Nuestro ancestro más antiguo conocido caminó erguido hace 7 millones de años

Un nuevo estudio concluye que 'Sahelanthropus tchadensis', considerado el homínido más antiguo conocido, caminaba sobre sus dos piernas hace 7 millones de años. El examen del fémur y el cúbito de un ejemplar desenterrado hace años indica que también trepaba a los árboles.

Sahelanthropus tchadensis es el homínido más antiguo conocido. Su existencia data de cuando nuestros antepasados se separaron de los simios modernos. Los restos de S.tchadensis, un cráneo parcial, fragmentos de mandíbula, algunos dientes y huesos de piernas y brazos, se encontraron en 2001 en Chad, África.

En su momento, el examen del cráneo de este individuo al que los científicos bautizaron con el nombre de Toumaï, que significa “esperanza de vida” en la lengua de la zona, reveló que S. tchadensis era una especie cercana a un chimpancé tanto en tamaño como en estructura. Sin embargo, aunque su cerebro tenía el tamaño del de un chimpancé, la cara y los dientes eran más de homínido. Los investigadores concluyeron que Toumaï pudo haber sido un pariente cercano del último ancestro común de los humanos y los chimpancés.

Homínidos
Sabine Riffaut, Guillaume Daver, Franck Guy / Palevoprim / CNRS – Université de Poitiers

El nuevo estudio, el más exhaustivo hasta el momento, ha sido realizado por científicos de la Universidad de Poitiers, el Centre National de la Recherche Scientifique de París, la Universidad de N'Djamena y el CNRD en Chad y ha tenido en cuenta, por un lado, el cráneo parcial y por otro el hueso de las piernas y los de los brazos.

Quizá la característica más interesante que Toumaï comparte con otros homínidos es la abertura del cráneo por donde sale la médula espinal. En los cuadrúpedos esta abertura suele estar en la parte posterior del cráneo y se orienta hacia atrás. En S. tchadensis, sin embargo, la abertura se encuentra más o menos en mitad del cráneo y se orienta hacia abajo. Esto sugiere que Toumaï fue bípedo y que el caminar erguido podría haber contribuido a diferenciar a los primeros homínidos de sus parientes.

En el nuevo estudio, los científicos han analizado el fémur (hueso del muslo) y dos cúbitos (hueso situado en el antebrazo) que se creen corresponden a S. tchadensis. Estudiaron tanto las formas exteriores de los huesos como sus estructuras microscópicas internas. A continuación, compararon estos datos con los detalles correspondientes de especies vivas y fósiles, incluyendo chimpancés, gorilas, orangutanes, simios extintos de la misma época, humanos modernos, humanos antiguos y homínidos como Orrorin, Ardipithecus y australopitecinos (Australopithecus y afines).

Lo que vieron fue que la base del cuello del fémur parece orientarse ligeramente hacia la parte delantera del cuerpo y además está aplanada. La parte superior del hueso del muslo también está ligeramente aplanada, rasgos todos estos que se han observado en los homínidos bípedos conocidos. Además, los puntos de unión de los músculos de las nalgas son robustos y similares a los humanos. Y la forma de la sección transversal del hueso del muslo sugiere que podría resistir el tipo de fuerzas de flexión lateral que se observan al caminar sobre dos piernas.

Los hallazgos sugieren que S. tchadensis habría caminado sus piernas tanto en el suelo como en el dosel del bosque.

En cuanto a los huesos de los brazos, estos son similares a los de los chimpancés y están bien adaptados para trepar a los árboles. Los cúbitos poseen ejes muy curvados lo que indicarían la presencia de fuertes músculos en los antebrazos. La forma de las articulaciones del codo sugiere que podrían soportar grandes fuerzas cuando se flexionaban.

 

Referencia: Daver, G., Guy, F., Mackaye, H.T. et al. Postcranial evidence of late Miocene hominin bipedalism in Chad. Nature. 2022. DOI: https://doi.org/10.1038/s41586-022-04901-z

Mar Aguilar

Mar Aguilar

Me hubiera gustado ser médica pero le tengo terror a la sangre. Con más de 11 años de experiencia en el ámbito periodístico, aprendo cada día un poco más acerca del apasionante mundo que es la ciencia. Puedes escribirme a maguilar@zinetmedia.es

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