No pienses en el futuro y serás más feliz

Si crees que dentro de un tiempo estarás más o menos como hoy y no especulas mucho con lo que te puede suceder en el futuro, seguramente te sentirás mejor, según un estudio.

Un equipo de investigadores de la Escuela de Administración Anderson de la Universidad de California, en Los Ángeles, y de la Escuela Superior de Administración y Dirección de Empresas (ESADE), en Barcelona, parece haber confirmado lo que muchos ya intuyen: en el fondo, las personas que piensan que no cambiarán demasiado con los años se sienten mejor consigo mismas que las que imaginan que en un futuro cercano tendrán que enfrentarse a escenarios muy diferentes a los actuales, ya sean negativos o positivos.

Para determinarlo, estos expertos tomaron una muestra de casi 5.000 individuos a los que en los años 90 se les había preguntado por su grado de satisfacción en el trabajo, con su  salud o sus relaciones y sus expectativas para la próxima década. También se habían examinado algunos de sus rasgos de personalidad, desde su disposición para aprender cosas nuevas hasta su estabilidad emocional. Según se explica en un estudio publicado en la revista Social Psychological and Personality Science, la sorpresa llegó cuando los científicos compararon sus respuestas con las que esas personas dieron sobre las mismas cuestiones una década después.

Tendemos a asumir que si alguien anticipa que le irá bien en el futuro –por ejemplo, si piensa que será más compasivo o inteligente–, probablemente será más feliz dentro de unos años, pero no es así”, indica en un comunicado Joseph Reiff, uno de los autores de este trabajo. Lo que Reiff y sus colegas descubrieron es que, por el contrario, los sujetos que habían indicado que no pensaban cambiar mucho en ese tiempo se sentían notablemente más satisfechos diez años después que aquellos que habían imaginado que sus circunstancias sería muy diferentes. Asimismo, las personas que esperaban mayores ingresos o que, en general, mejoraría su nivel económico, se mostraban más infelices que los habían previsto que tal cosa no iba a variar.

No suframos por lo que aún no ha pasado

No es la primera vez que se especula sobre esta cuestión. La revista Time recoge cómo en 2002 un ensayo publicado en Journal of Personality and Social Psychology ya mostraba que fantasear sobre lo que ha de venir suele resultar negativo, entre otras cosas porque, al final, ello hace que nos esforcemos menos en alcanzar nuestros objetivos. Los autores de este nuevo estudio indican que, del mismo modo, cuando pensamos que nuestra vida será muy diferente en el futuro no conseguimos planificarla adecuadamente y tomamos peores decisiones. Pero si es algo previsible, nos organizamos mucho mejor –lo que conlleva, entre otras cosas, que hagamos más ejercicio, comamos más sano y lidiemos más adecuadamente con el estrés–; también conseguimos identificar los obstáculos y superar los fracasos mucho mejor.

“Ahora, la cuestión es entender por qué algunas personas piensan que sus vidas no cambiarán mucho con los años y por qué otras vaticinan que no serán las mismas dentro de un tiempo; esto es, ¿qué puede suscitar que unas y otras piensen de forma tan diferente sobre su yo futuro?”, señalan estos investigadores.

Referencia: Identity Over Time: Perceived Similarity Between Selves Predicts Well-Being 10 Years Later. Joseph S. Reiff et al. Social Psychological and Personality Science. DOI: doi.org/10.1177/1948550619843931

Abraham Alonso

Abraham Alonso

Desde 1997 me dedico a la feroz tarea de contar la ciencia –lo único que puede salvarnos de nosotros mismos– y el futuro. A veces lo consigo.

Continúa leyendo