¿Podría volver a ser verde el Sáhara?

Hace miles de años, las dunas arenosas del Sáhara estaban repletas de vegetación.

desierto del Sáhara
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En algún momento de la historia (entre 11 000 y 5 000 años después de la última Edad de Hielo) la vegetación creció sobre el desierto del Sáhara. Las dunas arenosas estaban repletas de plantas, y las precipitaciones favorecieron que las cuevas más populares del Sáhara se convirtieran en lagos. De hecho, sus 9 millones de kilómetros cuadrados se volvieron verdes y algunas especies, como los hipopótamos, los elefantes o los antílopes se alimentaban de los pastos y arbustos que crecían en el desierto.

Aunque esto ocurrió hace miles de años, lo cierto es que el Sáhara podría volver a teñirse de verde. Según Kathleen Johnson, profesora de sistemas terrestres en la Universidad de California, el Periodo Húmedo Africano (también conocido como el Sáhara Verde) se produjo por la rotación de la Tierra alrededor de su eje, pues la Tierra, cada 23 000 años, sufre un bamboleo en su órbita y en su eje.

Este bamboleo de la Tierra provoca que el viento y la lluvia se desplacen a otras latitudes. En este caso, los monzones (vientos estacionales que producen el desplazamiento de grandes cantidades de agua) descargarían más al norte de África, sobre el Sáhara, en lugar de caer sobre el África subsahariana. Sin embargo, debido al cambio climático y los gases de efecto invernadero, los científicos no saben cuándo el Sáhara, (actualmente el desierto cálido más grande del mundo), se transformará en un bosque fluvial.

Desierto
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Inclinación de la Tierra

Hace unos 8 000 años, la inclinación de la Tierra cambió de unos 24,1 grados hasta los 23,5 actuales. Esta variación provocó una enorme diferencia, pues ahora el hemisferio norte se inclina más lejos del sol durante los meses de invierno. No obstante, durante el Sáhara Verde el hemisferio norte estaba más cerca del sol en verano.

Esto provocó un aumento de la radiación solar (es decir, calor) en el hemisferio norte de la Tierra y, en consecuencia, aumentó el monzón africano. El aumento de humedad transformó el Sáhara, anteriormente arenoso, en un terreno cubierto de hierba y arbustos.

Sin embargo, la órbita de la Tierra volvió a reacomodarse, por lo que este clima no duró más de dos siglos. Y, aunque el cambio en la radiación solar fue gradual, el paisaje cambió de forma repentina. Actualmente los científicos esperan que el Sáhara Verde vuelva a reaparecer dentro de unos 10 000 años, aunque no pueden predecir cómo afectarán los gases de efecto invernadero a este ciclo climático natural.

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