Nuestra galaxia podría contener 300 millones de planetas potencialmente habitables

Es el resultado de una nueva estimación, que combina datos del telescopio Kepler de la NASA y la misión Gaia de la ESA. El nuevo estudio proporciona una comprensión más completa de los exoplanetas, al tener en cuenta la relación entre la temperatura de la estrella y los tipos de luz emitida por ella, así como la luz absorbida por el planeta.


Desde que los astrónomos confirmaron la presencia de planetas más allá de nuestro sistema solar, los llamados exoplanetas, la humanidad se ha preguntado cuántos de ellos podrían albergar vida. Ahora estamos un paso más cerca de encontrar una respuesta. Según una nueva investigación que utilizó datos de la misión de caza de planetas –ya retirada– de la NASA, el telescopio espacial Kepler, aproximadamente la mitad de las estrellas de temperatura similar a nuestro Sol podrían tener un planeta rocoso capaz de soportar agua líquida en su superficie. 

Nuestra galaxia contiene al menos unos 300 millones de estos mundos potencialmente habitables, según la interpretación más conservadora de los resultados del estudio, publicado el 3 de noviembre en The Astronomical Journal. Algunos de estos exoplanetas podrían incluso ser nuestros vecinos interestelares, con al menos cuatro potencialmente dentro de los 30 años luz de nuestro Sol y el más cercano probablemente esté como máximo a unos 20 años luz de nosotros. 

Estos son los números mínimos de tales planetas basados en la estimación más ‘pesimista’ de que el 7 % de las estrellas similares al Sol albergan tales mundos. Sin embargo, según la tasa media esperada del 50 %, podría haber muchos más. 

Esta investigación nos ayuda a comprender el potencial de estos planetas para tener los elementos para sustentar la vida. Esta es una parte esencial de la astrobiología, el estudio de los orígenes y el futuro de la vida en nuestro universo. 

El estudio está firmado por científicos de la NASA que trabajaron en la misión Kepler junto con colaboradores de todo el mundo. La NASA retiró el telescopio espacial en 2018 después de que se quedase sin combustible. Nueve años de observaciones del telescopio revelaron que hay miles de millones de planetas en nuestra galaxia, más planetas que estrellas. 

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/NASA

Según el autor principal e investigador del Centro de Investigación Ames de la NASA en Silicon Valley de California, Steve Bryson: “Kepler ya nos transmitió el dato de que había miles de millones de planetas, pero ahora sabemos que una buena parte de esos planetas podrían ser rocosos y habitables. Aunque este resultado está lejos de ser un valor final, y el agua en la superficie de un planeta es solo uno de los muchos factores para sustentar la vida, es extremadamente emocionante que hayamos calculado que estos mundos son tan comunes con tanta confianza y precisión”. 

A los efectos de calcular esta tasa de ocurrencia, el equipo observó exoplanetas entre un radio de 0,5 y 1,5 veces el de la Tierra, centrándose en planetas que probablemente sean rocosos. También se enfocó en estrellas similares a nuestro Sol en edad y temperatura. 

El resultado es una amplia gama de estrellas diferentes, cada una con sus propias propiedades particulares que influyen en si los planetas rocosos en su órbita son capaces de soportar agua líquida. Estas complejidades explican en parte la razón por la que es tan difícil calcular cuántos planetas potencialmente habitables existen, especialmente cuando incluso nuestros telescopios más poderosos apenas pueden detectar estos pequeños planetas. Es por ello que los investigadores necesitaban un nuevo enfoque. 
  
Las estimaciones anteriores de la frecuencia de tales planetas, también conocida como tasa de ocurrencia, ignoraron la relación entre la temperatura de la estrella y los tipos de luz emitida por la estrella y absorbida por el planeta. 

El nuevo análisis da cuenta de estas relaciones y proporciona una comprensión más completa de si un planeta dado podría ser capaz de soportar agua líquida y potencialmente vida. Ese enfoque es posible al combinar el conjunto de datos final de señales planetarias de Kepler con datos sobre la producción de energía de cada estrella de un extenso tesoro de datos de la misión Gaia de la Agencia Espacial Europea. 

Según Ravi Kopparapu, coautor del artículo y científico de la NASA: "Siempre supimos definir la habitabilidad simplemente en términos de la distancia física de un planeta a una estrella, para que no haga demasiado calor o frío, lo que nos dejó haciendo muchas suposiciones. Los datos de Gaia sobre las estrellas nos permitieron mirar estos planetas y sus estrellas de una manera completamente nueva". 

Gaia proporcionó información sobre la cantidad de energía que cae sobre un planeta desde su estrella anfitriona en función del flujo de una estrella, o la cantidad total de energía que se emite en un área determinada durante un tiempo determinado. Esto permitió a los investigadores abordar su análisis de una manera que reconociera la diversidad de las estrellas y los sistemas solares en nuestra galaxia

Aunque todavía se está investigando el efecto exacto, la atmósfera de un planeta calcula cuánta luz se necesita para permitir que el agua líquida también entre en la superficie de un planeta. Utilizando una estimación conservadora del efecto de la atmósfera, los investigadores estimaron una tasa de ocurrencia de alrededor del 50 %, es decir, aproximadamente la mitad de las estrellas similares al Sol tienen planetas rocosos capaces de albergar agua líquida en sus superficies. Una definición optimista alternativa de la zona habitable estima alrededor del 75 %. 

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