Miden la masa de una estrella con las predicciones de Einsten

Cien años después de presentar la teoría de la Relatividad General, las estimaciones del físico alemán se hacen realidad

La predicción de Einstein se hace realidad

Una medición que se ha calculado a partir de la desviación gravitatoria de la luz emitida por otra estrella. Gracias a este experimento, se ha podido saber que la estrella en cuestión, una enana blanca, tiene aproximadamente el 68% de la masa del Sol.

La investigación se ha podido llevar a cabo gracias a un tipo de microlente gravitacional que ha permitido confirmar una de las predicciones de Einstein y que arroja luz para entender la historia y la evolución de galaxias como la nuestra. Allá por 1919, la deflexión o desviación gravitatoria de la luz estelar que pasó alrededor del Sol durante el eclipse solar que tuvo lugar ese año proporcionó una serie de datos que coincidían con la teoría de la relatividad general de Einstein. El gran físico alemán predijo que siempre que la luz de una estrella distante pasa por un objeto más cercano, la gravedad actúa como una especie de lente de aumento, e ilumina y amplía la luminosidad de las estrellas lejanas.

Sin embargo, en un artículo publicado en 1936 en la revista Science, Einstein añadió que debido a que las estrellas están tan separadas, "no hay muchas esperanzas ni posibilidades de observar directamente este fenómeno". Y es que una de las predicciones clave de su relatividad general establecía que la curvatura del espacio cerca de cuerpos enormes, como las estrellas, hace que cualquier rayo de luz que pase cerca de estas se desvíe el doble de lo que se esperaría en función de las leyes de gravedad tradicionales. El padre de la relatividad predijo que, cuando una estrella frontal se interpone entre nosotros y otra estrella situada de fondo, se produce un fenómeno llamado microlente gravitacional que genera un anillo de luz perfecto, también llamado ‘anillo de Einstein’.

Pero ahora, un equipo internacional de investigación internacional dirigido por Kailash C. Sahu, con astrónomos del Space Telescope Science Institute en Baltimore, ha logrado hacer eso que Einstein creía imposible. Cien años después de que Einstein desarrollara la teoría de la relatividad general, que ha revolucionado la forma en que los seres humanos comprendemos el universo, un grupo de investigadores en el el Space Telescope Science Institute (EE. UU.) ha logrado determinar la masa de una estrella enana blanca a partir de las leyes de Einstein. La investigación se ha publicado en Science. Oswalt, astrónomo y presidente del Departamento de Ciencias Físicas del campus de la Universidad Embry-Riddle en Daytona Beach (Florida), dice que "Einstein estaría orgulloso, una de sus predicciones clave ha pasado la prueba con todo rigor".

La realidad es que, tras un siglo de avances tecnológicos, no se había logrado observar a dos estrellas apenas desalineadas que generen un anillo de Einstein asimétrico. Según Einstein, esta asimetría es importante debido a que haría que la estrella de fondo se viera desviada del centro, y podría utilizarse para determinar la masa de otra estrella frontal localizada delante. Los científicos coordinados por Kailash Chandra Sahu desde el Space Telescope Science Institute buscaron esta rara alineación asimétrica en más de 5.000 estrellas. Por fin, en marzo de 2014 descubrieron que la estrella enana blanca Stein 2051 B estaba en la posición perfecta, justo delante de una estrella de fondo.

Entonces, dirigieron el telescopio espacial Hubble hacia el fenómeno y midieron lo pequeños cambios en la posición aparente de la estrella de fondo a lo largo del tiempo. A partir de la información recopilada, han podido estimar que la masa de la enana blanca era equivalente aproximadamente al 68% de la de nuestro Sol.

La medición directa de la masa de Stein 2051 B también ofrece datos importantes para comprender mejor la evolución de las enanas blancas, el tipo de estrellas más común en el universo. De hecho, la mayoría de las estrellas que se han formado en nuestra galaxia, incluido el Sol, se convertirán en o son ya enanas blancas.

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