¿Por qué mienten los políticos?

La repetición continua de mentiras insensibiliza nuestra amígdala cerebral. Así funciona el circuito.

SEGURO QUE TE INTERESA...

Estos científicos realizaron resonancia funcional al cerebro de 55 personas mientras participaban en tareas en las que podían mentir para obtener beneficios personales, mediante la estimación que hacían de la cantidad de monedas en un tarro transparente. Se confirmó que la amígdala se activaba cuando las personas mentían para lograr un beneficio, pero la respuesta de la amígdala a la mentira disminuía con cada mentira, mientras que la magnitud de las mismas aumentaba. La explicación que dan es que la amígdala produce una sensación negativa que limita el grado en que estamos dispuestos a mentir, pero que a medida que se miente más, esta respuesta se desvanece y cuanto más se reduce esta actividad, más grande será la mentira que nuestro cerebro acepte. Pero, si ya lo sabemos, por qué seguimos votando a los mismos? La explicación también está en nuestro cerebro.

Propongo hacer un estudio comparando el funcionamiento de la amígdala de los políticos frente a la amígdala de los no políticos, porque como dicen los británicos: la deshonestidad es como una pendiente resbaladiza, donde pequeñas transgresiones éticas allanan el camino para futuras transgresiones más grandes. Sería fundamental encontrar un tratamiento que reactivara a la amígdala a su función inicial.

La conclusión es que nuestro cerebro se modula con el entrenamiento, para lo bueno y también para lo malo. Aquí tienes la prueba de que tu amígdala funciona: ¿A que recuerdas dónde estabas el 11-S?

Dra. Cristina Guijarro Castro, asesora de Unobrain. CM Caracas de Madrid y H. Virgen de la Luz, Cuenca

Etiquetas: cerebrocerebro humanoneurociencianeurologíapolítica

Continúa leyendo

CONTENIDOS SIMILARES

COMENTARIOS