Los Turiasaurios, ¿los primeros dinosaurios gigantes?

De un pequeño hallazgo a toda una familia de gigantes que vivieron en varios continentes.

Casi todo el mundo ha oído hablar de los gigantescos dinosaurios Brachiosaurus o Diplodocus, dos saurópodos del Jurásico Superior. Las personas que estéis más familiarizadas con la paleontología de dinosaurios, también habréis leído que los mayores dinosaurios que han existido fueron Argentinosaurus o Patagotitan, del Cretácico de Sudamérica. Pero no tanta gente está familiarizada con que a finales del Jurásico, y en lo que hoy es la provincia de Teruel, vivió el mayor dinosaurio de Europa y uno de los mayores del mundo: Turiasaurus riodevensis. Con su descubrimiento y estudio aprendimos que este saurópodo y unos parientes suyos formaron una familia de gigantes, los Turiasauria.

Para empezar a hablar de esta familia de saurópodos, tenemos que viajar a la década de 1980 a un pueblecito de la provincia de Valencia: Aras de los Olmos. Allí, un maestro local, llamado Francisco Moreno, aficionado a la arqueología y paleontología, descubrió muchos yacimientos. Al llegar a conocimiento de paleontólogos de la Universidad de Valencia y del Instituto de Paleontología de Sabadell, los expertos se acercaron a esta pequeña localidad en 1989 para visitar los yacimientos encontrados por Moreno.

Visitando los lugares donde Francisco había encontrado huesos y dientes aislados, encontraron a apenas a 150 metros un fragmento de húmero del dinosaurio saurópodo que posteriormente sería publicado como Losillasaurus giganteus. Las primeras actuaciones empezaron el mismo verano del hallazgo con la excavación del húmero. Al año siguiente, se continuó organizando un campo de trabajo en el que participaron alumnos de la Universidad y durante el que se extrajo una carcasa de gran tamaño con varios huesos, incluyendo vértebras y costillas. Durante los años siguientes, de 1991 a 1995, se realizaron excavaciones en el yacimiento, y fue entonces cuando estos hallazgos se empezaron a conocer y la prensa se hizo eco de su importancia.

Tras la restauración y estudio de los fósiles, fueron trasladados a Valencia, donde desde 2001 pueden ser visitados en el Museo de Ciencias Naturales. Ese mismo año, los paleontólogos Lourdes Casanovas, José Vicente Santafé y José Luis Sanz publicaron el estudio y descripción de este nuevo dinosaurio, llamándolo Losillasaurus giganteus (saurio gigante de Losilla), que en principio fue considerado un pariente de Diplodocus.

Apenas un año después de esta publicación, en la provincia vecina de Teruel, los paleontólogos de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis empezaron a prospectar (a buscar yacimientos) en el término municipal de Riodeva.

En mayo de 2003 los paleontólogos Rafael Royo-Torres y Alberto Cobos encontraron centenares de fragmentos de huesos dispersos un antiguo campo de labor de unos 100 m2. Los primeros indicios ya demostraron el gran potencial del yacimiento, que llamaron Barrihonda-El Humero. En este yacimiento se encontró el material tipo de Turiasaurus riodevensis. Ese nuevo dinosaurio saurópodo fue publicado en la revista Science por Rafael Royo-Torres, Alberto Cobos y Luis Alcalá en 2006. En esta publicación y fruto de sus resultados de investigación, se propuso que este nuevo saurópodo, junto con Losillasaurus, y un saurópodo hallado en la localidad de Galve, Galvesaurus herreroi, formarían un clado o grupo de dinosaurios saurópodos primitivos llamado Turiasauria. Además, se estimó el tamaño de Turiasaurus en más de 30 metros, lo que lo convertiría en el mayor dinosaurio de Europa -razón por la cual fue apodado “El Gigante Europeo”- y uno de los mayores del mundo. Y posiblemente, el mayor de su época y el primero de los saurópodos supergigantes.

 

Pero estos tres saurópodos del levante peninsular no estaban solos. Estudios posteriores propusieron aumentar esta familia. Por ejemplo, eusaurópodos semejantes a Turiasaurus pudieron dejar los rastros de icnitas -huellas fósiles- del yacimiento de Galinha en Portugal. Además, se han descrito dientes de Turiasaurus en los yacimientos portugueses de Praia da Corva y Cambelas. La presencia de estos eusaurópodos se confirmó tiempo después con la descripción del turiasaurio Zby atlanticus, en Lourinha (Portugal). Y, por otro lado, entre los restos de saurópodos de la formación Tendaguru en Tanzania, y que se encuentran depositados en el Museum für Naturkunde de Berlín, también fueron identificados varios restos fósiles muy semejantes a los de Turiasaurus y Losillasaurus.

Con el tiempo, las últimas incorporaciones a la familia han llegado desde más lejos. Es el caso de Amanzia greppini, del Jurásico Superior de Suiza o Moabosaurus utahensis y Mierasaurus bobyoungi, encontrados en el Cretácico Inferior de Utah, en Estados Unidos.

Así es como con el tiempo, un hallazgo aparentemente local de un pueblecito de Valencia ha llegado a ser el primer descubrimiento de todo un grupo de dinosaurios saurópodos de gran tamaño, que probablemente habitaron tanto Europa como África y Norteamérica, desde el Jurásico Superior hasta el Cretácico Inferior. Los primeros dinosaurios gigantes.

 

Referencias:

Casanovas, M.L. et al. 2001. Losillasaurus giganteus, un nuevo saurópodo del tránsito Jurásico-Cretácico de la cuenca de “Los Serranos” (Valencia, España). Paleontologia i Evolució, 32-33: 99-122.

Royo-Torres, R. et al. 2006. A Giant European Dinosaur and a New Sauropod Clade. Science, 314: 1925-1927.

Gascó-Lluna, F. 2015. Anatomía funcional de Turiasaurus riodevensis (Dinosauria, Sauropoda). Tesis Doctoral. Universidad Autónoma de Madrid.

Royo-Torres, R. et al. 2017. Descendants of the Jurassic turiasaurs from Iberia found refuge in the Early Cretaceous of western USA. Scientific Reports, 7: 14311.

 

Pakozoico

Francesc Gascó-Lluna (Pakozoico)

Doctor en Paleontología, especialista en dinosaurios y profesor en la Universidad Isabel I. Miembro de la junta directiva de la Sociedad Española de Paleontología e investigador colaborador del Grupo de Biología Evolutiva de la UNED. Su especialidad es la paleobiología, la reconstrucción de la biología de estos seres vivos del pasado, en especial a través del estudio de sus huesos al microscopio.

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