¿Por qué el cerebro tiene dos mitades?

El hemisferio izquierdo del cerebro es el lado creativo, mientras que el hemisferio derecho es el responsable de las emociones.

El cerebro humano evolucionó para tener dos mitades y este diseño dual nos aporta ciertos beneficios especiales, según sugiere una nueva investigación llevada a cabo por científicos del Departamento de Biopsicología del Instituto de Neurociencia Cognitiva de la Universidad Ruhr de Bochum (Alemania)

 

Ya sabemos desde hace mucho que las diferentes mitades del cerebro humano desempeñan distintas funciones. Por ejemplo, la mitad izquierda -o hemisferio izquierdo- es generalmente la responsable del lenguaje y el habla, mientras que el hemisferio derecho controla generalmente las emociones y el reconocimiento facial.

 

Uno los beneficios de tener dos mitades es que tener una zona concreta del cerebro que es responsable de realizar una tarea específica y compleja puede hacer que sea más fácil para una persona realizar esta tarea correctamente, según comentan los autores.


Además,
esta especialización podría facilitar el trabajo para el cerebro de cara a realizar muchas funciones diferentes a la vez. En otras palabras, si una parte del cerebro se ocupa de una función específica como el lenguaje y el habla, queda libre otra parte para otra cosa, como puede ser el reconocimiento facial; lo que, a su vez, permite que el cerebro haga 'malabares' con funciones distintas de una forma muy eficiente.



Por si esto fuera poco, parece que
también existen beneficios de esta división dual para el desarrollo de habilidades cognitivas, incluyendo la comunicación verbal y las habilidades de lectura.

 

¿Por qué el diseño de división del cerebro en dos mitades es beneficioso?

Hasta la década de 1970 los científicos creían que la naturaleza asimétrica del cerebro era una característica exclusiva de los seres humanos. Diversos experimentos demostraron que tales asimetrías también podían hallarse en otros animales, como los pinzones, las ratas o los pollos. Estudios recientes evidenciaron que, de hecho, podemos hallarlas hasta en los invertebrados como gusanos, babosas y abejas.

Pese a los datos recientes,
aún se necesita mucha más investigación para comprender completamente las complejidades de la asimetría cerebral, dijeron los investigadores. En última instancia, estudiar esta asimetría cerebral podría ayudar a los investigadores a entender mejor cómo está organizado el cerebro.

 

El artículo ha sido publicado en la revista Neuron.

 

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Sarah Romero

Sarah Romero

Fagocito ciencia ficción en todas sus formas. Fan incondicional de Daneel Olivaw y, cuando puedo, terraformo el planeta rojo o cazo cylons. Hasta que viva en Marte puedes localizarme por aquí.

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