Marte fue habitable para los microorganismos, según un nuevo estudio

Un nuevo estudio teoriza que estos microorganismos se habrían alimentado de hidrógeno y producían metano, al igual que la Tierra primitiva.

 

En la Tierra, el metano es uno de nuestros gases de efecto invernadero más potentes; muchas veces más dañino que el dióxido de carbono y uno de los productos de desecho más antiguos de la vida en nuestro planeta. En Marte, la evidencia previa ha sugerido que una vez tuvo condiciones potencialmente favorables para el desarrollo de la vida, pero nunca hemos establecido este escenario cuantitativamente.

Sin embargo, una nueva simulación realizada por un equipo de científicos dirigido por el astrobiólogo Boris Sauterey del Institut de Biologie de l'Ecole Normale Supérieure ( IBENS) en París, Francia y publicada en la revista Nature Astronomy, sugiere que el Marte primitivo probablemente albergaba microorganismos que se alimentaban de hidrógeno y producían metano, considerados como algunas de las primeras formas de vida en la Tierra. Además, en Marte, estos microbios metanogénicos habrían tenido un efecto muy diferente en el planeta rojo: habrían causado un enfriamiento fuera de control en lugar de un calentamiento.

 


Todo un ecosistema de fagocitadores de hidrógeno

Según apunta el estudio, los microorganismos que se alimentan de hidrógeno y excretan metano podrían haber prosperado en Marte hace unos 3.700 millones de años, aproximadamente al mismo tiempo que la vida primitiva se afianzaba en los océanos primordiales de la Tierra. A diferencia de lo que pasaba en la Tierra, donde se generó gradualmente un entorno propicio para formas de vida más complejas, en Marte sucedió exactamente lo contrario.

“La corteza de Marte puede haber proporcionado un entorno favorable para la vida microbiana. El regolito poroso saturado de salmuera habría creado un espacio físico protegido de la radiación ultravioleta y cósmica”, señalan los investigadores, quienes agregan que la cantidad de microbios producidos en el Marte primitivo “podría haber sido tan alta como en los océanos de la Tierra primitiva”.

Demasiado frío

Eso sí. El efecto de enfriamiento de estos microorganismos sobre el planeta, les habría obligado a moverse progresivamente hacia lo más profundo dentro de la corteza marciana.

"Las proyecciones espaciales de nuestras predicciones apuntan a sitios de tierras bajas en latitudes bajas a medias como buenos candidatos para descubrir rastros de esta vida temprana en la superficie o cerca de ella", escribieron los investigadores.

Los investigadores construyeron un modelo de Marte del periodo Noeico, un momento de la historia marciana en la que era frecuentemente bombardeado por asteroides, tenía una atmósfera espesa y probablemente agua líquida en su superficie. ¿Podrían haber prosperado allí y en ese momento criaturas como los metanógenos, unas de las criaturas más simples y resistentes conocidas?

 


Resultados de la simulación

En la simulación informática descubrieron que, a medida que los metanógenos marcianos bombeaban más metano a la atmósfera, el planeta modelo rebosaba de vida bajo la superficie durante unos cientos de miles de años. Pero las interacciones del metano con la atmósfera marciana y sus casquetes de hielo salobre provocaron que el planeta se enfriara hasta el extremo. El punto de fusión del hielo marciano se desplomó más allá de un punto sin retorno. En el siguiente medio millón de años, Marte quedaría casi completamente cubierto por una capa de hielo, según las predicciones del modelo.

Y es que al estar más lejos del sol que la Tierra, Marte necesitaba esos gases de efecto invernadero para mantener una temperatura agradable para la vida. Pero conforme esos primeros microorganismos empezaron a devorar el hidrógeno y producir metano, ralentizaron el calentamiento y condujeron a que Marte se volviera finalmente un lugar inhóspito.

Los expertos apuntan a que el modelo desarrollado sería una buena una herramienta para ayudar a comprender si los planetas de nuestro sistema solar y otros podrían albergar vida. En lugar de que la vida temprana sea fácilmente autosuficiente, las biosferas podrían entrar en bucles de retroalimentación que conduzcan a su propio deterioro.

Qué opinan los expertos

“Se trata de una investigación que aborda la habitabilidad marciana desde un punto de vista teórico, realizando modelos teóricos de gran calidad y realmente interesantes y novedosos, aunque, en mi opinión, astrobiológicamente especulativos. Considerar un 'modelo ecológico' de Marte, cuando no se dispone aún de ninguna evidencia de vida ni de sus potenciales biomarcadores es un ejercicio interesante, con conclusiones válidas en cuanto a lo sugerido y la metodología utilizada, pero que requeriría mayor solidez y rigor científico, más allá de lo puramente teórico. Hasta el momento no existe en Marte ninguna evidencia de vida ni de biomarcadores de su existencia pasada o presente. Aunque no es descartable esta hipótesis, ni otras, no hay evidencia de la existencia de metanógenos ni en la actualidad ni en el pasado. De hecho, existe todo un debate abierto muy interesante sobre la propia existencia actual (o no) de metano. Creo que este punto debería haberse abordado con mayor detalle, ya que la evidencia existente acerca del metano sigue siendo objeto de debate científico. 

En mi opinión, los autores han realizado una aproximación teórica excelente, pero limitada exclusivamente a lo que es: un modelo teórico”, explica a Science Media Centre España, Jesús Martínez Frías, geólogo planetario y astrobiólogo del IGEO (CSIC-UCM).

“Desde las misiones actualmente en desarrollo en Marte se están ofreciendo datos experimentales, tanto de la geología actual, de la atmósfera, del registro geológico pasado, de la mineralogía y de la geoquímica de Marte, incluidas interpretaciones sobre paleoambientes y habitabilidad basados en todos los parámetros anteriormente indicados. Considero que serán estos análisis detallados los que permitirán confirmar o no en el futuro la validez e importancia del modelo propuesto”, concluye el experto.

Referencia: Sauterey, B., Charnay, B., Affholder, A. et al. Early Mars habitability and global cooling by H2-based methanogens. Nat Astron (2022). https://doi.org/10.1038/s41550-022-01786-w

Sarah Romero

Sarah Romero

Fagocito ciencia ficción en todas sus formas. Fan incondicional de Daneel Olivaw y, cuando puedo, terraformo el planeta rojo o cazo cylons. Hasta que viva en Marte puedes localizarme en Twitter: sarahromero_ y en ladymoon@gmail.com

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