Miles de criaturas microscópicas podrían estar viviendo en la Luna

Un aterrizaje forzoso de la sonda Beresheet parece haber esparcido por la superficie lunar tardígrados, animales microscópicos capaces de resistir las condiciones extremas del universo.

 

Desde que hace 50 años pisamos la Luna, la humanidad ha dejado una huella imborrable en el satélite natural de la Tierra; y no nos referimos solo a la pisada del zapato de los astronautas (que permanecerán allí miles de millones de años al no haber aire que las disipe). El humano ha dejado allí cientos de miles de kilogramos de material (botas de astronauta, rovers, cámaras, sondas de desechos…) 

Pero el pasado mes de abril, un aterrizaje forzoso de la nave israelí Beresheet provocó por accidente que miles de criaturas vivas se esparcieran por la superficie lunar: tardígrados. Este animal, de menos de un milímetro de tamaño, es uno de los más fascinantes de la naturaleza, dado que es prácticamente indestructible: los tardígrados pueden sobrevivir a la radiación extrema, al calor abrasador, a las congelantes temperaturas del universo y a décadas sin comida.

 

 

Y ¿qué hacían miles de tardígrados en una sonda rumbo a la Luna? La nave espacial transportaba la primera “biblioteca lunar” de la fundación Arch Mission Foundation; en concreto, un archivo del tamaño de un DVD que contenía 30 millones de páginas de información, muestras de ADN humano y también miles de ejemplares de estas criaturas microscópicas, una especie de “copia de seguridad” de la Tierra. La Arch Mission Foundation se dedica a archivar información sobre especies para el conocimiento de las generaciones futuras. La idea de la biblioteca galáctica fue concebida por primera vez por el filósofo y escritor de ciencia ficción Isaac Asimov.

Según unas declaraciones del pasado martes 6 de agosto por parte del cofundador y presidente de la Arch Mission Foundation, Nova Spivack, lo más probable es que, tras el aterrizaje forzoso realizado por la sonda Beresheet, miles de tardígrados salieran con vida y se quedaran instalados allí. "Creemos que las posibilidades de supervivencia para los tardígrados son extremadamente altas”.

 

William Miller of Baker University (March 2019).

 

Ahora bien, ¿por qué incluir estos seres en una biblioteca lunar destinada a surcar el espacio?: "Los tardígrados son ideales porque son microscópicos, multicelulares y una de las formas de vida más sostenibles en la Tierra", en palabras de Spivack.

Así, los tardígrados fueron deshidratadas y colocadas en un depósito de ámbar artificial, para después ser almacenados dentro de un dispositivo de nanotecnología que se asemeja a un DVD, junto con materia microscópica como el  ADN humano y los microbios contenidos en las casi 100 bolsas de heces y orina que dejaron los astronautas estadounidenses durante los aterrizajes lunares del Apolo de 1969-1972.

En las semanas posteriores al accidente de Beresheet, Spivack reunió a los asesores de la Fundación Arch Mission en un intento por determinar si la biblioteca lunar había sobrevivido al accidente. Basado en su análisis de la trayectoria de la nave espacial y la composición de la biblioteca lunar, Spivack dice que está bastante seguro de que el objeto del tamaño de un DVD de láminas delgadas de níquel sobrevivió al accidente casi completamente intacto. 

La Luna, virgen hasta la llegada del humano a la Luna hace 50 años, ahora alberga múltiples "cacharros": instrumentos, botas, tenazas, cámaras, objetos conmemorativos, dispositivos de recolección de desechos… en total, unos 170.000 kilos de material, según la empresa For All Moonkind; sin contar a nuestros amigos tardígrados.

 

 

¿Serán rescatados los tardígrados?

Parece que estas criaturas, también llamadas osos de agua, están condenadas a su extinción, pese a ser prácticamente indestructibles. Como hemos comentado, pueden sobrevivir en el  agua y son capaces de resistir temperaturas de hasta 150 ºC y tan bajas como -272 ºC (casi el cero absoluto); pero solo por unos minutos. Para volverse activos, crecer, comer y reproducirse necesitarían agua, aire y alimentos, con lo que no les será posible multiplicarse y formar una colonia.

La astrobióloga de la NASA Cassie Conley puntualizó que su tiempo de supervivencia exacto dependería de la condición del impacto al que estuvieron expuestos: “Si no se calientan demasiado, es posible que puedan sobrevivir durante muchos años. Me preocuparía más que los animales se vean afectados por productos químicos tóxicos que también contenía la biblioteca lunar”. No obstante, otros científicos piensan que, precisamente, la decisión de haber incluido ADN humano en su biblioteca podría se clave para su supervivencia.

Incluso si las criaturas lograran vivir durante varios años, no hay una misión tripulada a la Luna planificada hasta el programa Artemisa de la NASA en 2024 en el polo sur, lejos del lugar del accidente de Beresheet en el Mar de la Serenidad, por lo que los tardígrados, probablemente, nunca podrán ser rescatados. No volverán a casa. Si siguen vivos, están condenados.

 

Fuente: AFP

 

Laura Marcos

Laura Marcos

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