PLATO: la nueva misión europea para buscar planetas similares a la Tierra

España fabricará el equipamiento técnico más importante de la misión espacial, que convertirá a Europa en líder en la búsqueda de exoplanetas habitables.

Además de detectar planetas, PLATO será capaz de determinar qué estrellas poseen planetas y cuáles no mediante una técnica denominada astrosismología.

La misión PLATO añadirá importantes innovaciones con respecto a otras misiones espaciales de búsqueda de planetas, sobrepasando la tecnología de la misión Transiting Exoplanet Survey Satellite (TESS) de la NASA.  Además de detectar planetas midiendo el oscurecimiento que provocan en su paso por delante de la estrella, PLATO será capaz de determinar qué estrellas poseen planetas y cuáles no, midiendo las oscilaciones estelares producidas por el movimiento de gas dentro de ellas. Una técnica denominada astrosismología.

"La novedad principal de este instrumento es que será capaz de captar variaciones muy sutiles de la estrella. Así podremos deducir su estructura interna para saber cuáles tienen sistemas planetarios, que puedan contener exotierras", ha explicado Garrido a Muy Interesante. "Así podremos saber por qué algunas estrellas tienen planetas y otras, no".

Ingeniería española, líder en tecnología espacial

La misión PLATO no es la primera que incluye tecnología española para avanzar en el conocimiento de las estrellas del entorno cósmico de nuestro  sistema solar. El espectógrafo Cármenes, es un instrumento que ofrece una sensibilidad única en las variaciones de las estrellas: la luz infrarroja, invisible al ojo humano.

"Existe un sesgo importante a la hora de detectar estrellas, y es la técnica de la velocidad radial. Esta técnica solo sirve para detectar estrellas solares, es decir, de masa muy parecida a nuestro Sol, que es una estrella de tamaño mediano. El espectógrafo Cármenes, en cambio, permite detectar la luz infrarroja de las variaciones de enanas marrones, que son estrellas de masa mucho más pequeña que la de nuestro Sol", ha explicado Garrido a Muy Interesante.

Poner el punto de mira en estrellas no solares, con masas más pequeñas o más grandes que nuestro Sol, permitiría ampliar el territorio de búsqueda de planetas habitables. En nuestro sistema solar la zona de habitabilidad se encuentra definida por años de distancia. Es decir, unos años más allá y pasamos a una zona no habitable, en la que no es posible encontrar agua líquida ni, probablemente, posibilidad de vida. En cambio, "en el caso de las enanas marrones, la zona de habitabilidad podría variar en cuestión de días o, incluso, horas de distancia del planeta respecto a la estrella", ha explicado Garrido.

Imagen:

Impresión artística del telescopio espacial PLATO de la ESA observando nuevos y exóticos mundos, un sistema planetario con planetas gigantes gaseosos y planetas similares a la Tierra – y varias estrellas distantes con planetas orbitando a su alrededor. Créditos: DLR (Susanne Pieth).

Etiquetas: TierraUniversoastronomíainnovaciónplanetassoltecnología

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