cohen, Xander Apicella, Emma McCoy, Eliana Beltran-Pardo, Michael Waltemathe, Prasanna Srinivasan, Pradeep M. Joshi, Joel H. Rothman and Philip Lubin, 15 October 2021, Acta Astronautica.
DOI: 10.1016/j.actaastro.2021.10.009

Sarah Romero

Sarah Romero

Fagocito ciencia ficción en todas sus formas. Fan incondicional de Daneel Olivaw y, cuando puedo, terraformo el planeta rojo o cazo cylons. Hasta que viva en Marte puedes localizarme en Twitter: sarahromero_ y en ladymoon@gmail.com

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