Más allá del Jurásico: el tiempo geológico

Todo el mundo ha oido hablar del Jurásico pero, ¿y del resto de periodos y eras?

Todo el mundo ha oído hablar del Jurásico, pero no tanta gente es consciente de que se trate de un periodo geológico de muchos. De hecho, los dinosaurios no se restringieron a este periodo en absoluto. Más allá del popular Jurásico encontramos todo el tiempo geológico, una vasta cantidad de tiempo, medido en millones de años y dividido en eones desde la formación de la Tierra hasta la actualidad.

El tiempo transcurrido desde la formación de nuestro planeta hasta la actualidad se divide en cuatro grandes eones: Hádico, Arcaico, Proterozoico y Fanerozoico. Todos los hitos que definen a estos eones se basan en eventos geológicos previos a la aparición de vida. En el eón Proterozoico aparecen las primeras evidencias de vida, en forma de estromatolitos o tapices de bacterias. Y hacia finales de este eón, aparece ya la llamada “biota de Ediacara”, las primeras formas de vida “macroscópica”. En ocasiones, a los tres primeros eones se les agrupa como “Precámbrico”.

El Fanerozoico (desde hace 540 millones de años hasta la actualidad) es el que más nos interesa en Paleontología, ya que en él se encuentra la mayor parte del registro fósil. Es en el Fanerozoico cuando se produce esta explosión de la vida. Y a dicho eón lo dividimos en tres eras: Paleozoico (vida antigua), Mesozoico (vida intermedia) y Cenozoico (vida reciente).

El Paleozoico arranca hace 540 millones de años y termina hace unos 250. Comprende los periodos Cámbrico, Ordovícico, Silúrico, Devónico, Carbonífero y Pérmico. El Cámbrico es el primer periodo con gran registro de fósiles de animales, debido a la adquisición de caparazones y partes duras en su anatomía que facilitaron su fosilización. Debido a estas nuevas formas de vida, también se produjo la llamada revolución de los substratos o revolución agronómica del Cámbrico. En el Ordovícico se produjo un gran desarrollo de las faunas de invertebrados y a su final, una extinción masiva. El periodo Silúrico se caracterizó por un gran desarrollo de los peces, convirtiéndose en los nuevos señores de los mares. El periodo Devónico vio la conquista del medio terrestre. Durante el Carbonífero se produjo un gran desarrollo de la flora, incluyendo grandes bosques primitivos que cubrieron la superficie terrestre. Aparecieron grandes insectos, anfibios, y los primeros reptiles. El periodo Pérmico fue el último del Paleozoico. En este periodo los reptiles empezaron a dominar la superficie de la Tierra, entre ellos los precursores de los dinosaurios y los precursores de los mamíferos. A finales del Pérmico se produjo una gran extinción en masa, que casi aniquila la vida sobre el planeta. Se considera que fue la mayor extinción en masa que la Tierra ha padecido, o al menos de la que tengamos registro.

Tras la extinción de finales del Pérmico, la vida se recuperó. Entramos en el Mesozoico, que dividimos en tres periodos mucho más conocidos: Triásico (cuando aparecen los dinosaurios y los mamíferos), Jurásico (cuando los dinosaurios se diversifican, aparecen las aves, y algunos grupos de dinosaurios llegan a alcanzar grandes tamaños) y Cretácico (cuando surgen las plantas angiospermas, con flores y frutos, y siguen diversificándose los dinosaurios, incluidas las aves). El final del Cretácico lo marca otra extinción en masa, que fue la responsable de la extinción de la mayoría de dinosaurios, salvándose el linaje de las aves.

Una vez más, ltras la extinción, la vida volvió a abrirse camino y diversificarse en el Cenozoico, la era de los mamíferos. Esta era se dividía tradicionalmente en Terciario y Cuaternario, pero esa clasificación se quedó un tanto obsoleta. Lo que se lleva ahora es hablar de Paleógeno (que comprende el Paleoceno, Eoceno y Oligoceno), Neógeno (Mioceno y Plioceno) y Cuaternario (Pleistoceno y Holoceno). Y por resaltar algunos hitos: durante el Oligoceno se levantan los Alpes y el Himalaya por colisiones entre placas; durante el Mioceno aparecen grupos tan conocidos como los mastodontes, los félidos con dientes de sable o los primeros homínidos; y en el Plioceno se diversifican los homínidos, apareciendo los géneros Australopithecus o el propio Homo. Durante el Pleistoceno tienen lugar las últimas glaciaciones y encontramos las típicas faunas de la Edad del Hielo, como los mamuts. Aparecen los neandertales y los humanos modernos. Y el Holoceno es el periodo que incluye los últimos 10,000 años, y en el que todavía estamos inmersos.

Y es que la única razón para la gran popularidad del Jurásico frente a todos los demás periodos y eras es el peso de los dinosaurios en la cultura pop. Más allá de esto, todo el tiempo geológico está lleno de hitos, eventos y seres vivos fascinantes.

 

 

Referencias:

Martínez-Chacón, M.L.; Rivas, P. (eds.) 2009. Paleontología de invertebrados. 2009, Sociedad Española de Paleontología, Instituto Geológico y Minero de España, Universidad de Oviedo, Universidad de Granada, 524 p.

Belinchón, M. et al. 2009. Crónicas de Fósiles: las colecciones paleontológicas del museo de Ciencias Naturales de Valencia. Ayuntamiento de Valencia.

Benton, M. J. 2005. Vertebrate Paleontology, 3rd ed. Blackwell Science Ltd.

Bastida, F. 2005. Geología: Una visión moderna de las Ciencias de la Tierra. Ed. Trea.

Pakozoico

Francesc Gascó-Lluna (Pakozoico)

Doctor en Paleontología, especialista en dinosaurios y profesor en la Universidad Isabel I. Miembro de la junta directiva de la Sociedad Española de Paleontología e investigador colaborador del Grupo de Biología Evolutiva de la UNED. Su especialidad es la paleobiología, la reconstrucción de la biología de estos seres vivos del pasado, en especial a través del estudio de sus huesos al microscopio.

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